Algunos, desde pequeños dan indicios de lo que harán en la vida de adulto. ¿Cómo fue en tu caso?

En mi caso siempre lo tuve muy claro. Al año ya era el centro de entretenimiento en mi casa. Cantando, bailando y entreteniendo a los amigos que iban a casa. A los cinco años mis padres me inscribieron en clases de baile y a las dos semanas ya estaba encima de un escenario. El resto es historia...

Aunque hace muy poco los medios locales se empezaron a hacer eco de tu carrera, ya llevas varios años en Los Ángeles. ¿Cómo ha sido ese tiempo de lucha de una actriz latina y sin apellido?

En mi caso, las cosas han sido lentas, pero con pasos muy firmes. Y no lo cambiaría por nada, porque todo lo que he aprendido en todos estos años me empodera como actriz y como productora. Aquí, como en todo lugar, la voz se corre y la industria es muy pequeña. Si crees que República Dominicana es pequeña y que todo el mundo se conoce, Hollywood lo es mucho más. Tener paciencia y tener muy claro tu objetivo, es cumbre. Paciencia, disciplina y trabajo. Gracias a esto, he establecido relaciones que muchos sueñan tener y, como todo, las relaciones elevan tu participación en el juego. Me siento sumamente bendecida y orgullosa de mi ardua labor. Vienen cosas muy buenas.

Eres dominicana pero tus rasgos no lo gritan. ¿Esto ha sido una ventaja o desventaja?

Mi dominicanidad la llevo en alto y es lo primero que digo donde quiera que voy. Me he adjudicado el título de embajadora honoraria del país, ¡gratis! Y porque mis rasgos no lo gritan, el ser dominicana lo uso como una ventaja porque es el factor sorpresa.

Ser dominicana, realmente, ventaja no tiene porque todo es por estereotipo; pero yo lo uso como ventaja, como un valor agregado en mi cajita de sorpresas.

No llevas muchos papeles estelares, sin embargo, te vemos en todas las alfombras. ¿Cómo se ha ido dando eso?

La industria es pequeña y la voz de quién eres se riega; tu carácter, tu personalidad. No te puedo explicar cómo se ha ido dando porque hasta yo me sorprendo de los eventos y alfombras para los cuales recibo invitación. Pero cuando te invitan, es porque piensan que le agregas un valor positivo a su evento. De lo contrario, no te llaman.

Y hablando de ello, estás creando revuelo en las alfombras por tu estilo sexi. ¿Te consideras una it girl?

Wow, ¡gracias! Yo para nada me considero una it girl, pero si otros lo piensan, ¿quién soy yo para hacerles creer lo contrario? Yo soy yo, la misma chica en las alfombras y fuera de ellas.

Te conocimos cuando lucías una bella cabellera negra, ahora eres rubia platino: ¿a qué se debió el cambio?

El cambio se debió a mi personaje en la película Reinbou.

¿Qué papel interpretas?

Interpeto a Mrs. Horton. No puedo dar detalles, pero sí te puedo decir que es uno de esos personajes que todo actor sueña con interpretar, por las dimensiones que tiene y sus extremos.

Trabajaste a finales de 2015 con el colombiano Marlon Moreno y Karim Abu Naba’a para producir el largometraje El Capo, basado en la popular serie del mismo nombre. ¿Cuándo saldrá?

Aún es muy prematuro hablar sobre este proyecto, así que prefiero no abundar, pero cuando ya estemos listos para anunciarlo, lo haremos con todos los detalles.

¿Cómo se dio tu participación en Reinbou?

Reinbou es uno de esos proyectos que llegan a ti como un regalo de la vida. No solo por el personaje y el guión sino también por todo el personal involucrado. Gente talentosa y con mucho calor humano. Ha sido una de las experiencias más lindas hasta la fecha, y tener a Nashla como compañera de escena fue maravilloso porque tuvimos una muy buena conexión que nos permitió ser abiertas, orgánicas y honestas como actrices, y eso es el objetivo de todo actor: transmitir la verdad de lo que sientes (el personaje) sin filtros. Aparte, contamos con dos directores increíbles que nos hicieron sentir “safe”, protegidas, porque entras a un mundo emotivo que puede ser muy oscuro y muchos evitan llegar ahí porque no tienen el ambiente adecuado. Sin embargo, David Maler y Andrés Curbelo hicieron un trabajo estelar en mantener un set con una energía muy calurosa y positiva.

¿Qué otra producción te tendrá como actriz en 2017?

Tengo dos grandes proyectos “americanos” de los cuales daré detalles más adelante. Tengo un proyecto con Celinés Toribio, otro con Georgina Duluc y el mío. ¡El 2017 viene cargado!

Produjiste el corto The Social Contract. ¿Te llama hacer un largometraje en tu país hecho solo por ti?

The Maven es mi proyecto. Tengo la fortuna de contar con Elsa Turull de Alma y Larimar Films como mis coproductores.

¿Qué crees que ha pasado, que con tantas producciones locales al año no has estado de estelar en unas cuantas?

No puedo hablar por los productores dominicanos. Eso habría que preguntárselo a ellos.

¿Qué tendría de especial una producción tuya?

Eso prefiero demostrarlo con los hechos. ¡Ya lo verán!

¿Integrarías reparto local?

Por supuesto que sí!

No puedo dejar pasar lo que he leído tuyo en algunas entrevistas. Has dicho que no tienes un papel anhelado, ¿por qué?

Porque esto limitaría mi visión y mis posibilidades como actriz. El personaje ideal es el personaje que haces en el momento.