¿Por qué elegiste la actuación como tu pasión?

Realmente llegué a ella sin pensarlo, aunque desde niño siempre soñé con ser actor. Pensé que no podía serlo por muchos motivos e ideas mías, pero lo que no sabía en aquel entonces era que ya ella me había elegido a mí, pero esperó a que yo estuviese adolescente para decírmelo (risas).

¿En algún momento te has arrepentido de elegir (o que te eligiera) este oficio?

Nunca, al contrario, este oficio es mi oxígeno, me da vida.

Saltaste a la palestra pública con la serie web de Orange. ¿Crees que a los medios digitales debe prestársele más atención como plataforma cinematográfica?

Dale Play fue también uno de los proyectos que me pusieron en el ojo público y fue aceptado el proyecto y mi participación. Y sí, creo que deberían darle calor a esa parte. En España y otros países más desarrollados que el nuestro es un “boom”; aquí podría serlo, siempre y cuando se haga como se debe.

El año pasado destacaste en dos producciones locales Pueto pa´mi y Dinero fácil. ¿Qué te quedó de estas?

 De Pueto pa mí me quedó una gran satisfacción por haber trabajado con Iván Herrera y ver ese trabajo de Pepe Sierra. Y Dinero fácil ya en un papel más destacado. Haber podido trabajarlo con Francis Cruz, para generar esa química que se vio en pantalla. Y me quedaron tres cicatrices, porque filmando una escena me disloqué el hombro y tuve que ir a cirugía y eso será indeleble (risas).

Y ahora vienes con Girasol. ¿Cuál será tu papel y en qué se basa esta historia?

En Girasol hago de uno de los hijos (Víctor Manuel) del protagonista. Es una historia hermosa, basada en hechos reales, la vida de Víctor Méndez Capellán, el gran empresario y presidente de Vimenca. Cuenta la historia desde niño, hasta hacerse mayor, todas las vicisitudes que tuvo que pasar. Es una historia muy inspiradora y motivadora.

Pero también te viene algo con Ángel Muñiz, háblame de ello.

No puedo hablar mucho de esta porque no estoy autorizado. Pero es una gran historia, le doy vida a Samuel, un muchacho humilde, ingenuo, sano. Un personaje que tiene su protagonismo, sus escenas. Estoy muy contento por sus protagonistas a quienes respeto y quiero mucho: Johnnié y Clara.

Mencionas a dos actores que han dedicado su vida a las tablas, sin embargo son sus primeros protagónicos. Y hablando de ello muchos actores locales se ven obligados a emigrar. ¿está eso en tus planes?

Desde un principio me he dicho que soy un talento dominicano para el mundo. Y gracias a Dios he tenido ciertos tanteos internacionales, desde ir a festivales, hacer audiciones, como por ejemplo en CEA Televisa y otros planes que se están madurando. Y por supuesto, eso pasará en su momento.

Has intentado en diferentes ramas del arte: TV, radio… ¿Con cuál te quedarías en definitiva?

Con las dos, nunca dejando la actuación. Creo que tengo la aptitud y actitud; me he preparado y seguiré preparándome para perfeccionarme. Cada vez son más los que han aceptado mi trabajo que los que no, y el apoyo del público es lo que al final sostiene y mantiene a uno.

¿Animado con producir?

Claro que sí. Me inicié con un corto con Irina Pérez, Mayra, y nos quedó bonito, ganamos premios y pude meterme en muchas áreas. Luego hicimos Don Lulo, protagonizado por Salvador Pérez Martínez. Creo que producir me permite darme la oportunidad que a veces tarda para llegar y dar la oportunidad a otros.

¿Qué otros proyectos te tocan a la puerta?

Está en carpeta el documental Dominicanos en el Medio Oriente, un proyecto que me tiene excitado, que se está trabajando con el director Fernando Blanco y creo que hay otros más. Pero aún están en incubación y cuando llegue el momento se sabrán.

• Un libro inolvidable:

  Aleph de Paulo Coelho, uno de muchos.

• La mejor obra que has visto:

 Hay Amores (risas).

• Un director que quieras te dirija:

Todos con los que ya he trabajado, pero José María Cabral.

• Un sueño:

Seguir haciendo realidad mis sueños.

• Un actor con quien quieres compartir protagónico:

Javier Grullón, de mi generación.

• Tu mejor trabajo:

El vendedor de Libros de Hay Amores (Teatro)

• Y el peor:

Aquel que esté fuera del arte, en mi caso.