El realismo mágico y todo lo que gira alrededor de la truculencia de la cultura de la telenovela se depura en un inteligente guión que ha llevado a Jane the Virgin a ser una de las series más aclamadas de la crítica y el público en Estados Unidos, y en el mundo. Jane (interpretada por Gina Rodríguez) queda precisamente embarazada por una inseminación artificial cuando en su familia han chocado de manera dramática el valor de la virginidad y la sombra de la maternidad prematura.

Esta combinación ha hecho que la serie, que se estrena por el canal Lifetime en América Latina este jueves, haya ganado premios tan importantes como el de Mejor Serie de Televisión en las categorías que premia el American Film Institute Award, dos nominaciones al Globo de Oro y una para el Emmy, entre otros grandes reconocimientos. Y es una adaptación de la telenovela venezolana Juana la Virgen, que cuenta con situaciones en las que la realidad se mezcla con la fantasía y en la que los personajes son creíbles y a su vez entrañables.

Esto fue lo que motivó a Jaime Camil, uno de los galanes más reconocidos en México y América Latina, a interpretar a Rogelio de la Vega, el padre de Jane.

¿Cuánto tomaste de la realidad para construir al personaje?

Cuando empecé este negocio hice dos telenovelas clásicas y no me sentía cómodo, no sabía lo que estaba haciendo. No entendía por qué tenía que hablar “así” (con la voz de melodrama clásico y solemne).

Esto no es real, me decía. Luego, gracias a Dios, tuve una maravillosa mancuerna con Rosy Ocampo e hice varios proyectos con ella donde nos permitimos explorar la comedia romántica en una telenovela de prime time de Televisa. Con Rosy, fuimos pioneros de que exista la novela cómica. Y para hacer el personaje tengo a varios amigos que hacen estas telenovelas y, claramente: soy mexicano y conozco esta cultura; sé de qué va. Eso hace que conozca bien el género.

¿Por qué crees que Rogelio ha sido un personaje tan exitoso como entrañable?

Lo que me gusta, primero que todo, es que su ejecución se hace con mucha honestidad e integridad. Cuando dice líneas absurdas como “Quiero que mi hija tenga el placer de conocerme”, uno dice “este hombre está loco”; pero es tan genuino que lo quieres abrazar y decir: “Ay, sí, que la conozca”. Y eso marca la diferencia.

También hay un buen balance. Se puede ver cuando Jane le dice por primera vez “papá” a Rogelio. La escena es bonita y conmovedora, ya que se abrazan y es genial. El hecho de que se tenga un balance entre el drama y la comedia lo convierte en un personaje real. Y el hecho de que sea sincero y honesto, hace toda la diferencia.

¿Qué es lo que más te gusta de tu personaje?

Todo. Me encanta, me escriben material que es brillante, que un actor no podría pedir más. Lo cuidan muy bien, lo balancean muy bien. Me encanta mucho el tono, el proceso creativo que tenemos en el set, porque todos aportan respetando el guion, pero si el actor tiene un punto de vista, se escucha, se explora y se graba y al final se ve qué queda mejor.

¿Cómo es el papel de la telenovela, su cultura dentro de la serie?

No tiene nada que ver con la telenovela. Lo único que realmente se toca es cuando Jane va al set de la telenovela en la que trabaja su padre, Las pasiones de Santos. Y eso es todo lo que se toca. No se hace más referencia.

Luego ya ves a mi personaje, ves cómo vive, lo excéntrico que es, los millones de followers en Twitter y lo que le pagan, pero eso es dentro del esquema de la novela. El universo de la novela se toca en lo mínimo para establecer ciertas cosas. Y sí, de repente Jane, cuando crece y tiene alucinaciones, son un poco dramáticas y tienen tono de novela, porque ha crecido viendo este tipo de cosas en la televisión.

¿Tienes otros proyectos aparte de la serie?

Cuando firmas un contrato con una serie estadounidense es por siete años, sin saber qué pasará con la historia. Creo que todo pinta muy bonito y muy positivo para que Jane tenga una larga vida en el canal CW y ahora en Lifetime.

¿Cómo fue estar con Britney Spears en el programa?

Ella es muy linda. Es una profesional, está siempre a tiempo, una joven muy dulce, tierna, buena onda. Siempre está dispuesta a explorar lo mejor para la serie, la mejor forma de comedia. Fue muy lindo trabajar con alguien tan profesional y entregado a su trabajo.

Te acordarás de Qué nochecita, el programa en el que estuviste hace varios años. ¿Te imaginas si Britney Spears hubiese estado ahí?

Habría sido un desastre. Seguramente le hubiéramos faltado al respeto y no hubiese querido estar en Jane the Virgin hoy.  Es que era muy irreverente el show y era un poquito atrevido.