Los días que pasó el equipo de producción, actores y el director de Spectre en México bastaron para que quisieran regresar para presentar ahí la película número 24 del Agente 007 que, por cierto, tiene una secuencia inicial tan ambiciosa que fue considerada como la más cara que se ha hecho para la saga.

“La pasamos tan bien que quisimos regresar. Cuando vienes de visita no tienes la oportunidad de caminar por ciertas calles y de conocer tanto como lo hicimos durante la filmación”, explicó el actor británico Daniel Craig, que en la cinta muestra a un Bond más humano, más en contacto con su lado compasivo y lleno de vicisitudes que se notan en pantalla a flor de piel.

Y parece, entonces, que su personaje se fundió con lo que el mismo Craig piensa, siente y expresa en persona.

“Pido disculpas de antemano a quienes afectamos durante los días que cerramos el Centro, pero espero que valga la pena cuando vean el resultado en pantalla”, dijo acerca de los días de filmación en el Centro Histórico de la Ciudad de México, que a decir de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño significó pérdidas millonarias.

Pero no todo se basa en ello, pues el estándar del director de la cinta, Sam Mendes, se midió en la Ciudad de México por el interés de sus habitantes por parte de una filmación de esta talla.

“Dependimos de las habilidades de muchas personas en México, desde los músicos que tocaron en el carnaval de muertos, los vestuaristas, los que hicieron investigación documental… Todos ellos abonaron para que esta secuencia de inicio fuera lo que se ve en pantalla”, explicó el director, quien eligió a esta ciudad como detonante de la trama de Spectre.

Y la experiencia se traduce, además, en una presencia en la cinta que perdura prácticamente hacia el final, pues “lo sucedido en México” está conectado con una serie de eventos que le dan coherencia a la trama, que dura casi dos horas y media en su versión fílmica.

Esta presencia es notoria justo porque así lo consideró el guión desde un inicio, haciendo que los trabajos de producción, asesoría, actuación y post-producción contemplaran la posibilidad de que México fuera parte también de las actividades de promoción.

Además, los cambios que se notan en el personaje de Bond son notorios, tal vez, desde lo que le sucede en México.

“Vemos cómo es más consciente de muchas cosas, y cómo está en contacto con una parte más humana de sí mismo”, comentó la productora Barbara Broccoli, también presente en México para la Premiere de las Américas, a la que vino prensa de todo el continente, incluida la de Estados Unidos.

El James Bond que se ve en esta cinta está evolucionado respecto al que conocimos en Casino Royale.

“Cuando Sam y yo discutimos la idea de hacer esta película, queríamos que fuera una en la que rindiéramos homenaje a las pasadas, y logramos conectar las historias”, comentó.

No obstante, tanto el director como el actor no se aventuraron a confirmar su salida de la saga, pues “habrá de pasar al menos seis meses” antes de volver a pensar en cómo se sentirían al trabajar de nuevo con esos personajes.

“Aún no se estrena, y es mejor si damos paso a que tenga su tiempo, y su curva natural”, exclamó Mendes, quien sí se dio tiempo para negar que estaba cansado de esta franquicia: “Es mentira. Esta película es la más divertida en la que he trabajado”.