Bebe, llegas a esta página directamente desde Valencia, España, la ciudad de las mil torres…

Buenos días, encantada. Nací en Valencia y tengo familia valenciana, pero a los pocos meses de nacer me fui para Extremadura y vivo en Madrid. A los valencianos les gusta que diga que soy valenciana y tengo parte también (risas).

Valencia, desde la sangre, significa valor, fuerza. ¿Qué tiene Bebe de esto?

Soy bastante fuerte y tengo bastante valor, pero también tengo mis días como todos. Uno lucha por ser fuerte y valiente; ahora, que lo seas todos los días, la verdad es que tenemos días que sí y días que no, pero es una cosa que intentas mantener siempre, porque además yo se lo digo a mi hija: “La vida es de los fuertes, y eso es así, si no eres fuerte este mundo te come”.

Tu primer disco, “Pafuera telarañas” y hoy “Cambio de piel”. ¿Cada once años te arrancas cosas?

(Risas) No sé si cada 11 años, pero creo que la piel la vamos cambiando todos, como los animales, cada cierto tiempo. Son pasos que uno va dando hacia la madurez. Soy la misma, pero evolucionada.

Y en esa evolución, ¿qué encontramos en tu música ahora?

Hay más alegría que nunca, canciones muy divertidas como “Que llueva”, “Una Canción”, “Más que a mi vida”, “Todo lo que deseaba”; mantengo la melancolía porque es parte de mí, pero no es como los anteriores que eran mucho más pa’dentro, más rabiosos, más gamberros. Y también lo musical, el piano que en este disco es el protagonista total y absoluto. La manera de cantarlo, melodías muy abiertas, así como canto por la casa, porque ahora desde que soy mamá vamos todas las mañanas con la música al colegio, súper fuerte, cantando a grito pelado; quería eso.

Además, en el disco hay por ahí la cereza del pastel cuando tu hija Candela canta un pedacito al final.

Sí, es maravillosa (risas). Ésa y “Una canción”, que cantan mis sobrinos y mi hija, me encantan. Me hacía mucha ilusión guardar sus vocecitas así para siempre. Es como guardarlas en un tarro, porque luego los niños crecen tan rápido y se les va tan rápido la voz, que para mí era importante guardarla de recuerdo; y además ellos la pasaron muy bien.

La mujer/la artista

El momento más difícil…

La mujer: Hace cosa de un año, una pérdida familiar.

La artista: A veces las vemos más difíciles, pero ya pasaron, entonces no tengo recuerdos de esos momentos (risas). Nosotros hacemos difíciles los momentos.

Lo más osado…

La mujer: Supongo que alguna de esas gamberradas que haces cuando eres más chico.

La artista: Tal vez cuando hice el sencillo “Malo”, pero nunca pensé en ese momento que fuera osado.

Lo más divertido…

La mujer: Me divierto mucho con mi hija. Hace poco acabábamos de ver “Las Tortugas Ninja” y le fliparon, entonces estábamos jugando a las luchas y de repente dice: “¡Yo soy Doña Pelo!”, y que me da un ataque de risa, porque Doña Pelo era Donatello (risas).

La artista: En el Hollywood Bowl, cuando tocamos con Aterciopelados, nosotros teníamos un reloj que iba a contrareloj, y en ese lugar si te pasas de minutos te cobran una multa horrible. Ya para el final del show miro a Marco, que en esa época era quien tocaba, una, dos, tres y acabamos enteros. ¡Nosotros flipábamos de colores! Nos reímos mucho.

Lo que nunca harías…

La mujer: No me cortaría una mano porque sí. Me la cortaría si fuera por algo importante (risas).

La artista: Cantar con alguien que no me apetece. No tengo feeling, no sucede, no puedo hacerlo.

Tu familia…

Todo, mi base, mi centro, la columna vertebral. Mis padres son los que me han educado y yo soy lo que soy gracias a ellos, aunque luego uno con el tiempo se vaya autoeducando, pero la base es la más importante. Cuando no hay base se caen las cosas. Los adoro y se me llena la boca cuando lo digo.

La música…

Todo.

Candela…

Es mi vida entera, mi luz. Por ella vivo y por ella muero y mato. Es alegría, ilusión.

Dios…

Fue parte de mí. Algo con lo que yo crecí de una manera muy espiritual, porque mis padres han sido más que católicos, cristianos, que no es lo mismo el catolicismo que el cristianismo. Todos necesitamos agarrarnos a algo, aferrarte a una esperanza, a un porqué. La reflexión, el perdón, son cosas muy importantes que tenemos que saber y tenemos que llevar a cabo. Esto hay veces que no se transmite de otra manera y llegan los vacíos y los comportamientos más descontrolados. Por eso es necesario. Comprendo y respeto completamente a quien cree en Dios y me parece fenomenal.

 

¿Te falta algo en tu vida?

Estoy muy llena. Pero mi hija me dice que cuándo le voy a dar otro hermanito, que estoy tardando. Así que me encantaría ser mamá todavía.

¿Te arrepientes de algo?

Yo no me arrepiento; yo aprendo de los errores que cometo. Siento que el arrepentimiento no me vale; si lo utilizo para reflexionar. Hay cosas, como haberle hecho daño a alguien, pero intentas solucionarlo, darte latigazos no vale de nada si realmente no lo analizas bien y dices “esto no puede volver a suceder”. Procuro mejor cambiar las cosas.

¿Cómo te defines en una palabra?

(Risas) Soy un toro, un miura. Los miura son toros bravos. Con todo lo bueno, pero también con todo lo malo (risas).

Gracias por esta entrevista. Te hice sudar un poco, perdóname.

¡Me he desnudado ahorita! (risas). Superlinda entrevista. Ojalá la vida nos permita cambiar todos muchas pieles y empezar muchas veces de cero; eso es maravilloso.

¿Quién es?

María Nieves Rebolledo Vila

• Nacimiento: Valencia,

España, 9 de mayo de 1978.

• Profesión: Cantautora y actriz

• Las conoces por: Éxitos como “Malo”, “Corre”, y por ganar el Grammy Latino 2005 como Artista Revelación.

• Actualmente: Presenta su más reciente producción “Cambio de piel” y el sencillo “Respirar”.

• Twitter: @LaBebeBellota