El festival “Isle of Light” ha tenido dos años de éxito en Dominicana, ¿qué representa para ti conformar el repertorio de 2016?

Es un honor. Desde que decidí lanzarme en la música, siempre soñé con participar en un festival de esta magnitud. Siempre fue mi meta y visión: estar en estos eventos y compartir escenario con artistas que admiro y me gustan. Cuando comencé no me planteaba cómo lo iba a lograr, fue como un rompecabezas que poco a poco se ha ido armando.

Les hemos gustado a las personas correctas que toman este tipo de decisiones y estamos sumamente emocionados, no puedo esperar por pisar la República otra vez.
Estuviste en diciembre 2015  aquí…

Estuve en el evento “Christmas Hip Hop”, que se realizó en La Espiral en Ciudad Colonial. Compartí tarima con los muchachos de  Whitests Taino Alive, en algo bien pequeño, pero se pasó súper. Fue una oportunidad para conocer el público dominicano y me impresionó saber que las personas se sabían mis canciones.

Soy de Puerto Rico, de un área que se llama Troje (San Juan), es como quien dice, la colonia dominicana aquí. En la universidad, más del 50% de mis amistades eran dominicanas y siempre será un honor estar en la tierra de la que ellos siempre hablan. Y conocer lo que significa “allá” (risas).

Serás un rapero en un bonche por todo lo alto, ¿te emociona?

Soy muy alternativo. Es hip hop progresivo no es el hip hop tradicional. Aun así es un riesgo tocarle a un público que viene a escuchar otro tipo de música, pero como quiera estamos listos para darle un buen espectáculo.

Aun así llegas en un momento donde en el país la música urbana llega a todas las clases sociales, ¿crees que el esto será un movimiento de moda o que tiene potencial de trascender?

Sí tiene potencial de trascender y quedarse. Hace tres años en Puerto Rico nadie hacía hip hop en nuestro estilo. Lo que se hacía es reggaetón, pero hoy en día también se hace hip hop. A largo plazo uno se dará cuenta cuáles son los artistas de moda, como los que hacían mambo y reggaetón, el año que viene, probablemente... Hacen salsa…

Mencionaste que Puerto Rico es la escuela del reggaetón y tu rapeas, ¿qué pasó ahí?

Siempre me ha gustado ser diferente. Me gustan los retos y me encanta que me digan que no puedo. Fui a muchos estudios cuando el reggaetón estaba en su momento y me llamaron loco. Aclaro que no tengo nada en contra del reggaetón, ni del mambo. Todos los géneros musicales, bien hechos, los disfruto. Yo quería convertirme en el primer artista de hip hop de verdad en salir de la isla.

El contenido lírico es lo que más se critica de este género. ¿Cómo manejas tus letras?

Este género es, desde sus inicios,  de los que más claro te hablan. La música que no adornas para contarlo bonito, se habla a lo crudo y es una manera de expresión. Algunas clases sociales lo ven despectivamente, pero eso pasa con todos los géneros musicales.  Hay cosas que no son suficientemente buenas para algunos…

Tienes más de nueve años de carrera. ¿Crees que quizá lo que pasó con el dembow llegue a pasar  con el hip hop?

Ya en la isla está pasando. El público que consumía esa música está cambiando. Aquí se puede iniciar el experimento de esa revolución.

De los raperos que conociste en diciembre, ¿alguno goza de tu admiración?

Soy fanático del Lápiz Conciente, Shelow Shaq, Vakeró, el difunto Monkey Black, Messiah… Siempre me ha gustado, cuando los escucho rapeando, siento que son mis amigos los que cantan, ya conozco las letras y todo. Me gustó mucho compartir escena con  Whitest Taino Alive, es una propuesta muy chévere, son un balance entre hip hop y electrónica bastante “cool”.

¿Por qué catalogas tu música como algo  “duro” e “innovador”?

Porque siempre me gustan los retos. Hice un proyecto en julio que se llamó  “Ilumilatin Vol 1” y es lo que está sonando ahora mismo. Soy innovador en el sentido de que cuando salen me dicen loco, y al pasar del tiempo terminan haciendo lo que yo hago. Cuando fui a México hace poco la gente enloqueció. Sería muy fácil copiar, pero yo quiero hacer cosas nuevas, mezclar elementos y tratar de hacer un nuevo sonido.

¿Qué trae la carrera de Álvaro para los próximos meses del año?

“Díaz buenos, Díaz malos”, estoy sumergido en el estudio, ni siquiera me he recortado, tengo toda la atención en el disco. Estoy dejando mi corazón, para cuando llegue abril, lanzarlo. Tendrá una colaboración muy importante con uno de mis ídolos de Puerto Rico, que no diré el nombre, y con una de mis bandas favoritas de rock en español, “Índigo”. Será un Álvaro Díaz que busca motivar, será lo mejor que he escrito hasta ahora.

Y para Dominicana, ¿qué podemos esperar de ti?

Mucha energía, una propuesta totalmente diferente y prometo que dejaré mi corazón en la tarima.