La única solución que tiene el gobierno para concluir la construcción de las plantas de Punta Catalina es convirtiéndolas a gas natural.

Así lo plantearon el Comité Nacional de Lucha contra el Cambio Climático (Cnlcc), el Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente (Insaproma) y las demás organizaciones que sometieron un recurso de amparo ambiental preventivo en contra de estas plantas.

En declaraciones, en el Tribunal Superior Administrativo donde se conocía la audiencia del recurso interpuesto, las entidades descartaron que la participación del sector privado en este proyecto, como lo solicitara la semana pasada el presidente de la República, Danilo Medina, resuelva la carencia de financiación que padece la construcción de estas plantas.

Señalaron que el gobierno se quedó sin dinero para proseguir con esta obra, a causa de que los empréstitos internacionales concertados en abril y en julio de este año no han sido desembolsados.

Informaron que en las últimas semanas el consorcio Odebrecht-Tecnimont-Estrella despidió a centenares de trabajadores que trabajaban en la construcción de estas plantas y varias empresas contratistas suspendieron los trabajos por falta de pago.

Advirtieron que los empréstitos concertados con el Banco de Desenvolvimiento Económico y Social (BNDES) del Brasil, con el Deutsche Bank, con el Banco de Santander de Milán, con ING Bank, con la Societe Generale y con Unicredit SPA, por 1,312.9 millones de dólares, será muy difícil que lleguen al país, por ser Punta Catalina un proyecto de energía sucia basada en el carbón mineral y por estar sobrevaluado en alrededor de 1,000 millones de dólares.

Explicaron que a causa de este préstamo, el BNDES del Brasil está bajo sospecha en procesos judiciales abiertos en ese país por tráfico de influencias, y por otro lado, los bancos y agencias crediticias europeas han recibido la restricción explícita para inhibirse en la concesión de préstamos para financiar plantas de carbón.

Indicaron que si estas plantas, en vez de emplear carbón mineral, utilizaran como combustible el gas natural, costarían un tercio del valor originalmente estipulado, se reduciría enormemente la contaminación ambiental y no tendrían dificultades para obtener financiamiento blando.

En el estado de Nuevo León, México, recordaron que la empresa española Iberdrola está construyendo una central de ciclo combinado de gas natural y vapor de agua de 850 megavatios, a un costo de 400 millones de dólares.

Las organizaciones citaron este ejemplo que producirá 130 megavatios más que las plantas de carbón de Punta Catalina costando apenas un 20 por ciento del su valor total.

Aseguraron que la invitación que hizo Medina para que el sector privado se asociara al gobierno para continuar la construcción de estas plantas a carbón y administrarlas, es una propuesta para compartir el desastre que representan estas plantas que se encuentran "en un callejón sin salida".

Afirmaron que la participación del sector privado no cambiará en nada que el proyecto continúe siendo contaminante y sucio mientras su base de generación sea el carbón, y por tanto no alterará la carencia de financiación que sufre por este motivo.

Consideraron que el recurso de amparo interpuesto gana aún más apoyo en la caída del financiamiento internacional comprometido para las plantas de carbón, porque además de los grandes daños ambientales que producirían estas plantas de carbón, se ha sumado ahora su inviabilidad financiera, dijeron.

Sugirieron al gobierno que tome las medidas necesarias para convertir este proyecto a gas natural sin pérdida de tiempo.

"Un fallo favorable a nuestro recurso de amparo en el sentido de sustituir el carbón con gas, contribuirá a que las autoridades adopten la única vía posible para continuar y concluir con la construcción de estas plantas sin contaminación y contando con financiamiento internacional", comentaron.