"Una mujer que se atreve a decir lo incómodo es tachada de p*rra", solía decir la mordaz leyenda de Hollywood Bette Davis. Pero la actriz, a diferencia de Azealia Banks, no tenía Twitter y mal que bien, reconocimientos por su talento, como un premio Oscar. Porque todo lo que ha dicho y hecho la rapera la han hecho la más odiada. 

"¿Azealia who?", dirán algunos de ustedes. Pues tienen razón. Ella misma destruyó su propia carrera. Fue por allá en 2012 cuando fue bien recibida por la crítica, pero de ahí en adelante se puso a insultar a diestra y siniestra. Tanto, que ya le quitaron la cuenta de Twitter y los usuarios hicieron el hashtag: #AzealiaGotSuspendedParty.

Vean por qué tan talentosa mujer llegó a arruinarlo todo: