Leonardo DiCaprio es mutilado y arañado por un oso pero no, como los chismes de los medios nos quieren hacen creer, violado en “The Revenant”.

Ese fue sólo uno de los rumores forzados sobre DiCaprio, quien interpreta a Hugh Glass, un colono del siglo XIX con una barba infestada de pulgas, papel que le ha dado la posibilidad, mucho más halagadora, de recibir un Oscar.

La victoria en los premios de la Academia este mes de febrero podría ser suficiente para revitalizar al elenco, que pasó por un verdadero “infierno viviente”; filmando en temperaturas bajo cero en Canadá y Argentina provocando que, según dicen, algunos del equipo hayan desertado y tildado al director Alejandro González Iñárritu de “loco”.

El regreso del cineasta mexicano, después de su premiada “Birdman”, pone a Glass a sobrevivir milagrosamente a los elementos y a sus enemigos, y a arrastrar su cuerpo roto a través de interminables extensiones de roca y ríos congelados antes de promulgar venganza sobre el despiadado traidor John Fitzgerald (Tom Hardy).

De hecho, es tan intensa y cruda como la carne que Glass come como un animal, pero como Iñárritu explica en una entrevista con Metro en Londres, los temas de la película sobre dolor emocional, prejuicio y especulación siguen vigentes aún hoy.
 
Ha habido un montón de chismes sobre Leonardo DiCaprio y el oso. ¿Cuál es tu opinión de todo el bombo y los rumores?

– [Risas]. Esos chismes son divertidísimos y son parte de la cultura que estamos viviendo. Me hacen reír, pero tienen un lado muy patético. Es triste que el mundo se alimente de todas estas tonterías, cuando en realidad hay noticias mucho más importantes que cubrir.
 
¿Esto le va a significa ganar un Oscar a DiCaprio?

– Creo que sí. Creo que merece ser apreciado y esto será decidido por los seis mil miembros de la Academia.
 
Varios miembros del elenco dejaron la producción citando que se trataba de un “infierno en vida”. ¿Le estabas pidiendo demasiado a tu equipo?

– Bueno, ya sabes, si vas de viaje a Grecia con otras personas, algunas verán increíbles paisajes y edificios culturales e históricos y otras dirán que sólo vieron un montón de piedras tiradas por ahí sin entender nada. Si algunas personas experimentaron un infierno, esa fue su visión. Fueron muy pocas personas; la mayoría pudo soportar y tener la capacidad de recuperación, que fue el tema de la película.
 
Fuiste descrito como un “demente”. ¿Estás de acuerdo?

– No, yo no soy un demente.
 
¿Cómo te describirías a ti mismo?

– Estoy un poco loco pero no demente. Tienes que estar un poco loco para ser un director de cine. Se necesita locura.
 
Hay una escena bastante brutal donde Glass busca refugio contra los elementos en su caballo muerto. Aparte de supervivencia, ¿hay otro significado detrás de este acto?

– Mi idea era que, como había sido sanado espiritualmente por los primeros indios Pawnee en la escena del búfalo, la naturaleza lo iba a sanar físicamente a través del cuerpo de un caballo caliente. Es cómo funciona la naturaleza, como organismos vivos que se alimentan de otros organismos, incluidos nosotros mismos.
 
¿Era importante hacer que esta película fuera tan cruda y real como fuera posible a través de tanta sangre y crudeza?

– Creo que es importante que el público piense en el hecho de que esto está sucediendo y esta no es una película pasteurizada. Es una película realmente física.
 
Hay un conflicto entre los indios Pawnee y los cazadores de pieles en la película. ¿Estás dispuesto a reavivar el debate sobre cómo fueron tratados los nativos americanos de los EEUU?

– Creo que más que nada se trata de la interacción entre estos hombres ciegos e ignorantes, que son impulsados ​​únicamente por el lucro, matando a todos los árboles y los animales para extraer todos los recursos naturales. A través de sus acciones hacen sufrir mucho a las comunidades de ese momento, pero también es un reflejo de lo que todavía estamos haciendo.

Así que creo que es bueno entender que esa época fue donde originalmente en la historia se implantó este sistema de beneficio: la idea de que el derecho viene con el lucro, y cuando el dinero es dios, estamos en un sistema que mata a todo.
 
La esposa Pawnee de Glass, asesinada, aparece continuamente como una ilusión en toda la película. ¿Por qué incluiste estas visiones y recuerdos?

– Esta película es una historia de amor. Glass tiene un hijo de raza mixta, que era algo muy difícil de tener en aquellos tiempos porque había mucho racismo y prejuicios, lo que no es muy diferente de lo que sucede en la actualidad. Ella lo está guiando; yo estaba interesado en el lado espiritual que lo obliga a seguir.
 
John Fitzgerald dice que la matanza no va a traer de vuelta al hijo de Glass. ¿Es la venganza inútil y esto un comentario sobre lo que está sucediendo en el mundo de hoy?

– Creo que es un punto muy importante, pero no tengo respuesta a eso, ya que ¿quién soy yo para decir lo que está bien y lo que está mal? Creo que la venganza es algo que tenemos inherente en nosotros mismos y es una emoción que todos compartimos.

Pero mi pregunta es, ¿qué hay detrás de la venganza? Incluso cuando logras algo con éxito, no hay sentido de la vida después de la muerte y ahí es cuando la gente colapsa o crea más rabia en sí misma.

Creo que la única manera de salir de ahí es con el perdón. Esa es la única manera de dejar de matarnos a nosotros mismos. Nadie va a ganar esta guerra y creo que el único camino es el perdón. Pero, ¿somos capaces de ello?
 
Hablando de venganza, ¿has logrado perdonar a las personas que secuestraron a tu padre y violentamente asaltaron a tu madre en México?

– Si, absolutamente. No hay otra manera. Hay un dicho para la venganza: “Antes de embarcarse en un viaje de venganza, cava dos tumbas”, una para tu enemigo y una para ti. No hay manera de seguir con vida y no ser comido por el dolor.
 
Parte de la retórica republicana en los EEUU, en particular del aspirante presidencial Donald Trump, que propone la construcción de un muro en la frontera entre México y Estados Unidos, está causando revuelo y división en este momento. ¿Crees que su lenguaje divisivo causará aún más hostilidad?

– Cuando se plantan estas semillas de odio y expresas esas palabras intoxicadas, se crea una gran cantidad de dolor en las personas que las consumen y hace que el mensaje se propague. Así es como comenzó la Segunda Guerra Mundial. Es como los líderes radicales han adoctrinado a las masas y eso es lo más peligroso e irresponsable.
 
¿Estás diciendo que va a conducir hacia un conflicto?

– Bueno, creo que... estas personas, que tienen la vista de un niño rico desde una ventana de Manhattan, están diciendo que no quieren a nadie en su territorio, con palabras de odio contra todas las minorías y géneros.

Él ha estado siendo promovido de alguna forma por los medios de comunicación y no parado de manera responsable. Se le ha dado un micrófono abierto para invertir en sí mismo, en su propia marca. Él no sepreocupa por nada. Nadie que hable de esa manera puede ser un líder de nadie... ni siquiera de sí mismo.

Él no puede controlarse a sí mismo, así que, ¿cómo puede controlar una nación o un país tan importante como los Estados Unidos, si no puede alterar sus pensamientos o tener algo de compasión? Todos tenemos rabia, todos tenemos odio, todos tenemos prejuicios y todos tenemos miedo.

Cuando practicas eso, estás plantando la semilla equivocada y algo va a crecer a partir de eso, pero si estás regando las semillas de la compasión, el perdón, la comprensión y el amor, entonces estás alimentando otro tipo de árbol, uno sano.
 
¿Crees que los medios de comunicación, en este caso, deberían ser moderados?

– Las personas que están tratando de crear una especie de serenidad están siendo apagadas y los otros tienen su micrófono abierto cada 24 horas, y esa es la parte que da más miedo. Se está convirtiendo en un circo y ese circo ha llegado a ser como un episodio de un programa de televisión y el personaje es como el guasón... un loco, pero está sucediendo en realidad y eso da mucho miedo.
 
También hay un gran debate en relación con la delincuencia armada y posesión de armas de fuego en los Estados Unidos. ¿Quieres ver leyes más estrictas?

– Es una pregunta complicada para el país, pero de lo que estoy seguro es que las armas no son la respuesta a la violencia porque las armas son las que crean violencia. Es una cosa muy sensible, pero creo plenamente que Estados Unidos es el país número 1, lejos, con el mayor número de tiroteos por día; hay mucho más delitos con armas que en México. Tiene que haber una solución.
 
¿Tienes un arma?

– De ningún modo. No soporto las armas. No quiero ver una pistola nunca, me ponen nervioso.