Hay expertos que dicen que para saltar de una carrera a otra hay que idear un plan a 5 años. En tu caso no fue muy así ¿Por qué pensaste que un abogado sería gracioso?

Son varias vertientes. Por un lado siempre que me planteo proyectos busco las razones de por qué sí, en lugar de pensar en las consecuencias negativas de si no funcionase. Conozco mucha gente de mi alrededor que siempre decían: “no, por tal razón”. Yo sentía que no había motivo para pensar en lo negativo, entonces me concentré en lo chulo que sería que se diera.

Por otro lado, me ayudó mucho que cuando tomé la decisión no tenía responsabilidades mayores. No estaba casado, ni tenía hijos.

Vivía con mi madre y ella me apoyó y entendió que probar el humor, realmente, era una inquietud para mí. Mi novia, que ahora es mi esposa, también me dio su apoyo, así como mis hermanos y familiares. Ellos sabían que era algo que podía probar y que tenía posibilidades de triunfar en ello.

Nunca me exigieron que ganara mucho dinero, ni que no dejara la abogacía luego de tantos años de estudio, nunca sentí presión alguna. Fui dichoso.

Y tercero, el comediante que veía en televisión (no había casi YouTube) era de Seinfeld. Al principio y al final de la serie él salía haciendo stand-up comedy y fue la primera vez que pude ver a alguien haciendo humor sin los chistes tradicionales en tercera persona.

Desde ese momento comencé a estudiarlo, ver entrevistas y uso una de sus declaraciones como mi mantra.

Dijo que muchos comediantes en Estados Unidos fracasan porque ven la comedia como una profesión más, pero cuando él empezó era simplemente gente que quería subir a una tarima a hacer chistes. Si tú te preocupas en ser bueno, lo otro llegará solo.

Pregunta obligatoria: ¿Siempre fuiste el chistoso del grupo?

Siempre lo fui. En el colegio y la universidad era el que imitaba a los profesores, cuando no teníamos clases me paraba en la pizarra a hacer chistes. Incluso, cuando iba a la universidad participé en un concurso de chistes en un bar que le quedaba al lado, gané el segundo lugar y me ofrecieron trabajo en Mango TV.

En ese momento no acepté. Pero siempre fui el de los chistes en las fiestas de los amigos, aunque después que vivo del humor, ya no los hago.

¿Por qué?

Porque ahora es mi trabajo y cuando estoy compartiendo me gusta ser normal, ya me lo tomo muy en serio y me concentro tanto en hacer humor en el escenario que cuando estoy fuera quiero hablar de otras cosas.

¿Y no se ha perdido un poco esa personalidad jocosa que te caracterizaba con los amigos, porque ya no te querrán invitar a las fiestas? (Risas)

 No, no, no (risas), tampoco así. Igual me gusta ser jocoso, me gusta reír haciendo historias súper absurdas. Lo que no hago es reunir el grupo para decir “atiendan, voy a hacer chistes”. Que las cosas salgan en la conversación, algo relajado, y que todo siga siendo entretenido.

Cuando te ofrecieron el trabajo en Mango TV, aún no habías terminado la universidad. ¿Por qué no aceptaste?

Tenía en mi cabeza el derecho. No había llegado a mi cabeza que el humor podía ser una opción.  A un semestre de terminar fue cuando la idea me invadió porque no estaba conforme con la abogacía.

Cuando pensé qué iba a hacer, el humor era lo otro que se me daba.

La palestra pública te ha creado  muchos “haters” que aseguran no das risa. ¿Qué les dices a ellos?

Les respondo con chistes o irónicamente, porque mientras más me acaban, más les agradezco (en forma de chiste).

En general trato de que no me afecte, porque mi comediante favorito que es Bill Cosby (lamentablemente, lo sigo mucho en la parte de su trabajo, no en la parte de las violaciones) es el mejor en stand-up comedy” de todos los tiempos, y dijo una vez que: “No sé cuál es la fórmula del éxito, pero la fórmula del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo”.

En estos días también escuché otra frase muy buena: “Ten en cuenta que tú no eres tan bueno como ellos, ni tan malo como dicen”, si hablan bien de ti no dejes que se te suba a la cabeza; si hablan mal, no dejes que te depriman.  

Cada temporada ideas algún show innovador. ¿Qué trae la Navidad?

“Criando Carajitos”, el show que me tiene más orgulloso. Es el más sólido, el más fuerte, me tiene muy conforme y contento. En los ensayos ese show me daba una hora y quince, en Hard Rock me dio una hora y cuarenta. Se le subió 25 minutos solo por la risa, tan fuerte, del público.

En esa presentación hablo de mis hijos, de lo difícil que es tener dos niños pequeños. Es muy agotador, pero es lo más delicioso que te puede pasar en la vida.

¿Crees que la gente puede percibir esa evolución o solidez de la que hablas?

Definitivamente. Tengo muchos de mis shows grabados y me veo constantemente y, he notado que soy un artista mucho más maduro. Se nota la experiencia, me ves ahora y el de antes y somos dos diferentes.

No eres el tipo de artista popular, ¿estás viviendo bien de  las risas?

Si le pones empeño y siempre te exiges ser mejor, puedes vivir de cualquier oficio. Hay algunas profesiones que te van a traer más dinero que otra, pero para mí la meta básica es alcanzar una vida digna, no tener yates y mansiones.

¿Has pensando en idear algún proyecto televisivo de Carlos Sánchez, dado tu ingreso a Telenoticias?

Tengo como tres o cuatro programas, mi segmento se presenta los viernes. Es un resumen semanal de noticias chistosas que me tiene muy contento. Ha sido un cambio de chip, porque el hecho de hacer chistes de mi mamá, mi esposa e hijos me permite que sea a temporal; con este segmento en menos de una semana el chiste ya no tiene sentido.

El proyecto propio es algo que va a pasar, no hay fechas, pero es algo que quiero.

Los abogados escriben muy bien, en su mayoría ¿Te animarías a escribir algún guion, tipo Víctor Reyes?

Sí, pero honestamente, ha sido un asunto de tiempo. Los espectáculos me quitan mucho espacio. Ahora con los dos niños, es aún más limitado.

El día que escribas ese guion, ¿la temática será tu familia o de qué escribirías una película?

Tengo varias ideas pero aún no sé. De seguro, comedia, y la idea de involucrar a mi familia está muy buena. Las primeras películas serán comedias, las demás no sé.

Y hablando de cine, también te hemos visto en el papel de un actor serio. ¿Te atreverías a abandonar la comedia y perfilarte por esos lares?

Siempre lo he pensado, es posible que me dedique, en algún momento, ciento por ciento a la televisión o el cine. Pero preparar shows y pararme frente al público a hacerlos reír, nunca lo dejaría. Tanto es así que no tengo fecha para un retiro, quizás uno o dos días antes de morir.

¿Y el teatro?

Es algo que siempre ha llamado mi atención, pero igual, son proyectos que toman tiempo.

¿En qué faceta “que nadie se imagina” te veremos en 2016?

Seguiré en la Televisión, a  través de Telenoticias y quién sabe si en uno propio. También se estrenará en septiembre de 2016 la película de Roberto Ángel Los divorciados, la producción donde me afeité la barba. Así que si quieren verme afeitado, no dejen de ir al cine.

¿Afeitado y sin camiseta negra?

Sí (risas). Si quieren ver a otra gente (risas).

¿Y la película de Carlos?

Voy a tratar de desarrollar mi película para el año entrante. Esos proyectos están todos en mente. Y para San Valentín tendremos presentaciones en Escenario 360 con una colombiana llamada Paula Arcila. Luego haremos un show de política para la época de las elecciones.

Acuérdate de darme la primicia, porque te di la idea del guión…
Ok… (risas)

Dónde: Hard Rock Café

Cuándo: Domingos 20 y 27

Hora: 9:00 de la noche

Boletas en: Uepa Tikets, CCN, Movie Max y Hard Rock