La carrera de la actriz mexicana Karla Souza (30) despegó el 2013 gracias a Nosotros los nobles, una de las películas mexicanas más taquilleras en toda Latinoamérica.

Con ese protagónico, viajó a Los Ángeles, donde conquistó a los productores de How to get away with murder y consiguió un papel principal –que desempeña hasta ahora– en este exitoso drama legal protagonizado por la ganadora del Emmy, Viola Davis.

Pero Souza es una mujer de risas. Por eso, luego de tener una pequeña participación en No se aceptan devoluciones (2013) con Eugenio Derbez, decidió trabajar en ¿Qué culpa tiene el niño?, filme que promete ser un nuevo éxito de la comedia mexicana.

Metro conversó con ella sobre este nuevo proyecto, que aborda temas complejos como la paternidad y el aborto.

¿En qué momento de tu carrera llegó este papel?

Justamente me encontraba terminando de grabar la primera temporada de la serie How to get away with murder, y tenía muchas ganas de regresar a México y compartir lo aprendido. En ese momento quería volver un poco a la comedia.

También incursionas como coproductora en este filme.

Eso me entusiasmó mucho. Siempre tuvimos la visión de que esta película se viera más allá de México y lo estamos consiguiendo gracias al gran elenco que tenemos. Los actores que participan son conocidos  en muchos países. A mí en la serie, por ejemplo, me ven en 133 países. Por eso sabemos que tiene un gran potencial, además de ser un producto de buena calidad. Esta película se ha estrenado en 1,700 salas solo en México. ¡Ninguna otra película en la historia del cine en mi país ha estrenado en tantas salas!  

A nivel narrativo, ¿qué captó tu atención en esta película?

El tema de la paternidad. El tener o no una figura paterna es crucial en el desarrollo de nuestras vidas. También me enganchó tener la posibilidad de tocar un tema tan espinoso como el aborto. Y, sobre todo, ponerlo sobre la mesa sin un ánimo moralista, sino más bien desde el código del humor. Abordar temas serios no tiene por qué ser aburrido.

Como dices, es un tema espinoso. ¿Significó esto una presión extra para abordar el tema?

Creo que hemos logrado tocar el tema con mucha elegancia, sensibilidad y, sobre todo, amor. No hemos querido politizar ni abordar el tema religioso, sino más bien contar la historia de una mujer como cualquiera, que se encuentra en la gran encrucijada de continuar o no con su embarazo. Creo que, por el mismo hecho de ser una comedia, va a poder abrir la discusión del tema dentro de las familias.

¿Cuál sería tu consejo para las chicas que se encuentran en la posición de tu personaje?

Antes que todo, vean la película. Y no lo digo por decir, sino que, de verdad, como mujer les digo que será un abrazo al alma. Se van a sentir muy identificadas. Maru (mi personaje) es una persona que no tenía en sus planes embarazarse y sí, considera el aborto. Pero, tal como debe ocurrir en la vida real, en esta película no decimos qué debe hacer una mujer en esa situación. Esa es una decisión muy personal.