La productora Shaveurlegz (@shaverurlegz) organizó el festival musical Night Of The Jackal, aglutinando a miles de jóvenes en el Warehouse de Manoguayabo  para celebrar Halloween, quienes disfrutaron de cinco tarimas en las que simultáneamente había un contenido diferente y divertido.

La banda Caramelo de Cianuro estuvo presente en la dedicada al rock en la cual hicieron un despliegue de luces con sus mejores canciones que puso a su fanaticada a disfrutar de principio a fin de un show bien articulado y diseñado para el disfrute.

Los venezolanos que cuentan con dos nominaciones a los premios Latin Grammy, supieron aprovechar cada centímetro del stage para interactuar y hacer sentir a la concurrencia toda su energía a través de sus canciones más emblemáticas.

Otro de los atractivos de la noche fue la musicalización en vivo de dos películas del cine mudo Frankenstein (1910) y Nosferatu (1922), por músicos de la Sinfónica Nacional, que dieron al ambiente el matiz escalofriante que encierra el espíritu de estos filmes.

La música electrónica tuvo por igual su espacio con varios escenarios dentro del Warehouse, apocalípticamente decorados que hicieron sentir al público como en un refugio del final de los tiempos.

La buena comida dijo presente por medio de la cocina creativa que se instaló en un lugar deliberadamente armado para que los amantes del buen comer tuvieran su alternativa y disfrutaran de un espacio preparado para estos fines.

La creatividad y el esfuerzo por llevar entretenimiento de manera diferente fue evidente en la producción de Night of The Jackal, en el cual la variedad fue el común denominador en una muestra de la capacidad que tiene el arte de confluir en un mismo punto sin importar la variedad de su manifestación.

Los jóvenes asistente cuyas edades oscilaban entre los 20 y los 35 años de edad, aprovecharon la ocasión para disfrazarse de sus personajes favoritos confiriéndole singularidad al lugar por parecer un refugio que aglutinaba super héroes, villanos y seres de ultratumba que muy bien podían convivir bajo el manto de la buena música.

De esta forma Shaveurlegz sigue posicionándose como una productora de eventos ambiciosos que retan la creatividad para llevar un poco más allá las propuestas y a partir de una producción novedosa, recrear ambientes que transformen los espacios, transportando a su público a épocas y tiempos  pasados o futuros que desafían su imaginación.