La actriz británica Sofía Hayat era una de las intérpretes que en el cine indio quería alcanzar la fama y el estatus de superestrellas como Aishwarya Rai –nombrada como “La mujer más bella del mundo”–, Kareena Kapoor o Madhuri Dixit.

De hecho, dio su primer paso al tener éxito con la película The Unforgettable. Pero su vida de estrella, en la que predominaban las alfombras rojas, eventos y fiestas cambió cuando después de una sesión de reiki quiso dedicarse a la vida espiritual y dejarlo todo.

Esta técnica, fundada por el budista japonés Mikao Usui, que consiste en la imposición de las manos sobre el cuerpo para curar dolencias y de esta manera, alcanzar un estado de equilibrio pleno, transformó a la artista. “Nunca había mostrado demasiado interés por la espiritualidad, pero mientras más sesiones tenía, más encontraba la paz espiritual. Empecé a cuestionar si habría otro camino para mí y empecé a estudiar reiki y meditación”, le dijo al periódico The Sun.

Se convirtió al cristianismo, pero no está en ninguna congregación oficial. De hecho, está en su propia orden. Ahora se hace llamar “Madre Gaia Sofía” y lleva una vida austera.