El músico y actor enfrenta su mayor reto profesional: ser Encarnación Mendoza, un perseguido por el nefasto Trujillo. A pesar de las agotadoras horas de rodaje, la mayor preocupación de Héctor siempre fue dar la “talla”. Si no has visto Flor de azúcar, porque no confías en el cine dominicano, esta es la excusa perfecta para darle el chance al séptimo arte local. Y sí, Héctor Aníbal dio la “talla”.
Además estará próximamente en Loki 7 (agosto 2016 )  y  El hombre que cuida (2017).

¿Cómo llegas al equipo de Flor de azúcar?

Audicioné para la película hace cuatro años y pasó un tiempo que no supe del proyecto (ni sabía de qué era). Fue una de esas audiciones que no sabes para qué son, haces un monólogo y te dicen “te llamamos”. A los años fue que me llamaron, cuando ya estaba acabado el guion y ahí fue que se me dio.

Tu primer protagónico

¡Imagínate! Mi primer rol protagónico en una historia tan significativa y de un director que respeto mucho. Además, una historia inspirada en Bosch, La Noche Buena de Encarnación Mendoza. Para mí fue una responsabilidad enorme, pero más fue el aprendizaje. Trabajar con Fernando Báez y Claudio Chea fue una escuela.

¿En qué sentido te reta éste?

Fue mucho el peso, porque es un papel muy exigente, no tan solo en la parte actoral, físicamente también. Es una película de época y eso me representaba más presión; lo que siempre me asustaba era tener en mis hombros la responsabilidad de una película que tenía tanto tiempo gestándose y tan personal para su director.

Él fue muy meticuloso con lo que quería y a uno siempre le quedan las dudas de si dará la talla. Pero teníamos lo vital entre un actor y un productor: química.

¿Lo complicado?

Mi papel tuvo mucha persecución, es un hombre de pueblo muy ágil. Encarnación Mendoza es perseguido en la época de Trujillo porque mata a un militar por accidente y nosotros recreamos toda esa persecución. Fue complicado hacerlo en chancletas. (Risas). Caí de arrecifes, corrí por cañaverales…

¿Accidentes?

Dos o tres, pero no muy graves. La primera escena fue rodar por unos rápidos en Jarabacoa unas cinco horas, me dieron la opción de usar doble y no quise porque era mi primera película y no quería que nada sacara al espectador de la realidad que estábamos mostrando.  La escena que no se me olvida fue cuando me dispararon y tuve que caer de un arrecife de espaldas (con una altura considerable) y me di durísimo. (Risas).

En tus anteriores papeles te vimos también en roles de “acción”. ¿Es tu fuerte?

Tuve la dicha de haber participado en Código paz, en un papel con mucho peso dentro de una producción de acción.  No tengo un papel en específico que quiera; estoy buscando historias que llamen mi atención desde el primer momento.  El año que viene tengo en proyecto una historia de acción, pero vuelvo y te digo que no tengo afición por nada en específico. Quisiera hacer los papeles más distintos posibles. Otro de mis proyectos que ya rodé es El hombre que cuida, un drama que reúne a cuatro actores en una casa y me da la oportunidad de desarrollarme aún más.

Acabas de rodarla, El hombre que cuida. ¿Dónde fue?

Fue en Palmar de Ocoa y es un filme de Alejandro Andújar. Comparto con Paula Ferri, Julieta Rodríguez, Yasser Michelen y Héctor Medina. Trata la historia de un pescador que se convierte en cuidador de una casa y de cómo eso se vuelve una cárcel para aquel hombre. Trabajamos solo 15 personas y fue muy intenso. Tuvimos libertad en el libreto y fuimos parte de él. Saldrá a mediados de 2017.

También estarás próximamente en  Loki 7, un poco más comedia, que también protagonizas con un grupo de interesantes actores, pero ¿dónde te sientes más en tus aguas?

En las historias dramáticas es donde me siento más en mis aguas. Ningún género es fácil, pero en la acción te ayuda mucho la imagen y demás situaciones. El drama me reta, porque debes sumergirte y hacer que el público sienta lo que ve. El drama me hace crecer.

Loki 7 y  Flor de azúcar coincidieron en los tiempos de grabación y se estrenan una detrás de la otra.
Con Loki había una premura por los tiempos de los actores con los que trabajo. Se me cruzaron ambos rodajes y era pasar a dos historias muy diferentes: de un campesino a un peleador de MMA. Loki va a ser muy divertida.

¿Sentiste presión al aceptar trabajar con Alemany y Yarul, dado que vienen de una racha positiva con su anterior filme?

Claro. Ellos fueron muy pacientes –llegué en la segunda semana de rodaje porque estaba en Flor de azúcar– y estaban muy claros de lo que querían. Yarul aporta muchísimo para lograr los personajes y al final de cuentas creo que quedó todo bien.

Hace un año me dijiste que era raro le dieran un protagónico a un negro en RD

Me cayó la saliva arriba. (Risas). La suerte es que los papeles que me han llegado son diferentes. Hay un cambio grande en el contendido, mira La familia Reyna, y la gente se está dando cuenta, y los inversionistas lo están notando.  Películas que dejan una marca y abren más oportunidades a los actores.

Para nadie es un secreto que tu esposa dirige la DGcine, ¿Vienen proyectos propios donde dirijas o produzcas?

A mí me gustaría en un futuro producir algo, pero entiendo que en este momento no tengo la preparación necesaria.  Si lo hago sería cuando Ivette no esté trabajando en la DGcine. Yo nunca me enmarco en un proyecto sin ella, es mi ancla, quien me aterriza para no hacer disparates.

Si te tocara escribir un filme, ¿qué temas te gustaría abordar?

No te sabría decir ahora mismo. Uno a veces piensa cuando ve una película, pero no tengo nada en específico.

Hace unos meses que te presentaste con Tranfusión en Hard Rock y en esa ocasión hablaste de volver al estudio. ¿Qué se está cocinando?

Estamos planeando una gira por todo el país, que nos lleve a los sitios donde antes íbamos. Ahora es más difícil que antes, todos los muchachos están en lo suyo y no queremos hacer las cosas a medias. No estamos por coger picoteos y lo que buscamos son espectáculos que no sacrifiquen la calidad.

Entonces, ¿no hay planes de volver al estudio?

La verdad, no. Terminamos tres temas y lo próximo es hacer un video y salir con la gira dentro de dos o tres meses.

Tu madre me dijo que si le pides hacer una canción juntos lo haría ¿Hay planes sobre eso?

Nunca lo hemos hablado, pero sería interesante.

De aquí a finales de año, ¿qué te espera y cómo quieres que finalice?

Ahora mismo estoy desempleado, no tengo nada desde hace meses –eso para los que dicen que yo estoy en todas las películas-. Lo que pasa es que salen juntas. Ahora estoy concentrado en mi fotografía (mi pasión y pasatiempo), escribiendo y cuidando a mis hijos, el mejor papel que me dio la vida.

Confió:

“Como protagónico siempre me asustó tener en mis hombros la responsabilidad de una película que tenía tanto tiempo gestándose y tan personal para su director”.