Aunque hasta ahora han sido más los desastres que los aciertos, pocas actrices saben que la relación entre moda y Hollywood es algo que no se rompe así como así.

La reina de la noche es Lady Gaga, que cuando quiere vestirse con sobriedad y elegancia, lo logra. Sarah Paulson le sigue con su Prabal Gurung. Ha mostrado que un color oscuro puede ser poderoso, lo mismo que Julia Louis Dreyfous o Julie Bowen. Esto mismo le pasa a Jamie Lee Curtis, quien muestra que el negro (así como Amanda Peet) sigue siendo una gran opción en la alfombra roja.

Sobriedad en los estilismos contrastantes con vestidos poderosos, llenos de estampados multicolores, como el de Jamie Alexander en Armani Privé. O tonos limpios, pero con siluetas favorables, como se vio en el vestido de Aubrey Plaza.

Asimismo, Laverne Cox, en Calvin Klein, muestra que sí se puede llevar el minimalismo a su máxima expresión, sin caer en el simplismo absoluto.  Si se habla de estrellas juveniles, por supuesto, Kiernan Shipka sigue siendo una infaltable. Se nota su amor por la moda. Pero Sophie Turner ha sido la gran sorpresa, al imitar el estilo impuesto por Emma Watson años atrás.

Por ahora, pocas son las que no han fallado en la alfombra roja de estos premios Emmy.