La actriz y bailarina dominicana Karoline Becker Despradel es un ejemplo de que el talento y la sensibilidad por el arte se heredan. Su historia comienza desde sus primeros años de vida, cuando su madre Irmgard Despradel, una de las glorias nacionales de la danza, la introdujo al Ballet Santo Domingo, que entonces era una escuela y compañía de bailarines profesionales.

A sus cuatro años, el ballet corría por sus venas. Karoline fue creciendo a la par de sus inquietudes e interés de tener una carrera artística de gran transcendencia.

Becker no solo ha seguido los pasos de su madre; sino que ha incursionado en otras expresiones artísticas, como el teatro y el cine.

Sus primeros pasos en el teatro los dio de la mano de la directora del Teatro Arlequín de Puerto Rico, Maricusa Ornes. A pesar de tener una infancia intensa, agitada y divertida, Karoline también recuerda que a la salida del colegio tenía que hacer la tarea e ir a las clases de pintura, ballet y piano. Aun así, tenía tiempo para jugar con los amigos que vivían cerca de su casa.

Pronto, todo lo aprendido fue dejando frutos: Fue solista principal del Ballet Nacional Dominicano; en 2007 estuvo nominada a los premios Casandra como mejor bailarina clásica o moderna, pero un año después dejó de bailar.

¿Por qué? Porque decidió inclinar la balanza hacia la actuación y el canto, aunque la danza siempre la acompaña y la pone de manifiesto en los musicales en que participa.

Sin embargo, su cronometraje en el cine no anda nada mal, pues hasta la fecha ha participado en siete cortometrajes, igual número de películas y en una serie. A estos se suman cinco obras de teatro, varios anuncios comerciales de importantes empresas y seis videos musicales de los artistas Elvis Martínez, Robmariel Olea y El Jeffrey, Metropolitan, Bocatabú y Héctor Acosta “El Torito”.

MetroRD quiso conocer un poco más de su trayectoria como actriz, bailarina, cantante, fotógrafa y diseñadora arquitectónica, que en 2013 tuvo la oportunidad de protagonizar la obra de teatro María Montez, 100 años, realizada en ocasión del centenario del nacimiento de la famosa actriz hollywoodense María Montez.

¿Por qué tu inclinación ha sido más hacia las tablas que al cine?

Es cuestión de gusto. Amo el escenario, pudiera vivir en él. El reto es que tienes que hacerlo bien, sin más oportunidades que la misma noche en la que te presentas. Siento que me da más disciplina en todos los sentidos como actriz, me exige mucha concentración.

La adrenalina es mayor, por la experiencia que te da tener que resolver problemáticas si se dan en escena, pues es en vivo. El público forma parte de tu trabajo. Tienes más tiempo para prepararte y tienes que ensayar mucho para que el resultado final sea el esperado.

La sensación de llenar todo un escenario, si te quedas sola en escena, es única. Siento que me hace grande.

Aun así el cine también tiene su encanto, pero de los dos prefiero el teatro.

¿Cómo ves el desarrollo del arte en República Dominicana?

Lo veo muy positivo. Hay muchas iniciativas que están siendo apoyadas. Es importante que esa llama del arte siga encendida y se expanda. El arte lo considero uno de los pilares más importantes del engranaje cultural.

¿Crees que los actores de teatro tienen futuro en el mercado local?

Tienen mucho futuro. Pero, dependerá del trabajo y el interés de los actores de dar lo mejor de sí. Además, deben estar conscientes de que su talento aporta al desarrollo del cine y del teatro, en sentido general.

Pienso que un futuro asegurado no solo es participar en un proyecto; es involucrarse de corazón, influir, ser ejemplo, inspirar a otros, opinar del gremio, apoyar a los colegas, ser perseverantes y responsables. Se trata de educar y transmitir mensajes que sumen a la sociedad.

¿Qué le falta a nuestro teatro para que siga transcendiendo al nivel nacional?

Mejorar los textos. Optar por la calidad de los actores, no elegirlos por la popularidad que puedan tener en un determinado momento.

También, es necesario mover las obras a las provincias para fomentar, educar y crear una sociedad que valore y apoye el teatro.

La obra teatral Por los caminos del hambre acontecen palomas, de Fausto Rojas, en la que tú participaste, fue muy taquillera. ¿A qué atribuyes su éxito?

El éxito lo atribuyo al texto dramático bien escrito, que tuvo el tiempo para madurar y llevar  a escena una obra con peso y trama impresionante.

Un trabajo que desmenuzó cada idea a fondo. Un buen director, un actor principal que trabajó fuertemente durante muchos meses para darle vida a ese texto-monólogo; el excelente papel de todos los actores que enriquecieron la obra.

Tu papel en esta obra recibió muy buenos comentarios y elogios del público, de tus colegas y expertos en teatro ¿Cómo te sientes con este logro?

Feliz. El personaje fue muy retador porque su esencia radica no en el diálogo –que es mínimo–- sino en el buen uso del lenguaje corporal.

Yo era “Flaca la Paloma”, una mujer que tuvo una transición entre una paloma y una bailarina. Fausto Rojas, quien hizo del hombre lobo, queda fascinado ante su presencia y la hace su bailarina, su musa e inspiración. También valoro que este personaje me permitió unir el ballet con la actuación.

Aunque prefieres el teatro no dejas de trabajar en el cine.Cuéntanos de tu participación en la película Flor de azúcar. ¿Te sientes identificada con tu personaje?

En esta película yo soy María Fernanda, una mujer luchadora que tuvo que tomar las riendas de su familia porque perdió a su esposo en el mar una noche de tormenta y cuya hija pequeña no volvió a hablar por el incidente.

Esas ganas de luchar, de seguir adelante y de levantarse cuando se cae son propias de mi conducta como actriz y mujer; por eso me siento identificada con el personaje.

A tu entender. ¿qué le falta al cine dominicano?

Buenos guiones.

¿Crees que los medios de comunicación te han tratado como te mereces?

Tengo muchos años trabajando en las tablas y el cine; y estoy agradecida porque mi trabajo ha dado sus frutos.

En los últimos dos años he recibido mucha atención de los medios de comunicación, principalmente los impresos. Agradezco mucho este apoyo porque me ayudan a difundir mi carrera, la cual ejerzo con todo el corazón.

¿Dónde te proyectas estar en términos profesionales y personales?

Tener una buena posición como actriz, que mi trabajo se reconozca y que esté activa, siempre será importante para mí.

También estoy llevando a cabo mi proyecto de diseño arquitectónico, @balaumuebles, y mi estudio fotográfico Pine Box Visual y Estudio @pineboxvs; este último en conjunto con mi amiga Zeny Leyva, a quien me une el amor por la fotografía. En este proyecto estamos ofreciendo servicios de fotografía y videos. Mi meta es ejercer el diseño, la actuación y la fotografía a fondo.