Día tras día, das tu mayor esfuerzo para mejorar la productividad y la competitividad de la empresa para la que laboras.

Además, estás disponible todo el tiempo, sin importar si tienes que trabajar horas extra.

Tus funciones y responsabilidades van creciendo, mientras la inflación está encogiendo tu salario.

Es el momento de pedir un aumento de sueldo y la idea cobra fuerza en tu cabeza y en tu billetera.

El temor de enfrentar al jefe y recibir un no como respuesta, paraliza a muchos en el intento de gestionar un incremento en su paga.

La falta de estrategia puede convertirse en otro gran obstáculo para lograr ese objetivo.

¿Eres de los que llevan meses y meses pensando en cómo negociar un aumento de sueldo exitosamente y paliar el bache financiero que te atormenta?

Algunas de estas pautas de Miguelina Veras, presidenta de Macros Consulting, pueden ayudarte a conseguir ese tan esperado sí y cumplir tu objetivo.

Asegúrate de que verdaderamente lo mereces.

Antes de dar ese paso, la autoevaluación es primordial. Debes sincerarte contigo mismo y verificar tu desempeño, el grado de compromiso que has demostrado, la facilidad de aprendizaje, el cumplimiento de tu horario y con qué regularidad tienes ausencias y tardanzas. Como empleado, debes examinar justamente tu entrega antes de hacer la solicitud.

También debes tomar en cuenta el tiempo transcurrido desde la última revisión de tu salario y las promesas que se hicieron de parte de los líderes.

Es muy importante considerar la posición financiera de la empresa, la complejidad del puesto ocupado y las funciones asociadas al mismo.

Escoge el momento y la forma correcta de hacerlo.

Escoger el mejor momento y la manera adecuada de pedir ese aumento también es clave. Haz un planteamiento correcto, no en relación con los demás, sino con tu puesto, tu desempeño, niveles de aporte y compromiso.

Esos datos serán los mejores aliados para la negociación, pues son fácilmente comprobables y cuantificables.

Si hay una política de revisión (trimestral, semestral, etc.) y la empresa hace una evaluación del período, ese podría ser un buen momento.

De lo contrario, hazlo cuando cumplas un año de haber ingresado a la empresa, buscando la ocasión oportuna, en el tiempo, carga de trabajo y situación del departamento y del líder.

La mejor forma es exponer el tema con una actitud abierta, de búsqueda de una posición ganar-ganar; sin cuestionamientos que podrían tornar la conversación desagradable.

Enfoca tu petición desde el aporte, entrega y dedicación que estás dando a la empresa. Siempre deberás dirigirte al jefe directo y de manera personal, abierta y respetuosa.

Solicita un monto o porcentaje razonable.

El monto que has pensado podría ser utópico, sobre todo si no dispones de datos de mercado.

Un posible parámetro sería el sueldo de puestos similares que tengan mayor salario, o en razón de la historia del porcentaje de incremento que otorgue la organización.

Si no tienes nada de eso, utiliza la inflación del país y la tasa de cambio, que influyen en el precio y costo de vida.