Aunque el minimalismo de los 90 volvió a la alfombra roja gracias a estrellas como Jennifer Lawrence en 2011, pocas encarnan a la perfección el espíritu de sobriedad de esa década. Y las estrellas de "Modern Family", Ariel Winter y Sarah Hyland, mostraron toda la esencia de los 90, sí... pero en sus películas adolescentes.

Pero por lejos, el peor vestido hasta ahora ha sido el de Heidi Klum. Parece algo que usaría un atleta de patinaje artístico. Una obra que lejos de ser conceptual, no ayuda con el color: amarillo. Y muchos amarillos mal ajustados y con siluetas recargadas (aparte del recurso conocido del tail hem) se han visto en esta alfombra roja.  Laura Prepon, otra vez la decepción: parece pagoda oriental.

Por supuesto, el espíritu de "diva latina de los 80" ha contagiado a algunas de las asistentes. Brillante, rubios inmensos. Lentejuelas. Incluso actrices "plus size" que no saben cómo vestirse. Unas tomaron las cortinas de su baño. Otras se enfundaron en vestidos ultra apretados que no les van. Y otras hicieron un derroche de color para hacer sangrar los ojos. Por ejemplo, Dasha Polanco vuelve a arruinarlo, mostrando que las únicas estrellas plus size que se visten bien son Christina Hendricks y Queen Latifah.

Y oh, sí. Los noventa volvieron. En el vestido de Amy Poehler, que trató de vestirse de Kylie Jenner, pero no lo logró.  Y no faltaron las estrellas con tuxedo, pero no dieron algo más que una leve impresión, un cliché que no se renueva. Y el estido de "reina de prom" fue de la mano con Gina Rodríguez y Carice Van Houten.

En estos Emmy se mostró que hay que saberse arriesgar, así como Claire Danes. O los memes llegarán.