Kathryn Hahn es una madre en dos películas actuales. En el drama independiente Captain Fantastic, la actriz que se roba la escena interpreta a una madre estricta cuyos dos hijos aman los videojuegos y odian la escuela.

En la comedia de estudio El Club de las Madres Rebeldes”, su personaje, Carla, ha renunciado a tratar de ser una madre ejemplar y prefiere ir al bar con sus compañeras madres (interpretadas por Mila Kunis y Kristen Bell) antes que asistir a los partidos de béisbol de su hijo adolescente.

Hahn, que tiene dos hijos, a pesar de que no es como cualquiera de ellas, sí se preocupa infinitamente sobre la mejor manera de criar a sus hijos.

No soy un padre, pero me imagino que leer un guión sobre madres rebeldes es realmente emocionante si lo eres.

¡Oh Dios mío! Fue exactamente eso. Lo leí sabiendo que dos caballeros lo escribieron. Pensé, “Hmm, ¡vamos a ver, muchachos!” Lo leí y estaba tan emocionada por cómo se sentía, tan catártica. Realmente, explotó esas locas expectativas que la sociedad ha puesto sobre muchas mamás. Hay mucho de juicio sobre la crianza. Fue un deseo hecho realidad decir “jódanse” a todas esas expectativas que nos echamos sobre nosotros mismos; cómo si nos desviamos de alguna de ellas, nos sentimos fracasados. Es absurdo.

Siempre tengo miedo de que si yo fuera un padre le arruinaría la vida a mis niños.

Te entregan este ser perfecto, magnífico, sin contaminar, puro. Uno se siente como, “Esta es mi oportunidad de encaminar sus experiencias y crear el alma más increíble, brillante y empática del aneta”.

Y, por supuesto, es sólo una lección tras otra sobre lo fuera de control que estás. Es una responsabilidad loca, impresionante, para la que no tienes preparación. Nada te puede preparar para lo que es, y ¡cuánto más desafiante se vuelve a medida que ellos crecen! Pero Dios mío, ¡qué privilegio! Definitivamente, no es para todos los seres humanos del planeta. Seguro.

Tengo amigos que están casados y que no quieren tener hijos y odian que todo el mundo les pregunte: “¿Cuándo vas a tener un bebé?

Yo les diría: “¡Gracias, por no sobrepoblar el planeta!” Necesitamos más de esas parejas.

Volviendo a la idea de la curaduría de las experiencias de sus hijos, había un gran artículo en The Onion, “Papá cool criando a su hija en los medios de comunicación que la dejarán completamente fuera de contacto con su generación”, que tiene una foto de una chica adolescente sosteniendo un LP de los Talking Heads. ¿Qué tanto te encuentras haciendo eso?

Mi marido lo hace. Él es infinitamente más cool que yo. Mi hijo puede citar a los Beastie Boys, y ha podido hacerlo desde una edad muy temprana. Eso es gracias a mi marido. Mi hija y yo escuchamos a Katy Perry.

Eso sí, llevé a mi hijo a una gran exposición de Cindy Sherman, en Los Ángeles. No había estado en un museo en mucho tiempo. Sólo quería ir, a pesar de que tenía cosas medio controversiales,  desnudos. Fue sorprendente ver arte a través de los ojos de un niño.

Hay un texto en la película en que el personaje de Mila Kunis le dice a su hijo que lave los platos y se haga su propia comida para que no crezca y sea un horrible troll.

Es un gran discurso sobre el derecho. Uno de mis mayores retos como madre es que realmente me gusta tener una casa limpia. Limpiaba,  distraídamente, por ellos por un tiempo, porque no me gusta tener mi*rda por todas partes. En un determinado momento tuve que respirar profundo, dar un paso atrás y dejar que ellos limpien.

Yo sabía que era necesario que ellos entendieran las consecuencias. A veces es más fácil lanzarse en picada y hacerse cargo, pero es importante que ellos lo hagan. Es decir: ¡yo creo! No sé lo que estoy haciendo (Risas).

Es un momento muy loco ser padre, porque hay mucho para darle a un niño. Todo lo que sé es que quiero que mis dos personas sean buenos seres humanos, amables, empáticos con brújulas morales firmes. Con eso sólo seré el ser más feliz.

Hay una cita del guionista William Goldman sobre Hollywood donde dice: “Nadie sabe nada”. Siento que esa es también una buena descripción de la paternidad.

Oh, ¡me encanta! Quiero decir eso todo el tiempo: “Nadie sabe nada”. Esa es una mejor manera de decirlo. Hay mucho juicio entre las madres. Las madres son muy duras unas con otras. Más aún con ellas mismas.

Siento que cada uno tiene que justificar la forma en que está criando a sus hijos, porque si no, sienten que -lo están haciendo mal. Hay mucho ruido externo que tienes que descartar y confiar en ti mismo.