Escolares entusiastas, cazadores de títulos nuevos y ejemplares escasos, amantes de la cultura y gente amena en busca de esparcimiento se hicieron ayer testigos y co-protatonistas de la primera jornada de la XIX Feria Internacional del Libro de Santo Domingo (FILSD).

Más allá de la compra, venta y exhibición de libros, esta fiesta cultural mantendrá abierto, hasta el 2 de octubre, un amplio programa de actividades para diversos gustos y edades, desde las 9:00 de la mañana hasta las 9:30 de la noche.

El Ministerio de Cultura inauguró esta versión 2016 mediante un acto solemne celebrado la noche del lunes en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, encabezado por la vicepresidenta Margarita Cedeño de Fernández y el ministro de Cultura, Pedro Vergés.

“La de hoy es una Feria de vital importancia si se considera el ámbito geopolítico de nuestra historia cultural. La dedicamos a la más ilustre de su época: Salomé Ureña, y al país que nos queda más cerca del corazón: el nuestro”, expuso Vergés en el discurso de apertura.

Agregó que la FILSD2016 ofrece la doble particularidad de celebrarse en una fecha distinta a la tradicional y coincidir con la llegada de un nuevo equipo al Ministerio de Cultura, el cual dará vital importancia al libro como principal protagonista del mayor evento literario dominicano.

Por igual, dijo, se reconoce a la diáspora al tenerla como invitada a este magno evento cultural.
“Hay que organizar una agenda que haga posible que se le preste la atención adecuada a la cultura”, manifestó Vergés, en su primer discurso público tras asumir el cargo.

Sobre la entrega del premio Pedro Henríquez Ureña a Vargas Llosa, el ministro Vergés manifestó que el escritor peruano siempre ha gozado de la admiración de los dominicanos, no sin antes reconocer que sus pronunciamientos sobre el sensible tema de la migración en República Dominicana generaron disgustos en muchos sectores.

Expresó que Vargas Llosa era consciente de la situación que se generó a raíz de su artículo criticando la sentencia 168-13 y de las disidencias provocadas por sus puntos de vistas.

El escritor peruano se refirió a la relación suya con República Dominicana, desde que la visitara en 1974, y que lo inspiró y comprometió a escribir la novela La Fiesta del Chivo, sobre la era del dictador Rafael Trujillo Molina.

En esta feria fueron instaladas 215 casetas, 12 correspondientes a los pabellones, y las restantes a las editoriales nacionales e internacionales que participarán en el evento.