Tuvimos que esperar tres décadas para verte y oírte en un MTV Unplugged, una institución de la música que solo grandes artistas han tenido el privilegio de hacer ¿Cómo te sentiste haciendo el desconectado en esta etapa de tu carrera?

Es cierto que el unplugged de Héroes del Silencio debería haber ocurrido, pero la disolución del grupo dejó muchos proyectos y posibilidades en el tintero. Hoy pienso que todo llega cuando debe. Me siento afortunado por tener detrás una larga carrera en la que el público me ha acompañado.

Cuando me propusieron el proyecto del MTV Unplugged lo primero que pensé es qué podía aportar y cómo podía llevármelo a mi terreno actual, donde me sintiera cómodo. Tenía claras algunas decisiones en cuanto a la instrumentación, los arreglos y la producción, para sonar actual, aunque revisara canciones de distintas épocas.

Tienes un amplísimo repertorio. ¿Cómo elegiste el tracklist para este unplugged entre tantas canciones y tantos éxitos?

Sí, fue difícil. Lo que más me costó fue decidir qué pretendía hacer, y no iba a ser ni un grandes éxitos, ni iba a ser un reparto equitativo. Me parecía ridículo elegir una canción de cada uno de los 14 álbumes de estudio que he grabado. No tenía sentido. Era la primera vez que retomaba el material de Héroes en mi carrera solista y eso me parecía importante.

Seleccioné en total más de una treintena de canciones que me parecían interesantes o con posibilidades de revisitar. Y en los ensayos fueron cayendo poco a poco las que menos aportaban al proyecto.
 
Retomas canciones de tu carrera en solitario y de Héroes del Silencio, dándoles una nueva vida. ¿Cómo fue el proceso creativo y lo que quisiste hacer musicalmente para versionar temas que desde hace muchos años están ya en el corazón y en los oídos de tus seguidores?

Empecé con el diseño de producción y sonido que quería para el álbum. También seleccioné una instrumentación que me parecía interesante, evitando los violines y metales y concentrándome en mi banda, sintetizadores y coros. Las posibilidades en cuanto a arreglos son infinitas si te sientes libre. Así que lo primero que hice fue limitar las posibilidades a esos parámetros: sonido, producción e instrumentación.

En cuanto a las canciones del pasado y las más clásicas de mi carrera solista, no sufro al cambiar una canción significativamente. Sé que algunos seguidores pueden creer que una canción se debe a su registro clásico.

Yo como autor no lo pienso así. Me gusta que las canciones tengan distintos ángulos y enfoques, y sigan vivas.

Tuviste en esta ocasión invitados de lujo, grandes representantes de la música iberoamericana: Carla Morrison, León Larregui, Draco, Pepe Aguilar y Vetusta Morla, ¿cómo te sentiste con ellos arriba del escenario de este desconectado?

Muy bien. Son todos increíbles. Grandes músicos de talento incuestionable. Todos ellos tuvieron infinita paciencia en los ensayos, y creo que hicieron crecer las canciones que les correspondieron mucho más de lo que se podía esperar. No son duetos sencillos.

Esas canciones no se escribieron para dos voces. Pero consiguieron que pareciera que la melodía y el texto fueran escritas para ellos.

¿Cómo decidieron las canciones qué harían juntos?

Algunas las tenía muy claras. Como “La chispa adecuada”, para León Larregui, o “Ven y camina conmigo”, con Pepe Aguilar, y “El boxeador”, con Draco. En el caso de Vetusta Morla y Carla Morrison sí que hicimos varias pruebas hasta dar con las canciones que les funcionaban a la perfección.

Pero siempre partiendo de lo artístico de que el dueto y las dos voces juntas realmente funcionaran y hubiera química.

En El libro de las mutaciones, ¿cuál fue la “mutación2 que más te gustó de estos 15 tracks que contiene el disco?

Entre mis favoritas están “200 huesos y un collar de calaveras”, “Planeta Sur”, “Sirena varada” y “Hay muy poca gente”.

No te dejaste llevar por los grandes éxitos para hacer este disco, pero ¿cuál fue la pieza más rara que incluiste en el repertorio y por qué?

“Dos clavos a mis alas” es una canción inédita. La compuse para el disco “De vuelta· (2003), de Raphael. Tenía ganas de encontrar el proyecto para revisar esta canción de la que nunca dejé registrada mi propia versión. Aunque sí la había cantado un par de veces en vivo y era una favorita de culto entre mis seguidores más completistas.

Este disco es un encuentro mucho más íntimo con tus seguidores ¿Podríamos decir que con tu MTV Unplugged te desconectaste para reconectarte con tu público?

Es una buena interpretación. Aunque no me siento alejado de mi público ni desconectado.

En todos estos años me he sentido muy bien tratado por el público, que me ha acompañado y me ha permitido ser y hacer lo que soy y hago. Pero es una buena oportunidad para agradecer y, en las distancias cortas, confirmar mi conexión.

Llevas 30 años arriba de un escenario. ¿Qué ha sido lo más gratificante de tu carrera?

Lo más gratificante es la supervivencia. Es difícil conseguir un éxito puntual, pero sentir el beneplácito del público para continuar haciendo lo que más te gusta durante treinta años es un milagro y una bendición.