Sin importar la nacionalidad de su exponente, la música es un arte que tiene la sensibilidad de tocar las fibras de nuestros corazones. Nuestra Mezzosoprano Janette Márquez, lo sabe.

Su enfermedad congénita en la vista no fue impedimento para que desarrollara sus facultades auditivas y expresivas;  por el contrario, en sus años de infancia aprendió a tocar el piano y a través de sus canciones ofrece melodías inigualables a todos los que tienen la dicha de verla y oírla cantar.   

De padres dominicanos, esta cantante nació en Estados Unidos. Cursó sus estudios secundarios con el apoyo de su familia, especialmente de Glennys, su madre. Gracias a su apoyo físico y moral, Janette decidió estudiar música e ingresó a la prestigiosa universidad de Westminster, en la ciudad de Princeton, donde realizó estudios superiores de Bachelor of Music and Minor in Psychology.

Su historial en este ámbito es extenso y le llena de orgullo, tanto como el día que tuvo la oportunidad de cantar el himno nacional de Estados Unidos durante la ceremonia de exaltación al Salón de la Fama de nuestro Pedro Martínez, realizado el domingo 26 de julio de 2015, en el Clark Sports Center, momento que recuerda con grata emoción.

Por este y todos los hitos de su carrera, Márquez no para de darle las gracias a Dios por su talento y a las personas que siempre la apoyan para que siga desarrollando su vocación por la música.

Expandir su talento

Janette Márquez es dueña de una voz privilegiada, por eso, artísticamente se le conoce como “La voz que ilumina”. Con esa misma luz, la semana pasada llegó al país para presentarnos su nuevo regalo musical, avalado por el tema “Amor oculto”, composición del maestro Juan Lockward (1915-2006), con arreglos y producción de Eugenio Van Der Hors.

Con este sencillo como su as, la cantante lírica avanza firmemente en su propósito de dar a conocer su talento más allá del género clásico, motivo por el cual incursiona en la música popular dominicana. A este objetivo se suma su interés de aportar nuevos colores a la escena musical.

“La idea de este sencillo es proyectar algo dominicano. Decidimos optar por hacer una bachata sinfónica con matices líricos pop”, dijo la artista en el encuentro que tuvo con la prensa.

La decisión de hacer la fusión entre ambos géneros tiene un gran significado, pues ella entiende que al público le gustan estas mezclas, pero a la vez, ella misma no se define como una artista de un género musical único.  

En tal sentido, destacó que como artista siempre escucha diversos géneros. “Me mantengo al tanto de lo que suena, lo que está a la moda, y trato de combinar con lo que al público le gusta, porque es lo más importante para mí”.  

En su conversación, elogió al director de la Orquesta Sinfónica Nacional, el maestro José Antonio Molina, y a Eugenio Van Der Horst, de quienes agradece sus orientaciones.

La bachata la seduce

“La música es mi pasión y en esta ocasión abrazo un género que como la bachata forma parte de las raíces de mi país. Busco contribuir con un nuevo sonido para que el público tenga la oportunidad de conocer la amplitud de la creación de un exquisito artista dominicano como lo fue el cantautor de La Patria, Don Juan Lockward, y constituye un alto honor poder interpretar sus canciones”, precisó.

Avanzó que en los próximos meses viajará a Italia para continuar con el proceso de grabación de su álbum, del que adelantó tiene un viaje por diversos ritmos. “Soy una artista que desea moverse por lo clásico y lo popular, no solo interpretando canciones en español, sino en los idiomas que me lo permitan”.

“Amor oculto” es un avance de su primera producción discográfica junto al tema “Gracias a la vida”, de la poetiza Violeta Parra, y producción del maestro Milton Salcedo, las cuales están compartidas en varias plataformas digitales.

Con esta técnica, Márquez indicó que se le ha facilitado llegar a un público que “sorprendentemente” la sigue y de todas las edades. Esta buena aceptación –declara– le ha permitido sentir el pueblo dominicano y poder ser esa figura que los represente en otras partes del mundo.

Quiere ser ejemplo para la juventud

Aunque la cantante lírica dijo que escucha todo tipo de música, sostuvo que algunas canciones que están de moda le preocupan, porque entiende que a pesar de “los colores” que aporta la música urbana dominicana, las letras no son las mejores.

“Pienso que la música urbana es transcendental. Lo triste son las letras, especialmente cuando se refieren a la mujer. Creo que no debemos dejar que esas letras envenenen nuestros corazones y seamos víctimas de la violencia que se propaga en sus mensajes. Pero fuera de eso, el ritmo y los colores me parecen muy interesantes”, afirmó.

Tomando en cuenta esta realidad, Márquez entiende que debe ser un ejemplo a seguir en la sociedad y los jóvenes que la conforman. “Quizás sea difícil llegar de la mano de la música clásica, pero no será imposible. Me preocupa que los jóvenes no encuentren esa figura que sea el impulso para ellos también querer luchar; que les muestre una visión distinta a lo que el lenguaje popular propaga actualmente en sus mensajes”.