Daniel Radcliffe tiene razón para emocinarse. El actor ha pasado su vida posterior a Harry Potter probando cosas nuevas, haciendo proyectos que lo agitan, desde la comedia romántica What If a la extraña película de terror Horns. Radcliffe tiene dos películas recientes. Una de ellas es Now You See Me 2 (Los Ilusionistas 2), la secuela del sorpresivo éxito del 2013 sobre magos místicos.

Él interpreta al villano principal: Un niño rico –el hijo del personaje de Michael Caine, por así decirlo– que quiere usar el cuarteto heroico para un robo, pero no puede dejar de hablar de Swiss Army Man, el rompecabezas de Sundance, en la que interpreta a un cadáver parlante que deja escapar muchos pedos. Película rara.

Aun no vi Swiss Army Man, pero dicen que es bastante profunda y conmovedora para una película sobre un cadáver que lanza pedos y que tiene una erección que puede ser utilizada como una brújula.

Lo que más me gustó es que es una película que se las arregla para ser increíblemente hermosa e inteligente y reflexiva mientras que al mismo tiempo es bruta y estúpida y pueril. Rebota entre esas dos cosas de forma increíble. Cada vez que la película empieza a ser demasiado sincera, sólo tienes que esperar dos segundos y los directores van a encontrar una manera de socavar eso. Creo que es un logro asombroso.

¿Qué pensaste cuando te la ofrecieron por primera vez?

Cuando lees la línea de registro y dices “Está bien, un hombre suicida se hace amigo de un hombre muerto, ¿Cómo funciona esto?”. Eso suena divertido como un pase entre amigos. Pero cuando leí el guión pensé, “Wow, hicieron una película a partir de eso. Hay una narrativa y es hermosa y es una locura. De verdad, es una de las cosas –si no la cosa– de la que estoy más orgulloso de lo que he hecho desde Potter. Tal vez nunca vuelva a estar en algo así. No creo que me pase de nuevo.

Me da la sensación de que con cada proyecto que haces, tiene que haber algo, alguna idea, algo que realmente te atrapa. ¿Cómo fue con Now You See Me 2”?

Con lo que de verdad me puse más nerd fue trabajar con Michael Caine. Ese es un objetivo de vida que puedo tachar de mi lista. Él es todo lo que espero ser cuando tenga esa edad. La mayoría de los actores están muy hastiados. Es una cuestión de estatus que una vez que se llega a un cierto nivel en la industria no te importa o estás por encima de preocuparte por las películas en las que trabajas.

Mientras que él sigue pasándolo muy bien, contando historias, charlando, amando lo que hace. Para mí eso muestra que  no tienes que estar hastiado. Puedes hacer 100 películas y estar en la cúspide de tu industria durante 60 años y todavía seguir pasándolo bien.

Probablemente tienes grandes historias, también. Tu biografía es bastante delgada, y uno puede imaginar que está manteniendo las mejores partes lejos del ojo público.

Sin duda hay cosas. No voy a contar cuentos fuera de la escuela, pero son increíbles.

¿Qué hay de tu personaje? Este es tu primer papel verdadero de villano. Pero es tan malo como patético.

Lo que me pareció interesante era su relación con la magia. Es la diferencia entre la persona que está dispuesta a suspender su incredulidad y alguien que quiera trabajar rigurosamente para averiguar cómo se hace el truco. A mi personaje, siendo alguien que no puede hacer magia, se le hace sentir estúpido al respecto. Toda su identidad está en ser el tipo más inteligente en la habitación. Tan pronto como alguien le hace sentir inadecuado tiene que controlarse o dominarlo. De ahí es donde viene su conducta maníaca, así como sus profundos problemas de soledad.

Y tiene que ser divertido interpretar a un villano.

Absolutamente. Había algo divertido en no tener que ser consciente de que le guste al público. Podría ser tan petulante y malcriado como quisiera. Uno siente como un rito de paso en términos de ser un chico británico que interpreta a un tipo malo en una película de Estados unidos. Estuve muy feliz de cumplir con eso.

Es como ese pedazo de Eddie Izzard sobre que los acentos británicos son un atajo para llegar a la villanía en las películas de Star Wars.

En la nueva también. Tienes a Domhnall [Gleeson] como un malvado británico.

Y luego John Boyega, quenes británico, tiene un acento americano como un buen gente. Por otra parte, Daisy Ridley mantiene su acento, y ella es buena. Así que hasta ahí nos llega esa teoría.

Los acentos son extraños en el espacio, ¿verdad?