The Finest Hours trata sobre dos buques petroleros que quedan atrapados en medio de una gran tormenta. Holliday Grainger no fue parte de esa tensión. Ella interpreta a Miriam, la prometida de Bernard (interpretado por Chris Pine), quien capitanea el bote de rescate por olas de cien pies para salvar a los tripulantes. Ella no estuvo hasta el final de la producción.

“Mi primer día ya llevaban meses filmando con los chicos”, relata Grainger. “Cuando llegué todo el mundo me miraba como diciendo, ‘¡Oh, Dios mío, es una niña!’ Había una persona totalmente diferente en medio de ellos”, recuerda.

Sin embargo, la actriz inglesa de 27 años –mejor conocida por el drama de Showtime The Borgias, la miniserie de televisión Bonnie y Clyde y una de las malvadas hermanas en Cenicienta el año pasado– no era simplemente “una chica”. Basada en un hecho real que ocurrió fuera de Cape Cod, en 1952, la película muestra a una testaruda Miriam. Ella es la que le pide matrimonio a Bernard, lo que aún en la actualidad se considera algo fuera de lo común, ya que casi siempre es el hombre el de la iniciativa.

“No sólo creo que era fuerte para su época”, explica la actriz. “Incluso hoy en día ella sería bastante notable”. Ella pasa parte de la película irrumpiendo en la oficina de la Guardia Costera, exigiéndole al jefe de su prometido traerlos a casa. “Creo que lo hizo sin dudarlo dos veces. No es que ella sea particularmente valiente, sólo que siente que es lo correcto. Es instintiva, más que  valiente para la época”, opina.

Precisamente sobre cosas no planificadas, Grainger ha venido haciendo películas y programas de televisión de buenos niveles de audiencia en los últimos años, lo que a su juicio es pura coincidencia. “No es algo que busco activamente”, explica. Destaca que todos han sido sobre diferentes épocas y desarrollados en distintas partes del mundo. Para ella, hacer época es todavía relativamente nuevo.
“Empecé a actuar cuando era muy joven,” dice.

“Durante quince años de mi carrera hice cosas contemporáneas; las cosas de época han sido sólo la parte de mi carrera de la que la gente ha oído hablar. Para mí todavía lo siento como nuevo”.

A veces se relacionan sus trabajos de época con su educación. Estudió literatura inglesa en la Universidad de Leeds, leyendo libros como Jane Eyre y Grandes ilusiones, para luego encontrarse a sí misma en las versiones de las películas de cada uno.

“Sentí como que el trabajo iba mano a mano con mi título”, recuerda. “No fue como si mi cerebro estaba yendo en dos direcciones completamente diferentes”.

Cuando interpretó a Estella, la joven que fue criada para romperle el corazón al héroe Pip, en la película Grandes ilusiones de 2012, terminó haciéndolo de forma más sensible, no como la esnob malvada que la gente a menudo retrata.

“Así fue como siempre me la imaginé”, dice Grainger. “Eso fue siempre lo que habría hecho al interpretarla. Algunas personas tienen sus propias opiniones de lo que el personaje debería ser, pero no se puede ir sólo con lo que piensen los demás. Es realmente subjetivo”.

Grainger tiene otra película de época próxima a salir: Tulip Fever, con Dane DeHaan, Christoph Waltz, Alicia Vikander y Judi Dench. Aún así, ella está dispuesta a alejarse de los trajes elegantes en algún momento. “Me gustaría hacer una comedia,” dice. “Una comedia negra moderna, comedia oscura, una de tipo Wes Anderson o una como de los Coens, que siempre son bastante oscuras”, concluyó.