La vida de los dominicanos que deciden residir fuera de nuestra tierra tiene tantas historias como multiplicidad de enseñanzas. Contarlas nos tomaría más de una existencia. Sin embargo, el teatro tiene la magia de mostrarnos esas vivencias y de dejarnos un mensaje con reflexión incluida.

Precisamente, la obra teatral Made in Dominicana tiene la misión de resaltar el amor a la patria. Así lo afirmó la veterana Germana Quintana, directora del montaje de esta pieza que se presenta en el teatro Las Máscaras, a partir del 1 de julio.

“Es una obra de teatro que retrata una historia que toca un tema que nos es familiar a los latinoamericanos: la migración y la pobreza; el amor a la tierra y la necesidad de buscar oportunidades”, afirmó.

Recordó que esta obra es una adaptación del texto de la dramaturga argentina Nelly Fernández Tiscornia. Originalmente, la obra se titulaba Made in Lanús, y su estreno fue en Buenos Aires, en 1986. Un año después la historia fue llevada al cine con el nombre de Made in Argentina.  

La dicotomía del “Si se van” o “se quedan”

Con tremenda sensibilidad, esta pieza teatral describe los conflictos que padecen los emigrantes de nuestro pueblo cuando la dicotomía de “si se van” o “se quedan” envuelve sus vidas; también salen a flote los sentimientos de quienes emigraron y añoran volver.  

En ese hilo conductor la historia toma forma en un matrimonio de clase media: El Negro y Yoly; él es mecánico y ella es una costurera que vive en el barrio de Villa Juana. Su vida transcurre de manera sencilla, se quieren mucho y toman la vida con humor y optimismo.

La llegada de Mabel del extranjero, quien es hermana del Negro, y su esposo Osvaldo provocará una reflexión sobre la identidad nacional que se vive, atesora y añora dentro del país o afuera.

Roles de sus personajes

Los personajes son dos parejas. Yoly y El Negro viven en el país, son felices a pesar de las precariedades y todo lo que tienen que luchar para vivir y sacar adelante a su hija que estudia en la universidad. Esta pareja está interpretada por Lidia Ariza y José Manuel Rodríguez.

La segunda pareja está conformada por Wendy Alba y Luciano García, quienes emigraron hace años, y lo único que desean es convencer a Yoly y el Negro de las maravillas de vivir fuera de nuestro país; ellos son los perfectos: “Dominican Yorks”.

“Estos cuatro personajes nos tocarán el corazón y moverán toda clase de sentimientos por sus diferentes maneras de ver y vivir la vida, provocando intensas risas y nostalgia por las raíces y ese amor arraigado a la familia”, destacó Quintana.

Los actores en sus diálogos nos dejan una sabia reflexión: Debemos sopesar muy bien todo lo que dejamos atrás en nuestro país para adentrarnos en un futuro incierto en tierras extranjeras.

Mensaje contundente

Con esta obra, “Queremos que nuestro público presencie en escena los pro y los contra que padece el dominicano que entiende que lo mejor es emigrar, y entre risas y lágrimas podrá valorar su tierra. Es una pieza teatral que apela intensamente a la dominicanidad”, expresó Quintana.

¿Cuándo ver la obra?

La primera función de esta pieza teatral es el sábado 1 de julio. Seguirá después para el público los viernes y sábados, a las 8:30 de la noche y los domingos a las 6:30 de la tarde, en el teatro Las Máscaras, ubicado en la calle Arzobispo portes No. 56, Zona Colonial. El costo de entrada es RD$500 por persona.

Teatro dominicano en buen momento

La actriz Lidia Ariza, directora de teatro, afirmó que en sentido general este arte en el país “está en un muy buen momento en cuanto a producciones teatrales, ya que en ocasiones podemos disfrutar de cuatro, cinco y hasta seis puestas en escena simultáneamente y con un público creciente y cada vez más exigente. Pero esto obliga a que las producciones tengan mayor calidad”.

Esta realidad, “conlleva a que nuestros actores se capaciten cada vez más, a fin de hacer su trabajo con mayor eficiencia y calidad. En nuestro país contamos con excelentes actrices y actores”, agregó Germana Quintana, copropietaria con Ariza del Teatro Las Máscaras.

Asimismo, destacaron que para que el teatro tenga mayor relevancia hacen falta políticas culturales desde las instancias gubernamentales para promoverlo desde la infancia y en todos los estamentos educativos, ya que a través del teatro educamos, concientizamos y nos divertimos.