A pesar de que alrededor de las 6 de la tarde las nubes descargaron en Altos de Chavón, Marc fue bendecido y a las 8:50 de la noche, cuando las luces del escenario se apagaron y dieron paso a la salida del boricua, los rastros de lluvia quedaron esparcidos.

Vistiendo chaqueta azul marino, vaqueros y lentes de sol, y sin darse cuenta de los disturbios de algunos fanáticos que hasta golpizas se ofrecieron, el salsero entonó “Valió la pena” (nominada a al Grammy Latino a la Mejor Canción Tropical), acompañado por 15 músicos, incluidas tres coristas.

Siguió corrido con “Y hubo alguien”, su segundo tema de la noche. A este le siguieron las primeras palabras del artistas: “¡Qué hacen sentados mi gente!”, y la ola humana se hizo realidad con aplausos y gritos.

Para su tercer tema “Hasta ayer” optó por quitarse los lentes y dar paso, en esta interpretación, a un fascinante solo de guitarra acústica que, sin duda alguna, fue uno de los momentos más emblemáticos y entretenidos de toda la noche. Mario Sebastián fue el protagonista del mismo, un músico argentino que ha trabajado con Jennifer López, La Quinta Estación, y que también desarrolla su proyecto en solitario.

Como suele hacerlo, Marc se sentó en la tarima a esperar más aplausos y dijo: “Que honor, que placer. Gracias por dejarme compartir con ustedes” y recorrió el escenario motivando el movimiento de las palmas.

“Una cosa es decir como en casa, y otra es estar en casa”, dijo eufórico el cantante que tiene una residencia en el complejo de Casa de Campo de más de 10 mil pies cuadrados.

Y prosiguió; “Esto es salsa, la salsa se baila. Eso de estar sentados no lo entiendo”. Palabras con la que el compositor intentó subir la adrenalina de los que se dieron cita en el Anfiteatro de Altos de Chavon.

Parte de su repertorio incluyó grandes éxitos como “Flor pálida” y “Contra la corriente”, con la que intentó bailar con su seguridad. Acto que siguió con el emotivo detalle de bajar de escena para acercarse a una niña y plantarle un gran beso.

Y aunque algunos de los seguidores de Marc no se mostraron tan emocionados o bailarines, esto no afectó las energías del intérprete, quien hizo su “fiesta” con sus músicos y bailó con sus coristas un solo de batería (de los puntos altos de la presentación), momento en el que también se dio la oportunidad de tocarla, hacer un “perreo” con su baterista Jessie Caraballo y emocionarse al punto de lanzar las Baquetas.

Pero también los boleros dijeron presente, con temas como “Abrázame” y “Cómo es él”, originales de José José.

Con la cuestionante “Dónde están las mujeres”, mientras una mariposa improvisada lo acosaba, introdujo las estrofas de “Vivir lo nuestro”, canción con la que dejó claro sus dotes vocales en vivo.

“Esta canción me cambió la vida” así introdujo con ojos cristalinos “Hasta que llegaste tú”. Y miró a Shannon de Lima, su esposa, quien se encontraba en primera fila junto a los hijos del artista.

Siete pantallas lo acompañaron, al igual que Samy Sosa, el embajador de Estados Unidos en el país y el particular Karim Abu Naba (haciéndose “selfies” con todo el que encontró en el camino) como parte de los miles de asistentes.

Cada canción la finalizó de espaladas a su público, agradeciendo a su banda, quienes lo acompañaron a presentar 12 temas de su repertorio, que finalizó con “Vivir la vida” a las 11:45 de la noche con la presencia de los niños de su fundación Maestro Cares.