Para celebrar su aniversario 15, el grupo carnavalesco “Los Goyuelos” lo hace con trajes de diablos cojuelos inspirados en los colores de la bandera dominicana: azul, rojo y blanco.  “Eso simboliza los tres colores de la patria. La decoración de los disfraces y caretas está basada en elementos de los 14 años anteriores que tenemos de fundados”, explicó a MetroRD Rafael Cueto, miembro activo de la organización durante todo este tiempo.

“Los Goyuelos” surgen en el año 2001, fruto de un sueño y una pasión compartida, pero anteriormente se llamaban “Los Magoyos”, en honor a Pedro Holguín Guzmán, quien logró procrear numerosos hijos y en broma, cada vez que aumentaba la familia, le decían “Magoyo” al nuevo miembro.

Cueto nos aclara que los trajes azules y rojos son utilizados por todos los integrantes del grupo; sin embargo, el blanco lo viste una sola persona, por ser un traje especial: “Ese traje simboliza la parte blanca de la bandera y está confeccionado en honor al fundador del grupo, Rafael Giovanni Portillo, con algunas decoraciones y elementos extra que lo hace diferente, más pesado, más agradable a la vista y con más brillo. Por otro lado, tenemos las caretas con muchas más piedras, un semblante más llamativo y una pintura diversificada”.

Pero no fue hasta el año 2011, con el infinito deseo de honrar la memoria y agradecer eternamente a “Papa Portillo” por su entrega y dedicación, cuando surge una nueva identidad, un nuevo nombre: “Los Goyuelos”, un grupo de miembros, “los hijos adoptivos” comprometidos con la tradición carnavalesca del pueblo vegano. “Somos una familia, ya sea de primera generación, tercera, cuarta, lejana o cercana. Todos somos una familia”, afirma.

El Gobierno no aporta nada

Al ser cuestionado sobre de dónde provienen los recursos de su grupo y de los otros, dice: “Hasta donde llegan mis conocimientos la Asociación del Carnaval eroga una pequeña parte para el montaje de las cuevas, prácticamente algo insignificante, por decir que hace algo. Pero todo lo demás es de nuestros bolsillos, tanto el montaje de las cuevas, las contrataciones de seguridad y el pago de los disfraces”.

Las religiones dicen que este tipo de evento es diabólico, ¿qué usted opina de eso?, le preguntamos a Cueto.

“Eso no tiene que ver con tema religioso. Para mí es algo más bien cultural. De hecho, el Carnaval Vegano está considerado patrimonio cultural tanto del país como del Caribe y lo que hace es exaltar la cultura dominicana.

Se trata de realizar un evento en pro y a favor de la cultura dominicana. Tratamos de hacer lo mejor que podamos. Creamos reglas y procedimientos para el disfrute de los dominicanos y los turistas.

Ahora bien, siempre se mantiene una semblanza, una esencia de lo que es el diablo cojuelo, de la careta y la vejiga que tiene desde sus inicios. Y esas esencias provienen de alguna creencia religiosa que existía en esos tiempos.