Pasas al drama. ¿Te cansó la comedia o ya generaste el dinero necesario?

(Risas) A mí me encanta hacer comedia y seguiré haciéndolas. ¡Ah! Y el dinero no molesta (risas). Ahora vengo con un drama llamado Luis, que trata de la relación de los hijos con sus padres en la difícil etapa de la adolescencia.

¿Una historia personal?

Tiene mucho de mis vivencias, de hecho, la escribí por mi hijo menor, que lleva el mismo nombre de la película. En una ocasión me llamaron de la universidad (en otro país) que lo había echado. Te puedes imaginar mi reacción. Entre esa experiencia y la de mis otros dos hijos, más la de mis amigos, surgió toda esta historia.

Y Luis, ¿está de acuerdo con esta película?

Está feliz, no es una biografía y lo importante es que tiene un gran mensaje. Los padres que la vean se irán a su casa con una buena moraleja.

¿El cineasta Alfonso Rodríguez será el protagónico?

Sí, es el padre, un coronel de la policía. Siempre trato de buscar los personajes parecidos a la vida real. Alfonso, aunque tiene un genio fuerte, es débil con sus hijos. Tú lo ves y parecen dos personas diferentes. De eso se trata esta historia, de que la gente se desdobla según el momento. Axel Mancilla será su hijo.

¿Cuáles otros actores veremos en pantalla, quizás de los que ya has utilizado en otras producciones?

Usé una fórmula diferente esta vez, porque siempre he dicho que los comediantes son muy buenos actores. De hecho, son mejores actores que los comunes. Todos los papeles secundarios son hechos por comediantes. Por ejemplo, Cheddy García será un jueza, Raymond Pozo un fiscal, Miguel Céspedes un abogado, Eddy Herrera es el alcalde de la cárcel, Irving Alberti es un narcotraficante… Todos los papeles secundarios son actores que estamos acostumbrados a ver en comedia, pero haciendo papeles dramáticos.

Estos personajes que mencionaste: Cheddy, Raymond... ¿Siempre van a estar en tus películas?

No necesariamente, pero yo he trabajado con actores internacionales y uno sabe el potencial que tiene la gente y, si alguien da para el papel, ¿por qué no? Siempre introduzco gente que no es conocida en cada proyecto. Lo que pasa es que al no ser de renombre, nadie los recuerda. Regularmente yo y todos los directores usamos un grupo de gente, por confianza o por calidad. Cuando el director y el actor se conocen se saca un mejor resultado.

Pregunta indiscreta: ¿Has contado con el mismo apoyo de patrocinadores para este drama?

Igualito, sin ninguna falla. Tengo la dicha y la bendición de que al venir del área de publicidad, conozco a muchos inversionistas desde hace años. Y todo lo contrario, les gustó mucho que sea otro tipo de película y que tenga un mensaje fuerte. Independientemente de que mis películas hayan sido comedias, siempre han tenido un mensaje positivo y en este caso es bien dramático.

¿Esperabas que la película “Tubérculo Gourmet” aún estuviera hoy en cartelera?

Ya llevo ocho películas y cada vez aprendo del público. En el caso de Tubérculo sabía que sería un éxito porque es un personaje muy querido. La historia que hizo Víctor Reyes funcionó tanto que a los cinco minutos te olvidas de los personajes y te involucras en la historia. Este filme llevó y lleva al cine a personas que no van al cine: ancianos, niños, la tía…

Salieron casi junto a Star Wars…Sí, pero esas son películas que tienen un público cautivo, muy específico. Llena una sala en su estreno y ahí se quedan. Nosotros salimos antes de Star Wars y no tuvimos miedo. La primera semana es definitiva para una película: si la gente dice que es mala, se cae. La publicidad funciona hasta el día uno, luego es el “boca en boca” el que vende taquillas. Tubérculo es la primera película que en la segunda semana lleva más personas que la primera. Aprovechamos también para salir en diciembre (vacaciones, doble sueldo, la energía de la temporada), muchos factores que ayudan a esas estadísticas.

¿Crees que sólo la comedia puede lograr este clic?

Sí, porque con un drama los niños no irán, ya se quita la mitad del público. Eso es matemática común. Los ancianos tampoco ven drama, quitas el 50% (niños) más el 10 % y ya arrancaste con un 40%. De ese 40% hay que ver a cuáles les gusta ese género.

De los 160 largometrajes, 18 fueron locales y hay quienes dicen que en un país donde se estrene todos los jueves un filme la calidad no puede ser buena ¿Estás de acuerdo?

Es una mala percepción. Somos una industria en crecimiento y hacer mucho cine nos permite diversificarnos. De esas 18, ocho fueron comedias y 10 no. Nadie recuerda las que no fueron comedias porque no fueron exitosas.

Están los que se arriesgan a hacer otras cosas, como el caso de A orillas del mar, que no suelen ser taquilleras. ¿Te arriesgarías a no llevar a más de 10 mil personas a las salas?

Por ejemplo, mira La Gunguna, una excelente película, pero ¿cuántas personas llevó al cine?

Ganó todas las estatuillas en Premios “La Silla”

¿Y? ¿Tú haces la película para ti, para el público o para premios?

Pero dime, ¿te arriesgarías a no llevar a más de 10 mil personas a las salas?

Sí, sin problemas.

En el caso de Luis que está en postprodución, ¿crees que pase eso?

No, va a ser una película exitosa.

En el caso de Lotoman 2.0, encabezó la lista de las favoritas del público boricua. ¿Qué tan difícil es internacionalizar el cine dominicano?

Es una fórmula muy sencilla: si tienes éxito en tu país, ya generas un interés. Los distribuidores ven ese éxito y se interesan. Esos números de asistencia llegan. En Puerto Rico llevamos más gente que Rápido y furioso. Los Paracaidistas llevó más gente que Las 50 sombras de Gray. Esas estadísticas las ven los grandes también, nos llegan a todos.

Lo más importante a la hora de comenzar un nuevo proyecto...

Que me guste, porque mi trabajo es la publicidad y las películas son mis vacaciones. Puedo hacer tomas seguidas (largas) y disfrutar el proceso.

¿Cómo ha sido tu relación con Producciones Coral?

Bien. Manuel Corripio y yo somos muy amigos, empezamos juntos. Ahora son distribuidores de mis películas.

¿Tu éxito ha sido por los temas tratados o quizás porque hay algo detrás?

El éxito se debe al respeto al público. Ni un actor, ni un género te garantiza entradas. Aprendí con Cristiano de la Secreta que la gente agradece el mensaje y la calidad de tu producción. Una película para ser dramática no tiene que tener un diálogo con tres malas palabras… El éxito más grande es que la gente se sienta reflejadoa en la pantalla.

¿Fechas para Luis?

No tenemos fechas aún, estamos editando. Es una película diferente que lleva más tiempo, es más compleja por la historia. Tengo pensado llevarla a varios festivales previo al estreno.

¿Quizás en diciembre, ya que te ha funcionado?

En diciembre no, porque en ese mes viene Tubérculo Presidente.

¿Ajá?

¡Uff! Eso es una primicia. Ha sido tan exitosa que los mismos distribuidores e inversionistas la pidieron. Así pasó como Lotoman.