Hace 35 años nació una de las bandas de thrash metal más importantes del mundo: Metallica. Y hoy, después de tres años de arduo trabajo de producción, el poder de The Four Horsemen está de regreso.
Lars Ulrich, James Hetfield, Kirk Hammett y Roberto Trujillo compartieron con la prensa su nuevo álbum Hardwired to... Self Destruct y al respecto, platicamos con el virtuoso guitarrista Kirk Hammett.

Luego de escuchar el álbum completo, su fuerza nos recuerda a algunos de los álbumes más representativos del grupo como And Justice for All e incluso el Kill ‘En All. ¿Este nuevo material reúne lo mejor de los mejores álbumes de Metallica?

Bueno, este álbum es similar en actitud al Kill ‘Em All, incluso algunas canciones también me recuerdan el Black album y el Ride the Lightning. Es un tipo de conglomerado de todos los “lugares musicales” que visitamos en el pasado. Y estoy de acuerdo contigo,tiene toques marcados del Kill ‘Em All y And justice for all.

¿Qué desea transmitir Metallica a sus fans con este álbum?

–El título dice mucho al respecto. Se supone que los humanos somos la forma más avanzada de vida en la Tierra. Pero al mismo tiempo arruinamos el lugar donde vivimos. Parece que a veces buscamos hacerles las cosas más horribles a los demás, y ¿sabes?; la gente no parece dejar de luchar entre sí. Pero el no reconocernos en ello nos hace ver que estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para tratar de no ser lo que parece (en estos días) una vergüenza para la condición humana.

¿Cuál fue el mayor reto de Metallica al realizar este álbum?

Grabar un nuevo material significa revivir todas las historias de hace tiempo y elegir de ellas lo mejor. Es genial hacer el retroceso, pero es un trabajo que exige esfuerzo.

¿Qué espera la banda de sus fans con esta nueva producción?

¡Una total y completa locura! Es el tipo de álbum que yo sé que le encantará a la audiencia, porque tiene energía, agresión; tiene “el toque” y la diversión. Así que, ¿qué más pueden pedir? Y bueno, además tienen muchos solos de guitarra. ¡Tienen que escucharlos! (Risas).

Realmente me sorprendí cuando escuché la canción Halo on Fire. ¿Es verdaderamente James Hetfield quien canta esta canción?

Sí, es él. Creo que en Now That We Are Dead y en Halo on Fire. James hace un trabajo vocal único. Y creo que lo hizo muy bien.

¿Por qué Metallica decidió hacer una escala en México antes de su concierto en Quito y después de Puerto Rico?

México es súper importante. La Ciudad de México es tan importante como Nueva York, Los Ángeles, París, Londres, Tokio. Tenemos muchos fans aquí. Es una parada muy importante. Tenemos que cuidar a toda la gente de aquí, a todos nuestros fans.

Otras bandas de metal como Therion, Slayer, Megadeth y un sin fin más han dicho que los fans mexicanos “están locos”. Según tu experiencia, ¿cuál es la característica especial que los hace diferentes?

¡Wow! Bueno, nosotros amamos cuando ellos se vuelven locos. Cuando nuestros fans se pierden a sí mismos escuchando nuestra música. Su pasión nos brinda mucha energía. Se conectan con nosotros en ese momento. Y bueno, también hemos notado que muchos de los fans mexicanos tienen una mezcla de muchos sentimientos, son mucho más que simples fans.

¿Cuáles han sido los más grandes retos a los que Metallica se ha tenido que enfrentar para la promoción de su nueva música?

Darle a la gente la información, hacerles saber que habrá un concierto, que saldrá un nuevo álbum. Es difícil dar la información en estos tiempos a la gente, porque competimos contra todo lo que hay en Internet. Y tres segundos de atención ahora son muy valiosos. Es un momento difícil y decisivo. Por eso estoy ahora aquí, conversando contigo, debemos brindarle atención a las personas.

La industria musical ha cambiado mucho debido al mp3 y al streaming. ¿Cómo se ha adaptado Metallica a estos cambios?

Todos nosotros opinamos que el streaming es muy importante y es parte de la gente actualmente. Por nuestra parte el MP3 no tiene la mejor calidad ni el mejor sonido, pero desgraciadamente es como mucha música se está escuchando. Es una situación que nosotros estamos forzados a aceptar, así no estemos totalmente de acuerdo con ello.