Será tu cuarta vez en Viña, pero se cumplirán más de dos décadas desde tu primera vez en la Quinta Vergara, ¿Cómo ha sido la evolución de tu carrera y tu vida desde esa primera vez?

Te agradezco que me hayas puesto el espejo enfrente. La verdad es que estoy muy contento. Hecho la mirada atrás, veo 25 años de carrera y me gusta lo que veo. Creo que he hecho mi carrera con toda honestidad y con ganas de hacerlo siempre bien y de transmitir algo, de dejar algo dentro de la música. Intercambiar emociones con la gente. Digamos que podría hacerte un mapa de todas las emociones por las que he pasado desde que comenzó mi carrera y todo lo que he compartido con la gente. Me siento bien, me siento orgulloso y tranquilo de lo que he hecho.

¿Cómo te ves de aquí a 25 años más?¿Como los Rolling Stones haciendo giras por el mundo?

Ojalá. Depende de como haya evolucionado la medicina. Ahí dependeré de unos cuantos amigos médicos para que me mantengan vivo, porque a mí me gustan la arrugas y me gusta cumplir años. Pero bueno, ojalá pudiera ser así. Veo gente como los Rolling o Rafael, tampoco hay que irse tan lejos. Rafael sigue como si tuviera 18 años. El tío se levanta temprano, hace todas su promociones y disfruta mucho lo que hace. Así que ojalá sea así y tenga la fuerza para subirme en un escenario y tocar un poquito de blues. O lo que sea que toque.

Eso de “sentirte bien” se nota en “Sirope”, donde te diste la libertad de probar otros ritmos y estilos...

¿Sabes qué pasa? La música con la que me crié era el flamenco y el rock, y me gustaban mucho desde pequeño. Y el flamenco siempre ha sido una música muy abierta a otro tipo de influencias musicales, sobre todo si vienen a aportar. La verdad es que me gusta mezclar, me siento muy cómodo, y este disco lo hice prácticamente solo: diseñé toda la batería, todos los bajos y gocé mucho haciéndolo.

Te gusta lo que haces...

¡Me gusta mucho lo que hago! Cuando alguien me pregunta cuál es mi motivación para hacerlo, para seguir en la música, le digo: “¿Cuál va a ser? ¡Si vivo de lo que me gusta hacer!”. ¿Qué más motivación puedo tener?

¿Sientes el peso de ser uno de los cantantes más populares de Hispanoamérica?

¡Nah! A mí lo único que me interesa es hacer algo que merezca la pena, y sobre todo, hacer música y divertirme haciéndola. Hay que quitarle un poco de esa “flema”. Esa cosa que parece que envuelve las cosas según van pasando los años y te transforma en un flemático perdido y una cosa así como envuelto en intelectualidad. Ahora, creo que está bien la intelectualidad y todo lo que tú quieras, pero también hay que quitarle peso a las cosas. Todos hacemos música, tampoco hemos descubierto la vacuna de nada. Claro que la música que cura y es imprescindible y es maravillosa, y las artes en general lo son, pero tampoco hay que tirarse, no hay que sobrevolar. Somos cantantes, somos compositores, somos músicos, entonces hay que tener los pies siempre en la tierra.

Se ha hablado mucho de tu show con “Sirope” por su impresionante despliegue técnico, ¿Llevas todo eso a Chile?

¡Vamos con absolutamente todo! De hecho, creo que la persona con la que yo trabajo desde hace ya bastantes años en la escenografía y en las luces, ha estado trabajando en el Festival de Viña, Luis Pastor (2011 - 2014). Y si no está él este año, que venga conmigo, porque vamos a llevar todos los hierros, toda la carne para la parrilla. No me pienso dejar nada en Madrid.

¿Te gusta que tus shows sean con todo o la cosa más íntima?

Me gustan las cosas íntimas también, pero podemos preparar para que sea íntimo o para que sea grande. Ese mismo escenario se puede adaptar.

Pero si es un sitio grande, quiero llevar todo lo que he preparado porque nos pasamos muchos meses haciéndolo.

Me tiro días y días sentado frente al escenario con los músicos sobre el escenario y voy repasando todas las luces, todo lo que ocurre en las pantallas para formar un espectáculo que diga algo, que sea una conversación entre las luces, la música y el público. Entonces, si me quitan cosas en medio de una conversación, se puede transformar en un monólogo.

Algunos fans se preguntan si en “Un Zombie a la intemperie” habrá algún zombie en el escenario...

(Ríe) ¡Ah! No te voy a adelantar nada del show, pero no hace falta. Ya van a ver lo que tengo preparado. Cada canción es un mundo, pero no quiero hacer un concierto que sea una asociación de canciones. Quiero que el concierto, de arriba a abajo, sea como una historia, como un pequeño viaje al que voy a invitar a la gente.

El show en Santo Domingo

FECHA: 19 de diciembre 2015

LUGAR: Estadio Olímpico, Félix Sánchez.

ENTRADAS: Desde $1,900.00 (Terreno), $2,200.00 (Gradas) y hasta $6,000.00 (VIP).