A continuación mostramos una lista de objetos cotidianos que de seguro usted no sabía que tienen una presentación especial para personas zurdas.

1- Tijeras para zurdos

Cortar con tijeras es una de las actividades que aprendemos a temprana edad. En el preescolar el niño adquiere la destreza de seguir un contorno y recortarlo para obtener así figuras geométricas.

En el caso de los zurdos es una actividad traumatizante ya que el filo de las tijeras está orientado al lado derecho y al estar en sentido inverso se tapa el campo de visión, provocando que el papel se rompa porque se traban las cuchillas.

Con unas tijeras diseñadas para la mano izquierda esto no pasa. Igual sucede con las tijeras para jardinería.

2- Cuchillos y peladores

Al igual que sucede con las tijeras, los cuchillos tienen el mango y el filo pensado en la forma de la mano derecha, lo que dificulta el corte de los alimentos si se toma con la izquierda. Para que no muera la vocación de chef en los zurdos se han creado sets de cuchillos que permiten trocear sin dificultad carnes, vegetales, pan y frutas.  

En los programas de cocina, los chefs pelan con gran rapidez las papas, zanahorias y vainitas. ¿Cómo adquiere un zurdo esa agilidad si los peladores están diseñados para agarrarse con la derecha? Fácil, comprando un pelador para zurdo con la cuchilla al lado contrario.

3- Relojes

¡Qué difícil es aprender a ver la hora en un reloj de agujas!

Súmele a esto la contrariedad de tener más facilidad en comprender los giros hacia la izquierda que hacia la derecha (como hacen los relojes normales). Para usted sería muy complicado tener el número 1 donde está acostumbrado a ver el 11, pero para un zurdo es la panacea que evitará muchas complicaciones de horario.

4- Artículos deportivos

Un zurdo nunca se va a emocionar porque le toque parar pelotas en un juego de béisbol o porque un diestro lo invite a una partida de tenis o ping pong.

¿Por qué? Porque ni los guantes ni las raquetas tradicionales fueron concebidos para ellos. La industria deportiva ha tenido que lanzar útiles específicos para quienes usan la mano izquierda en estas actividades.

También se han patentado palos de golf para zurdos y guantes para que los
zurdos jueguen billar.

5- Tazas

Normalmente, las tazas tienen diseños que solo se aprecian si se toman con el asa hacia la derecha. Ya puedes personalizar tus tazas con mensajes alentadores, fotos y dibujos que siempre queden visibles cuando esa persona zurda que tanto quieres esté disfrutando un sorbito de té o café.

Algunas incluso tienen un pequeño agujero que si se toma del lado derecho hace que el líquido se derrame.

6- Abrelatas y sacacorchos

Abrelatas y sacacorchos: Los abrelatas manuales y los sacacorchos giran en el sentido contrario a las agujas del reloj, que es el movimiento natural de zurdo.

7- Libretas con espiral

Otra pesadilla para un zurdo es escribir en una libreta de espiral. ¡No hay manera de acomodar la mano sin presionarla sobre esos maléficos anillos metálicos!

La solución es un cuaderno que abre de izquierda a derecha o uno que tenga el espiral en la parte superior. Además, esto evitará que las hojas queden manchadas ya que los zurdos arrastran (sin querer) la mano sobre la tinta aún húmeda.

8- Guitarra

Numerosos estudios afirman que las personas zurdas son más creativas que las diestras, y una de las formas más frecuentes de demostrarlo es a través de la música.

Pero, una vez más está el obstáculo que los instrumentos no fueron pensados para ellos y la guitarra es un vivo ejemplo. Afamadas casas como Gibson o Fender ofrecen modelos con una curvatura especial llamada “cutaway” que hace posible amoldar la guitarra al lado opuesto.

9- Objetos de medición

Tal vez para usted resulte muy fácil hacer un cuadrado con ayuda de un lápiz y una regla. Para un zurdo es una tarea tan difícil como resolver una ecuación de quinto grado ya que debe elevar la vista sobre la regla porque la mano le impide ver el trazado de la línea.

Para solucionar este problema se ideó una regla con números que van de derecha a izquierda.
Este mismo principio se aplica también en las cintas métricas.