Eres uno de los actores de la Compañía Nacional de Teatro, ¿exiges la ley de teatro?

Es necesario, no podemos postergar más eso. Va a ser una ley de arte escénico que va a cubrir todas las artes escénicas. El teatro, hoy en día, no es rentable, a los empresarios no les gusta invertir en teatro porque no ven un retorno de su inversión. Es difícil hacer obras, se hace porque siempre hay empresas que donan. Pero caramba, por qué no hay una ley para el teatro. Ya tenemos que abocarnos a eso.

¿Qué te hizo sentir que pusieran en primer plano el cine, cuando no era lo que se venía haciendo con regularidad en la industria del entretenimiento?

Hay que agradecer que la industria va en desarrollo. Es un proceso lento que toma su tiempo. Me alegró porque nos sembró un precedente para pedir, con más fuerza, la ley de artes escénicas.

Con el aniversario de la compañía, se encuentran trabajando para marzo con dos obras que estarán en escena. Háblame de ellas.

Ahora tenemos a Giovanni Cruz como director general de la compañía. En 2010 hicimos por primera vez Duendes y locos de las Dunas y fue una obra que siempre hemos querido mantener en el repertorio por ser representativa de la dominicanidad. En marzo volvemos a presentarla para los 70 años de la compañía y también a Bolo Francisco, otra de nuestras  obras locales. Lo que queremos es celebrar el mes del teatro en marzo y seguir dándole calor al escenario con nuestra puesta.

¿Qué representa para ti tener de los papeles principales en las obras que celebran los 70 años de la compañía y en el mes del teatro?

Participamos todos (risas). Son obras más corales donde todos nos necesitamos para desarrollar la historia. En Duendes y locos de las Dunas me encanta ser el antagónico. Los antagónicos siempre son personajes fuertes y exigentes.

Muchas veces los antagónicos sobresalen por encima de los protagónicos. Más o menos eso me pasó en la película 339: Amín Abel que saldrá en marzo a los cines. Es una historia muy nuestra que se conoce poco y tenemos muy buenas expectativas. Las futuras generaciones necesitan conocer la historia reciente.

¿Cuál papel interpretas?

En el filme interpreté al encargado de la patrulla que fue a la casa del periodista Amín Abel y me marcó muchísimo. La historia se desarrolló a través de interrogatorios que les hicieron a personas que vivieron ese momento, algunas aún en vida. Pero da grima... Cualquiera puede ir al Archivo General de la Nación y acceder a esos documentos.

Una historia tan reciente…

Exacto… y que muchos desconocen. Puedes encontrarte a esas personas hasta en un supermercado por ahí. Y de una u otra forma es una historia que sigue pasando. Realmente me impactó mucho y el resultado final, es buenísimo para nuestra cinematografía.

Del color de la noche inició las películas biográficas, también ya se anunció la historia de Jack Veneno ¿Crees que el mercado está preparado para ver más cine histórico?

Sí, esa historia de Jack Veneno va a ser un escándalo. Y la historia de Amín Abel, pienso que la gente va a darle buen respaldo. Hay un grupo de empresarios que está tomando la iniciativa de hacer este tipo de cine y no sale caro. Nuestra identidad cinematográfica tiene que venir por lo nuestro y no en cosas efímeras.

¿Sigues esta línea?  Porque también vas a interpretar a Manolo Tavares Justo en otra peli.

Sí, es un proyecto del que no puedo dar muchos detalles, pero saldrá en este año. Va por la historia del Movimiento 14 de Junio y con este papel… ya tú sabes. Es una gran responsabilidad.

El cortometraje Aguas cerradas de Larimar Films, ¿sale en este año?

Lo grabamos el verano pasado, fue escrito por Juan Antonio Bisonó. Está ya en la post producción y pinta algo bueno. Habla de una pareja que vive su último fin de semana juntos. El plan es que también sale este año.

Volviendo al teatro, las obras de la compañía, ¿serán expuestas en algún festival?

Precisamente Duendes y locos de las Dunas” es una historia hecha para el teatro y se convirtió en novela. Esta novela ha trascendido; un grupo de teatro venezolano la ha presentado allá. La casa editorial que publicó la novela en España está sumamente entusiasmada y nos invitaron para que la Compañía Nacional visite este año Barcelona y también iremos al Festival Avante en Miami.

Estás en otro proyecto con Hony Estrella…

Es una obra donde está Georgia Castillo, Amaury Pérez, Hony Estrella, Juan Estrella y un servidor. La estamos haciendo nosotros mismos, aunque no sea fácil producirla, actuarla, venderla (risas). Es una de dos parejas de la dramaturga Jazmín Areza y muestra las discusiones que surgen con sus hijos.

¿Qué se necesita para llenar el teatro?

No basta con hacer una buena presentación. El mercadeo tiene un papel fundamental. A cada momento me encuentro con personas que saben que estoy en un montaje y les explico las fechas. Cuando me vuelven a ver me preguntan hasta cuándo y ya ha pasado.

Dar el paso a ir al teatro conjuga un conjunto de cosas, desde horarios, seguridad y un sin número de cosas. Tenemos que replantearnos algunos detalles y hacer el teatro más atractivo para todos.

Tu objetivo como actor, ¿cuál es?

Educar y entretener. Soy un fiel creyente de que eso es posible, además soy un defensor de la calidad, de los buenos textos. Me gusta hacer pensar al espectador.