Este lunes, mientras esperaba la llegada del cantante mexicano Carlos Rivera en el piso 10 del Hotel Jaragua, no solo observé la lluvia que caía sobre el mar Caribe; sino que dediqué ese tiempo para leer la hoja de vida que me entregaron sus representantes artísticos de Sony Music.

Eran casi las 3:00 de la tarde, cuando hizo su entrada al salón. “Buenas tardes, mucho gusto soy Carlos Rivera”, fue el saludo personalizado que le dio a los periodistas que le esperábamos para saber qué buenas nuevas le traía al público dominicano que sigue su carrera, y más en los últimos meses por su actuación en la telenovela “Hotel de los secretos”, que se transmite por Telemicro.

Con mis cuatro páginas en las manos y un breve cuestionario –comparando con todos  los logros alcanzados en su corta pero firme carrera artística–, esperé pacientemente mi turno.

El cantautor se puso de pie para recibirme, luego nos sentamos cómodamente, y empezamos a dialogar. Vale destacar que el protagonista de esta entrevista se mostró sonriente, cercano, receptivo. Su buena vibra hizo que entre emisor y receptor fluyera una conversación súper espontánea, como la de dos amigos que se conocen hace pilas de años, y tienen muchas cosas que contarse, las cuales hoy compartimos con ustedes.

¿Cómo llegaste al medio artístico?

Siempre disfruté cantar; igual lo hacía en las fiestas que en los concursos del colegio que siempre gané. En mi adolescencia comencé a organizar conciertos, a buscar patrocinadores; quería darme a conocer ante un público cada vez mayor. Hasta la fecha han pasado 15 años, pero al nivel público tengo 12 años de trayectoria musical.

¿Tú participación en el reality “La Academia2 marcó un antes y un después de tu carrera?

Fue una experiencia inolvidable. No solo obtuve el primer lugar de la tercera edición (2004) con el 80 por ciento de los votos, sino que gané un espacio en el corazón de mis fans.

¿Qué significa para ti el teatro y el musical El Rey León?

En 2006 incursioné en teatro y hoy puedo asegurar que es otra de mis grandes pasiones. Comencé protagonizando la obra musical Bésame mucho. Luego, participé en Orgasmos, la comedia, La bella y la bestia, primera gran producción de Disney On Broadway montada en México, y en Mamma Mía.
Desde 2011 a la fecha, interpreto el rol estelar de Simba en el musical El Rey León, que tiene el récord de más de 1,4 millones de espectadores en más de mil funciones –700 en España y 300 en México.

¿A qué le cantas? ¿A quién le dedicas tus canciones?

No solo le canto al amor romántico, sino al amor universal que va más allá de la relación de pareja. Mis canciones, igualmente una madre se la puede dedicar a un hijo.

Por eso cuido mucho la calidad de mis letras, las melodías, pero además trato que mis canciones perduren en el corazón del público que las escucha.

¿Piensas que los ritmos autóctonos perduran?

La música autóctona que hemos heredado trasciende y perdura; en cambio, la música de moda pasa, se olvida porque el público cambia. Los ritmos orgánicos como el merengue, la bachata, mariachi, reggae y salsa, son los que se mantienen en el gusto popular con el paso del tiempo. Yo siempre querré escuchar la música de Juan Luis Guerra o de Juan Gabriel porque sus canciones son para toda la vida; no responden a una moda.

Háblanos de tu nueva producción “Yo creo”, la cual te trae por primera vez a República Dominicana
Estoy muy contento con este mi cuarto disco que recién presenté en febrero. “Yo creo” es un reflejo de mis propias historias y vivencias diarias. Tiene 13 canciones a ritmo de reggae, dance latino, interpretadas junto a compositores y amigos invitados, como Armando Manzanero, Leonel García (ex Sin Bandera), Carlos Baute y Abel Pintos, de Argentina. Este disco lo he paseado por España, Argentina, Chile y México, tenemos en planes continuar Centro y Sudamérica.

Más allá de su significado, las palabras tienen mucho poder. ¿Estás consciente del compromiso que tienes al titular tu álbum “Yo creo?

Sí. Desde mi disco anterior (“El hubiera no existe”), y con mis años en la música, me he dado cuenta del poder de convocatoria que tenemos los artistas y de la influencia que ejercemos en nuestro público.
Este creer me confirma que la música es el medio que tengo para comunicar esos mensajes positivos que todos queremos escuchar y compartir con nuestra gente.

Quiero decirle a mi público que al igual que yo, ellos también pueden cumplir sus sueños. Yo vengo del pueblo más pequeño de México (Huamantla, Tlaxcala) y aquí estoy echando mi carrera para adelante y confiado de que sí es posible hacer realidad todo cuanto anhelamos.

Ese tener fe y confianza en ti mismo te ha llevado a mostrar tu talento fuera de tu tierra, por ejemplo a los Reyes de España ¿Qué tal la experiencia?

En junio del año pasado, tuve la oportunidad de cantar en la cena de honor en la visita de Estado que hicieron los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, en el Palacio Nacional de México; fui el encargado de amenizar la velada que tuvo como anfitriones al Presidente Enrique Peña Nieto y su esposa, la Primera Dama, Angélica Rivera.

Fue una estupenda oportunidad de presentar canciones tradicionales de México y de España y coplas españolas acompañado del Mariachi 2000 de Cutberto Pérez. Luego, los Reyes de España me mandaron a llamar para felicitarme personalmente. Fue un gran honor.

En febrero el Papa Francisco hizo su primera visita a tu país y te seleccionaron para que le cantaras una serenata en su despedida. ¿Qué sentiste en ese momento… nerviosismo, satisfacción, agradecimiento?

No tengo palabras. Fue un momento histórico;  la Casa de la Nunciatura Apostólica de México buscaba un artista joven que tuviera y profesara los valores de la fe católica; y fui el elegido para que le cantara al Papa Francisco en su despedida.  

Recuerdo que él se despidió de manera personal de cada uno de los mariachis que cantaron conmigo la canción tradicional mexicana “El Pastor”. A mí en particular, me dijo que orara por él. A todos nos entregó una medallita.

En tu hoja de vida leí que tuviste la oportunidad de cantar con Juan Gabriel ¿Qué huella te dejó esa experiencia?

Juan Gabriel es parte de mi anecdotario. En 2010, grabé el álbum “Los dúos”, Volumen II, con los mejores exponentes de la canción mexicana. De Juan Gabriel hice un popurrí de cuatro, que titulé “Qué viva Juan Gabriel”.

Un día abrí mi correo electrónico y tenía un mensaje suyo que decía: “Carlísimo, gracias por grabar mi música, un día lo haremos juntos”. Me sentí muy honrado que un artista tan grande como él me agradeciera; pienso que es un gesto que demostró su humildad.

En septiembre del año pasado cantamos juntos en el Auditorio Nacional de México. Tras bastidores intercambiamos saludos. No olvido que me deseó éxitos y me dijo que estaba orgulloso de mí y de mi carrera.  Públicamente, dijo que era mi admirador.

Aunque cantamos “Yo no sé qué me pasó”, nos quedó pendiente grabar el video, el cual no hicimos porque los compromisos no nos permitieron coincidir en las agendas. Me queda en el corazón un sentimiento de agradecimiento. Lo recordaré con mucho cariño y admiración.

Cuéntanos de tu participación en la telenovela ‘Hotel de los sueños”, la versión mexicana de la serie española “Gran Hotel”

Es un proyecto maravilloso que me permitió incursionar en la televisión, a lo cual hasta ese momento yo me había negado. Pero el proyecto hizo dar el sí, porque rompe los parámetros; no es la típica historia de telenovela. Es una historia trabajada por gente de cine, teatro y televisión. He aprendido mucho de ellos. Mi papel es de Andrés Salinas Gómez, coprotagonista de la teleserie. Fue muy divertido y enriquecedor trabajar con el equipo profesional. Estoy muy agradecido de Dios por esta oportunidad.

¿Te veremos en concierto aquí?

Está en la agenda. Con esta primera visita buscamos que la gente conozca mis canciones. Este es el primer paso para tener una presentación en vivo. Por eso, estamos aquí (Risas).