¿Cómo surgió la historia de Little Boy?

Después de la gira internacional de Bella, que fue la película con la que ganamos el Festival Internacional de Cine de Toronto, estaba buscando con lupa el próximo guion. Todo lo que me llegaba no me convencía nada. De pronto Alejandro Monteverde, guionista de Bella  junto con Pepe Portillo, llegó con el guion de Little Boy, por lo que quedé seducido por el proyecto y dije vamos a mover montañas para hacer esta película. Me fui a México para recaudar los fondos.

¿De qué trata la historia?  

Es una historia de ficción basada en hechos reales sobre la Segunda Guerra Mundial. Fue escrita por Alejandro Monteverde y Pepe Portillo. Es un cuento para adultos, desde la perspectiva de un niño de ocho años que lo único que quiere es parar la guerra para poder regresar a su mejor amigo, que es su padre, quien es militar y se encuentra peleando en este conflicto. En definitiva, es una historia americana, con un mensaje universal para toda la familia. Fue patrocinada por inversión mexicana y producida  por mexicanos.

Como productor, ¿cuál es el mensaje que quieres trasmitir a través de este filme?

En México, la película se convirtió en un movimiento, proyectándose en cárceles, hospitales y en zonas marginadas, donde los niños nunca habían ido a una sala de cine. La cinta habla de muchas cosas, porque hay una lista de encomiendas que el niño debe realizar y dentro de esa lista está visitar enfermos y presos. Quisimos que el filme saliera de las salas y fuera a cárceles y hospitales, con la finalidad de que la misma película realizara la misma lista que Little Boy realizó, con la idea de  inspirar al público a que haga su lista. Y te garantizo que si hacemos la lista, aunque sea una de las encomiendas que contiene, quizás le agreguemos otras cosas, con el propósito de hacer algo por los demás. Si ponemos el amor como acción, haremos de este mundo un mejor lugar.

¿Cuáles consideras tú son las ventajas y desventajas de hacer cine independiente?

Como cineastas independientes trabajamos a un ritmo más lento porque no tenemos la infraestructura de Hollywood de hacer 20 películas al año, como lo hacen los grandes estudios. Vamos a otro ritmo.  La ventaja es que tienes el poder de controlar la integridad del proyecto y la desventaja es que no tienes los fondos para trabajar a la rapidez que uno quisiera. Sin embargo, yo prefiero no sacrificar  la integridad del proyecto por dinero ni por rapidez.

¿Cuándo y dónde filmaron?

Filmamos hace tres años en los estudios de Playa Rosarito, en el estado de Baja California, en México, donde se han realizado películas como Titanic, entre otras grandes producciones. Allí recreamos una ciudad emulando la época donde se desarrolla la trama.

¿Y en México como fue la respuesta del público?

En México la estrenamos  en mayo de 2015. Tuvimos un gran éxito, porque salimos con películas bastante grandes como Avengers, Jurasic Park y Mad Max, por lo que pensamos que no íbamos a tener espacio  para nuestro filme. Gracias a Dios, duramos más de 14 semanas en cartelera y más de cuatro millones de mexicanos vieron la película. Ya la hemos presentado en Estados Unidos y en algunos países latinoamericanos.

Después del estreno de Little Boy en República Dominicana, ¿qué sigue?  

Faltan algunos países de Europa como Francia, Inglaterra e Italia. Tenemos pensado proyectarla en los próximos tres meses.  Y Luego en mayo de este año, comenzamos a filmar  el próximo proyecto, uno de los más ambiciosos que tenemos. Me refiero a  María madre de Dios,  la cual tratará sobre la matanza de los inocentes. Vamos a reconstruir a Jerusalén en México para contar la historia de Herodes, uno de los hombre más poderosos del mundo, que estaba enfermo de poder, queriendo matar a un bebé, y de cómo se escapan María, José y el niño Jesús de las manos de esta bestia, quien terminó con la vida de miles de bebés inocentes, por el simple hecho de que no quería ser reemplazado por el Mesías.  

Respecto a República Dominicana, ¿cuáles son tus expectativas con este mercado?

Espero que con el corazón de los dominicanos la película también visite cárceles y hospitales y que de alguna manera se haga lo mismo que en México. Yo estoy convencido de que el arte pude sanar las heridas de un niño herido y terminar las divisiones de un mundo dividido. Yo lo que quiero como cineasta es hacer un mejor lugar, ya que el cine tiene ese poder de transformar vidas en el mundo, ya sea para bien o para mal, todo según la intención del cineasta, y mi intención es seguir haciendo películas para toda la familia.

Dado el mensaje que tiene este filme, ¿solo es para  personas religiosas?  

No tienes que ser religioso para darte cuenta de que debes ayudar a una persona que necesita de tu ayuda. Eso lo puede hacer cualquiera que respire y sea sensible. Ir a visitar a los enfermos y presos es cuestión de todos, no solo de religiosos. Esta película toca valores universales; independientemente del credo que profeses, hay cosas que nos unen a todos como seres humanos. Hay más cosas que nos unen que las que las que nos dividen. Por eso siempre trato de buscar historias en las que el tema central sea la unión.

Como tu deseo es llevar esta película a diferentes escenarios de República Dominicana, ¿firmaste algún tipo de acuerdo con Caribbean Cinemas?

Es algo que propuse, pero vamos a ver cómo se da todo. Creo que esto va a servir para potenciar aquí con muchas fundaciones, ya que es un trabajo de todos.  Así como tú me estás entrevistando, habrá alguien que se inspirará en ir a ver la película por lo que tú escribas. Y si suponemos que esa persona está deprimida y ve la historia, entonces tú hiciste tu parte como periodista por tu país, y yo hice mi parte como productor.

Creo que si cada quién hace su parte, nos volvemos un gran equipo, quienes están apoyando proyectos para inspirar a otros con cosas positivas, ya que el mundo está bastante de cabeza porque solo reinan las cosas malas y las cámaras solo se enfocan en difundir lo malo. Desde mi punto de vista, como cineasta, entiendo que se debe poner la cámara a las cosas positivas, que no importa que estés viviendo en una tragedia. Todo es posible.