La Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección de su director titular maestro José Antonio Molina, presentó el tercer concierto correspondiente a  la temporada 2016, en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, con el auspicio del Ministerio de Cultura (MINC) y el co-auspicio de la Fundación Sinfonía y la empresa de Telecomunicaciones Claro.

Desde el inicio del concierto, el  público disfrutó de una selección de obras de los compositores Mozart y Brahms.  Esta edición tiene una dedicatoria especial al maestro alemán Brahms.

Además de la celebración del 75 aniversario de la fundación de la Orquesta Sinfónica Nacional, también rememora la muerte de Mozart, en su aniversario 225, y durante la presentación se destacó la magistral actuación de Alaima González Urrely, flautista cubana, y André Tarantiles, arpista de Estados Unidos.

La  primera parte del programa estuvo concentrada en  la conocida obertura de la ópera “Las bodas de Fígaro”, de Mozart, que se ejecuta con frecuencia como pieza de concierto. Fue seguido por el hermoso concierto para flauta, arpa y orquesta del mismo compositor salzburgués.

En resumen, un concierto único en materia de repertorio clásico gracias a la combinación de los instrumentos solistas, la flauta y el arpa.