Cuenta la historia que desde hace tiempo Disney deseaba ofrecer la historia de Mi amigo el dragón a toda una generación nueva de cinéfilos. Para ello, convocaron a David Lowery como director y guionista cuyo poderoso cortometraje Pioneer, presentado en el Festival de Cine de Sundance de 2011, le valió galardones por sus habilidades como narrador.

Pareciera que Lowery y Disney tiene poco en común, sin embargo, el director confiesa en esta charla con Metro, que esta colaboración es un sueño hecho realidad y no descarta repetir la experiencia.

¿Qué fue lo que más te entusiasmó de rehacer una película 40 años después?

– Para mí, más que la oportunidad de contar una historia otra vez, era la oportunidad de contar una historia nueva. Cuando Disney me habló para hacer este proyecto fueron muy claros con la dirección que querían tomar y esa era no rehacer la película de hace 40 años sino de contar una nueva historia con los personajes de la original.

Así que tenía que haber un niño llamado Pete y un dragón, aparte de eso la historia podía ser completamente original y eso fue muy emocionante para mí y a la vez valioso el poder contar una nueva historia o una versión nueva de una historia clásica porque si me hubieran pedido hacer una copia textual de la original no me habría interesado en lo más mínimo el proyecto. Pero creo que fue muy inteligente darme esos dos personajes como plataforma para contar una historia completamente para una nueva generación.

¿Recibiste alguna instrucción específica por parte de Disney?

– La más grande dirección que nos dio el estudio fue hacer la película nuestra. Realmente queríamos hacer la película una versión de Pete’s Dragon que fuera nuestra propia versión.

No querían ser demasiado tradicionales, querían darme libertad para inyectar mi perspectiva en la historia y eso fue muy emocionante, que realmente me motivaron a hacer de esta historia mi propio proyecto. Además yo quería hacer una película tradicional de Disney así que realmente me retó a hacer algo alocado y pensar fuera de la caja. En cada parte del proceso me motivaron a poner mi propio sello en el proyecto y por eso definitivamente me motiva a hacer una película con ellos.

¿Qué referencias tomaste de la versión original animada?

–Tomamos muy pocas referencias de la versión animada en términos de diseño del dragón. Le dejamos esas características de su belleza como su pancita, tiene una gran mandíbula y es verde pero aparte de eso queríamos hacer a este dragón algo único y hacerlo un personaje que se sostuviera por sí mismo. Y aunque hubo algunos puntos de referencia, realmente queríamos llevarlo en nuestra propia dirección.

Si algo distingue a esta cinta es la belleza de sus escenarios, ¿dónde la filmaron?

–Rodamos toda la película en Nueva Zelanda porque tiene un poco más de magia. Quería que esta película se viera contada a través de los ojos de un niño.

Creo que cuando las cosas se ven a través de los ojos de un niño, todo se ve un poco más grande, más emocionante, más aventurero y más mágico y Nueva Zelanda nos daba esa calidad a través de los paisajes, del bosque y un pequeño pueblo en el que filmamos y realmente le da a la historia ese sentimiento de maravilla y rareza que estaba buscando en los escenarios.

¿De qué trata?

•    Durante años, el Sr. Meacham (Robert Redford), un viejo tallador de madera, ha maravillado a los niños locales con sus historias del feroz dragón que vive en las profundidades del bosque en la región del noroeste del Pacífico.

Para su hija, Grace (Bryce Dallas Howard), que trabaja como guardabosques, estas historias son apenas relatos fantásticos… hasta que conoce a Pete (Oakes Fegley). Pete es un niño misterioso de 10 años sin familia ni hogar. Dice vivir en el bosque con un dragón verde gigante llamado Elliott.