Actualmente estás en la grabación de una película de Ángel Muñiz, ¿Cómo se llama?

Estoy con ese verdugo, es mi primer trabajo con él. Me siento exageradamente bien, de hecho, estamos la familia completa. Aún no estoy autorizado a dar el nombre, sí puedo decir que es un drama urbano, la historia de una familia muy humilde que por circunstancias de la vida, el padre se ve en la necesidad de delinquir para mantener y defenderla en un proceso de gravedad de salud.

¿Qué papel encarnaras?

Tengo el honor de hacer mi primer protagónico en cine. ¡Al fin! un “negrito” protagónico sin ser comediante! Mis hijas más pequeñas también están haciendo una intervención corta. En el caso de la mayor (Akuharella), hace de mi hija en la película.

¿Cómo se dio todo esto?

No fue cabildeado, nunca lo he hecho. Clara mi esposa, de quien estoy muy orgulloso y quien acaba de ganar un premio en APEC como “La mejor profesora del año”, hace el personaje principal femenino. Todo fue casual, en ningún momento se ideó. Estoy muy contento con Akuharella, es su segundo largometraje.

¿Tus niñas han desarrollado este interés por la actuación inducida?

La inducción ha sido porque a Akuharella, Rría Onata y Gaia Kanela las dormía leyendo textos de Lorca, Pedro Mir y otros autores, porque tenía que aprenderme esos textos mientras las tenía en brazos. Nacieron  en un set. Han trabajado en comerciales y producciones, pero no las llevo a castin porque siento que es buscarle trabajo. Las cosas se han dado por peticiones particulares, al final ellas mismas deciden si quieren o no hacerlo. La menor, Gaia, no está muy interesada en esto, las mayores sí, ellas cuentan con el apellido Mercedes, el padrino que yo no tuve en este medio.

Vienes de las tablas, pero irónicamente te popularizó un anuncio de televisión, ¿crees que hace falta apoyo para los actores de teatro en RD?

Así es. Soy un actor académico que simultáneamente llevaba el teatro y el cine. Actor es actor, en todas las áreas. No te voy a negar que hace falta apoyo a la cultura, quizás, no es un asunto del Ministerio de Cultura, sino de más arriba, el Ejecutivo. A veces nos olvidamos que la educación y la cultura van de la mano y si queremos un desarrollo debemos invertir en esos dos ministerios y que se haga el trabajo.

Te hemos visto en importantes obras y últimamente eres de los actores que más participación tienen en el cine, ¿cómo narrarías este proceso ascendente?

Dios es una entidad que no puede quedarse fuera de la conversación de cualquier ser humano que tenga fe, y yo tengo fe. Siempre he dicho que cuando Dios se sacude el sudor del día a mí me toca una “gotica”. Nunca me ha faltado trabajo y creo que soy de los actores dominicanos que tienen más producciones audiovisuales, tanto en cortos como en largometrajes.  No he parado nunca, el 98% del éxito es la persistencia.

¿Has sentido en algún momento discriminación en este medio del espectáculo en el que te has desarrollado?

Soy privilegiado, pero no deja de ser cierto que si pones una carpeta de 15 actores dominicanos hay muy pocos negros. Si me pongo a decirte una lista de 10, quizás no pase de cinco, en un país donde somos negros. No soy un resentido social, para nada, pero sí he sabido estar en proyectos donde soy el único negro. Se piensa que el perfil de moreno es de mesero, “delivery”, etc… La gente dirá que hay muchos negros, pero son Raymond Pozo, Miguel Céspedes y Fausto Mata, que son comediantes que tienen una popularidad maravillosa que generan ventas.

Ahora con un  protagónico, ¿variará la tarifa de Johnnié?

Sí (risas), ya tú quieres que me atraquen en Villa Mella (risas). Hay un tarifario que salió recientemente por ADAC (Asociación Dominicana de Actores de Cine), donde soy vicepresidente, y que ha sido aceptado por los productores. Antes de eso ya tenía una tarifa. Por día, normalmente se paga 2,500 dólares. Ahora los  protagónicos no cobran menos de  1,200,000 pesos. Si son películas de bajo presupuesto se maneja con otros beneficios.

¿Qué exiges de los directores? ¿Les hace falta algo?

Necesitamos comunicación. Que los actores podamos entender bien qué quiere el director. Se debe hacer hincapié en que el artista es muy delicado, como una rosa, que necesita el apoyo del director. Debe atender la parte humana de su artista, porque la imagen de su película es ese artista. Puedes hacer un filme con un foco o una vela y si lo que se está contando  y quien lo está contando lo está haciendo dignamente, puedes tener dos millones de vistas. Ahora, puedes tener la mejor cámara del mundo, y si lo que se cuenta y quien lo cuenta es una mierda, nadie lo va a ver.

Estamos sentados en Bellas Artes, en un “break” de los ensayos de…

Andrómaca, de Iván García Guerra y dirigida por Giovanny Cruz, de la compañía Nacional de Teatro (soy actor de la compañía). Cada año se hace un esfuerzo para presentar un estreno y varias reposiciones. Este año tocó a Bolo  Francisco, donde tenía el personaje de Bolo, dirigido por Claudio Rivera. Andrómaca se estrenará en 2016, a propósito del 70 aniversario de la compañía. Locos y Duendes de las Dunas (parte del repertorio de la compañía) se hará gratis en diciembre en Plaza España.

¿Se siente diferente presentarte en un Teatro Nacional que en el patio de tu casa, cuando desinteresadamente, montabas obras para tus vecinos?

Estar en la premier de una película en el cine, estar en una alfombra roja y ser aplaudido y llamado es algo que debes disfrutar en el momento, pero no dejarte contaminar, porque es una cortina de humo. Cuando haces una obra de teatro en un barrio, y en el patio de tu casa, hay sangre, hay pasión, hay verdad. Nunca voy a olvidar una obra que presentamos: De barro, cemento y asfalto dirigida por Alfredo Caraballo. Llovió, se fue la luz.  Al pasar el agua “le dimos” a las 9:00 y tanto de la noche y una señora dijo: “No comiencen, déjenme poner los plátanos”.

Esas son cosas que no puedo olvidar porque es el pueblo mismo. En Santiago me pasó que me encontré a un vendedor de flores, me felicitó por una obra y me sorprendí de cómo un vendedor de la calle fue al Teatro Cibao a ver una obra de la compañía Nacional de Teatro (gratis). Se enteró de que íbamos y dejó sus flores en el jardín del teatro para vernos, él aspira a ser actor. Esas cosas me llenan más que cualquier teatro o sala repleta.