Han pasado 13 años desde que el mundo entero se enamoró del pez payaso Nemo. Ahora el trío de peces - Marlin, Dory y Nemo están nadando hacia una nueva misión para encontrar a los padres de Dory. El realizador Andrew Stanton, quién anotó puntos con “Buscando a Nemo” de Pixar,  conversa con Metro en Moscú sobre la secuela “Buscando a Dory”, lo que fue trabajar con Steve Jobs y –eeeh– ser olvidadizo.

Ya he visto a “Buscando a Dory.” ¿Por qué no escribiste en los carteles que los espectadores tienen que llevar un montón de pañuelitos al cine? Lloré toda la película ...

- Vamos a pensar en eso [risas]. Hay por lo menos tres momentos tristes, pienso. La gente ya sabe qué esperar de Pixar.

Sin embargo, no entendí lo que le había sucedido a Dory. ¿Por qué se olvida constantemente de todo?

-Cuando estaba trabajando en “Buscando a Nemo”, supe que los peces de colores son capaces de mantener tan sólo tres segundos de su memoria. Y pensé que sería divertido si Marlin tuviera que encontrar a Nemo, junto con un pez olvidadizo. Al principio, le quería dar la misma característica a los padres de Dory, pero decidí no hacerlo: ¡los padres que se olvidan de sus hijos son terribles! Así que Dory simplemente nació de esta manera.

En situaciones difíciles Marlin se pregunta: “¿Qué haría Dory?”, ¿te preguntas lo mismo a veces?
- Honestamente no. Dory tiene una gran filosofía. Ella vive el momento; ella confía en su instinto y actos.

Pero, al mismo tiempo, ella fácilmente cambia su curso. Por lo general, la gente trata de seguir con la dirección elegida. Por supuesto, uno no puede vivir la vida actuando como Dory, pero en situaciones difíciles cuando no se tiene idea de qué hacer, es una buena táctica.

Al aplicar su filosofía a mí mismo, me preguntaría: “¿Qué haría yo, si yo no hubiese estado en una situación de pánico?” Todos los dibujos animados son sobre la aceptación de nosotros mismos. Uno tiene que respetarse a sí mismo por lo que es.

¿Utilizas estos métodos en Pixar?

- Sí, cuando nos enfrentamos a problemas en Pixar, a menudo utilizamos esta técnica. Recuerdo cuando con Pete Docter [director de la película de animación del 2015 “Inside Out” -. Ed.] no sabíamos cómo desarrollar la trama de “Toy Story”. Y en algún momento, le dije: “Imagínate que nunca vas a mostrar esta película a alguien ¿Cómo lo harías si fuera sólo para ti?”. Y entonces todo fue perfecto.

Simplemente no nos damos cuenta de cómo la presión nubla la mente. Pareciera como que jueces invisibles están colgando sobre uno, culpándonos por cada error. Y cuando terminas el trabajo, quedas a la espera de una especie de evaluación. Pero, de hecho, no hay jueces y no hay evaluaciones.

Me alegro de que hayas mencionado a Pete. El año pasado charlamos con él sobre una mesa que tenía dos botellas de agua, antes de que retiraran una. Le pedí que inventara una historia sobre una mesa y esas botellas. Y ahora es tu turno...

- ¡Oh Dios mío! Eso es presión! ¡No es justo! Yo no estaba preparado para tal giro! Ahora verás lo malo que soy para crear historias [risas]. Bueno, como muchos llaman “Buscando ...” una franquicia, y lo comparan con los “Juegos del Hambre”, habría creado “Buscando a la botella de Pete”. Una botella de agua se puso triste y se sintió sola sin la otra botella, y se fue en su búsqueda. ¿Logré la tarea?

Sí, pero, por desgracia, no puedo darte un Oscar por eso. Por cierto, ¿qué sentiste la primera vez que ganaste un Oscar?

- ¿Oscar? ¿Tengo uno? [Risas]. En primer lugar, un loco agradecimiento. En segundo lugar, me sorprendió. Nunca lo había planeado así como: “Hoy es un buen día para un Oscar; vamos a ir a buscarlo.

Ni siquiera pensé que podría convertirme en un guionista, mucho menos en un director. Se me olvida que lo tengo, dos en realidad. Y yo creo que es bueno. Cuando trabajé en “Buscando a Nemo”, donde recibí el primer Oscar, siempre pensé en mí mismo como increíblemente estúpido; Creo que es por eso que resulté ser un buen dibujante. Y ahora tengo miedo de que si pienso en lo bueno que soy, las películas van a salir mal [risas]. Entiendo que suena extraño, pero para mí, es mucho más fácil ser un estudiante que un maestro. Espero que nunca me diga a mí mismo: ahora sé todo.

Confiesa, ¿dónde almacenas los premios?

- En mi casa hay una habitación especial para todos los premios. No me gusta presumir y mostrarlos. E incluso me olvido de ellos. ¿Sabes qué otro empleado de Pixar no le gustaba presumir?

¿Su fundador Steve Jobs?

- ¡Correcto! A pesar de que era la persona más inteligente en la sala,  nunca se jactó. Lo que más recuerdo era su silencio en las reuniones.

Cuando alguien hacía una pregunta y no sabía la respuesta, podía estar quieto y pensar todo el tiempo que fuera necesario hasta que la respuesta le llegara. Hay que entender que incluso un minuto de silencio en dichas reuniones se siente como una eternidad. Pero valió la pena; sus respuestas eran generalmente buenas. No sé de cualquier otra persona que haga algo así. Pero él siempre lo hacía.