La trama de la primera parte de la película Dios no está muerto, basada en el libro homónimo de Rice Brooks, no solo recaudó 60 millones de dólares, sino que dejó muchas emociones en el público que la vio tras su estreno en 2014.

Esta historia comienza el primer día de clase,  cuando el profesor de filosofía Radisson (Kevin Sorbo) les dice a sus alumnos que Dios está muerto y les hace firmar una hoja en la que consta esta afirmación. Sin embargo, Josh Wheaton (Shane Harper), se niega a firmarla, pues él cree en Dios.

Su estreno produjo muchas críticas por cristianos y ateos por considerarla como promotora de eventos fuera de la realidad.

Fallece productor

Russell Wolfe, productor y actor de la película, falleció el 27 de mayo de 2015, en Scottsdale, Arizona, después de luchar con la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). A pesar de su enfermedad, hasta ese día, Wolfe trabajó en la producción de Dios no está muerto 2, que se estrena hoy en los cines de República Dominicana.

Del largometraje falleció el exsenador de Estados Unidos, Fred Thompson, quien hacía el papel del pastor Henry.

Elenco

La producción cuenta con la participación de reconocidas artistas de Hollywood, como Melissa Joan Hart, Jesse Metcalfe, Ernie Hudson, Ray Wise, Maria Canals-Barrera. Además, el elenco está conformado por algunos actores y actrices del filme anterior, David A.R. White, Benjamin Onyango, Trisha LaFache y Paul Kwo.

En lo que respecta a la música, la banda cristiana Newsboys interpreta la canción “God’s Not Dead”.

Del salón de clase a la Corte de Justicia  

Después de hacer un breve recorrido por la primera parte de esta película, en la secuela nos situamos en Hope Springs, Arkansas.

Un día en clases, la estudiante Brooke (Hayley Orrantia), le hizo una pregunta y, en su respuesta, la profesora Grace Wesley (Melissa Joan Hart), menciona el nombre de Jesús.  La negativa de Grace de disculparse lleva a los directivos del distrito escolar a contratar a un ferviente grupo de lucha por las libertades civiles para hallarla culpable de violar la “separación Iglesia/Estado”.

Esta situación hace que la historia pase del salón de clases a la corte donde la profesora enfrentará problemas legales por defender su fe. Tom Endler (Jesse Metcalfe), un joven abogado del sindicato de maestros, representa a Grace en su lucha por sus derechos de la Primera Enmienda.

Opinión de sus creadores

La película refleja historias reales de personas perseguidas por su fe, tal como sucedió en Katy, Texas, cuando una alumna de 7º grado habló ante la junta escolar después de que su profesor dijo que Dios era un mito.

“Casos como éste –en los que las libertades religiosas de hombres y mujeres cotidianos son restringidos por cortes y agencias gubernamentales– tristemente son muy comunes hoy”, afirmó Michael Scott, productor y socio fundador de Pure Flix, el mayor estudio de producción y distribución de entretenimiento cristiano en el mundo.

Para motivar la reflexión en la audiencia, la página web www.cbn.com, lista las siguientes preguntas que hace David A.R. White, uno de los productores y quien interpreta al Reverendo Dave:

¿Qué harías si compartiste tu fe en Jesucristo con alguien y esto se considera ilegal?, ¿Serías lo suficientemente valiente para tomar una posición en la plaza pública sabiendo que puedes perderlo todo?

Para apoyar la campaña, Melissa Joan Hart comentó en sus redes (interpreta a Grace Wesley): “Si encuentro un producto increíble para el cuidado de la piel y me encanta, querría decírselo a todos. ¿Por qué no hacer lo mismo con la religión? ¿Por qué no hago lo mismo con algo que me brinda felicidad, consuelo y paz?”