Los fanáticos de los cómics y los superhéroes llevaban mucho tiempo esperando ver alguna vez juntos en la pantalla grande a dos personajes tan emblemáticos como Batman y Supermán.

Las expectativas eran muchas, y por lo mismo podríamos haber estado ante un fiasco de proporciones. Afortunadamente, para alivio de los fans, el resultado funciona y de seguro no sólo los dejará contentos y entusiasmados, sino además será uno de los grandes taquillazos del 2016.

Otra cosa es que a quienes no son miembros de este verdadero “culto pop”, esta “pelea del siglo” cinematográfica les quite el sueño o les cambie la vida.

Personalmente reconozco que he disfrutado de varias cintas de superhéroes, que algunas de ellas hasta me han parecido notables -como X-Men 2 y Spider-Man 2- y que guardo excelentes recuerdos tanto de los dos primeros Superman protagonizados por Christopher Reeve como de los dos Batman de Tim Burton o El caballero de la noche de Christopher Nolan.

También lo pasé muy bien con las variantes más sui generis y juguetonas, como Kick-Ass, Ant-Man y la reciente Deadpool. Y sin embargo, la auténtica avalancha de producciones de superhéroes en los últimos años, que suelen seguir un esquema similar y se calcan entre sí mismas, ya ha empezado a agotarme y a desvanecer la capacidad de asombro.

Y puede que sea eso mismo lo que me impide caer rendido ante este esperado evento fílmico.

Tras su atractivo debut en 2004 con el remake de El amanecer de los muertos y el éxito que obtuvo hace casi una década con 300, el cineasta Zack Snyder tuvo una ambiciosa aunque irregular primera incursión en las películas de superhéroes con Watchmen, pero los buenos resultados comerciales de la exitosa pero sobrevalorada.

El hombre de acero le permitieron afianzarse hasta dirigir esta nueva entrega que llega ahora a la cartelera, así como la continuación y nuevo eslabón en esta cadena, La liga de la justicia, que se estrenará el 2017.

Más grandilocuente, serio, dramático y ruidoso de lo necesario, como subraya la machacona banda sonora y parece ser la tendencia del último tiempo en este tipo de filmes, a este Batman vs. Superman le falta humor, incluso pese al desenvuelto Lex Luthor que encarna Jesse Eisenberg, quien en un principio amenaza con robarse la película.

Aunque Snyder consigue equilibrar los diferentes elementos de forma potente incluyendo algunos giros y golpes de timón en su relato que presenta evidentes guiños a la sociedad actual para intentar darle mayor profundidad a la historia, todo se alarga bastante hasta llegar a las dos horas y media; engolosinado con su propia visualidad, como ya parece ser su marca de fábrica, el realizador saca partido a la iconografía de sus dos afamados personajes protagónicos, quienes parecen estar permanentemente furiosos o pasándolo mal.

En el fondo es más de lo mismo, pero igual los fans estarán felices y los demás se entretendrán a pesar de lo convencional de la trama y la puesta en escena.

“Batman v Superman: Dawn of Justice”

Estados Unidos, 2016• Director: Zack Snyder

• Guión: Chris Terrio y David S. Goyer

• Actores: Ben Affleck, Henry Cavill, Amy Adams, Jesse Eisenberg, Gal Gadot, Diane Lane, Jeremy Irons, Laurence Fishburne, Holly Hunter, Scoot McNairy y Callan Mulvey.

• Duración: 153 minutos