Lo que comenzó como un concierto poblado por niñas y adolescentes inofensivas, se convirtió en una batalla de quién conseguía el anhelado triunfo de subir a escena y tocar a las hermanas Ha*Ash. El método era aparentemente simple: pasar por encima de la más de una docena de agentes de seguridad (musculosos o gordos) que rodeaban la tarima y subir corriendo, gateando... arrastrándose o como el cuerpo les permitiera.

Pero si lo analizamos a profundidad, los aplausos desesperados desde antes de las 8:00 de la noche,  cuando pedía eufórico que las mexicanas salieran, daba indicio de que el público asistente estaba compuesto por ¡verdaderas fans!

A las 8:10 ya no se escuchaban las mezclas del dj que amenizaba el anfiteatro Nurín Sanlley de la capital dominicana, los gritos que llamaban a “Hanna y Ashley” vencieron cualquier otro pronunciamiento sonoro.  Mientras, los miembros de su equipo, identificados con la bandera de México en el lateral de la camisa, se posicionaban para que a las 8:24 de la noche el dj fuera arropado, aún tocando una de las pegadas canciones de Don Miguelo.

Dos minutos más tarde, los acordes de la guitarra eléctrica antecedieron a las “Ha*Ash” seguido de las  estrofas de “Soy mujer”, que se escuchaban sin verlas. Luego de enunciar “Santo Domingo” a todo pulmón y luciendo conjuntos súper rockeros,  las hermanas más famosas de México hicieron presencia.

En su frente se encontraron con las camisetas negras que identificaban a su club de fans local, quienes coreaban sus canciones aun antes de su salida. Féminas entre 16 y 28 años, aproximadamente, se dieron cita para llenar a su máxima capacidad el anfiteatro municipal. Imposible no mencionar a los dos o tres hombres que acompañaban a las novias u esposas, pero estos eran los menos.

Coreografía montada y golpes sensuales de cintura acompañaron su entrada, la que se prolongó en casi dos horas de presentación en las que interpretaron 16 canciones que recogieron su trayectoria, sus vidas e historias.

Para el segundo tema “Amor a medias”, Hanna, la mayor de las hermanas, sacó la guitarra y dio inicio al posterior despliegue instrumental. La artista también usó el ukelele, piano y armónica.

Un letrero luminoso con las letras que reunían “Súbanme: Un sueño hecho realidad”  acaparaba la atención de los presentes y tras entonar su tercera canción “De dónde sacas eso”,  hablaron con su público y afirmaron que era un sueño hecho realidad traer su “Primera Fila: Hecho Realidad tour”.

“Buenas noches Santo Domingo. No tienen idea de cuántos  años llevamos queriendo decir eso. Es un honor, para Ashley y para mí, poder traer la gira a Dominicana, esta es una noche que jamás podremos olvidar y ustedes lo hicieron posible”, dijo Hanna, de 31 años, al dirigirse a la audiencia.

“Muchas gracias por acompañarnos, por sus pancartas, por sus camisas, por cantar… definitivamente, ya nos han hecho el año. Lo único que esperamos es que todos sus problemas se queden afuera;  si les va fatal como a mí en el amor, olvidémoslo, hoy queremos que se diviertan, bailen y se desahoguen”. Si tenemos que llorar, lloremos y si tenemos que mentarle la madre a alguien, adelante, agregó Ashley de 29 años.

Para “Sé que te vas”, Hanna explicó que se la dedicaron a su madre y aunque tuvieron que interrumpirla para pedir a sus seis músicos que la acompañaban el tono correcto, la armonía de paz reinó en esta interpretación.

Y se pararon para leer el letrero del público que pedía la subieran a escenario, (“Súbanme: Un sueño hecho realidad”), cuya autora logró el objetivo. Sofía (la fanática) no podía hablar de la emoción, y las artistas convirtieron el momento en uno de los picos de noche interpretando juntas “Lo aprendí de ti”.

“Qué bonito canta Santo Domingo. ¿Son del equipo Hanna o  Ashley?, interactuó  esta última, para seguir enunciando “¿Cuánta gente a pesar de que le hicieron el corazón pedazos se volvió a enamorar?” Así inició su hit “Lo aprendí de ti”.

En cada minuto trascurrido la euforia iba subiendo y se desató la locura de la audiencia cuando una fans, en contra de los protocolos de seguridad, llegó a tarima para pedir que le dedicaran una canción a su madre llamada Alba y las intérpretes accedieron a saludarla vía telefónica.

La seguridad la tuvo pesada, ya que las asistentes insistían es subir a escenario y a las 9:35 se coló ¡otra seguidora!. Pero ahí no se quedó la cosa, cuatro minutos después otra subió y haló a Hanna. En total seis chicas repitieron la hazaña. Sin duda, el fanatismo por las hermanas Pérez Mosa las colocó en una situación poco segura.

Con “Odio amarte” finalizaron a las 9:46 y regresaron por petición con “Perdón, Perdón”, vistiendo camisetas que indicaban sus nombres.  Se despidieron con el multipremiado tema  “Estés donde estés”, de su primer álbum (2004).

Más temas

También, cantaron “Me entrego a ti”, “No dudes más”, “Ex de verdad”, “Qué hago yo”, “Impermeable”, “Te dejo en libertad”, “No te quiero nada” y “Odio amarte”.