Diego Antonio Urquiaga pretendía realizar una falsa venta de equipo musical para un auto, secuestrar a Mauricio Ponce y pedir un rescate. Sin embargo, la víctima trató de defenderse y Diego lo apuñaló en 33 ocasiones. 

El asesinato ocurrido en Buenos Aires, Argentina, finalmente tuvo una pena para Urquiaga: la Corte Suprema dio cadena perpetua por delito de homicidio calificado.

En marzo de 2005, Mauricio se había trasladado a vivir con su familia después del accidente que tuvo a los 11 años, en el cual le amputaron sus piernas.

Poco antes del secuestro, Mauricio había cobrado un millón y medio de pesos (60 mil dólares) por un juicio por daños y perjuicios derivados de dicho episodio, informó el sitio "Diario Judicial"

El día que lo secuestraron, la víctima había ido a ver un equipo de música para su automóvil, según las investigaciones. 

En la galería de fotos podrán conocer más datos de esta historia.