Eres lincenciada en artes plásticas, lo que le abre un mercado muy amplio y variado, pero, ¿por qué dedicarte a la literatura infantil?

Diría que por el azar y porque me gustan los libros. Porque los primeros libros para un niño son libros con imágenes.

¿Qué tiene de especial la ilustración dedicada a los niños?

Me encantan los cuentos. La ilustración para niños me permite viajar a un mundo imaginario. Por eso, era algo natural hacer libros para niños, ya que me gusta ir a mundos imaginarios.

El trabajo en paralelo de recrear en imágenes tus textos, ¿cómo lo desarrollas?

En realidad las palabras traen las imágenes y las imágenes traen las palabras, y esto es un juego como si fuera un vaso comunicante. Para mí, en un buen libro, las imágenes completan las palabras.

Pregunta obligatoria. ¿Qué tan cierto crees que sea el dicho “Una imagen vale más que mil palabras”?

Yo no aplicaría esto a la literatura, porque las palabras son tan importantes como las imágenes.  

Admítelo, ¿se necesita cierta destreza extra o un toque de psicología para desarrollar esos textos tan especiales?

Cuando escribo no pienso en la psicología, sino que me dejo llevar de manera intuitiva con lo que siento.  En un texto hay varios niveles pero no es algo que hago de manera voluntaria.
 
Tus primeros trabajos no eran tan poéticos como el último. ¿Por qué el cambio?

En realidad pensé en lo que quería hacer como próximo libro. Me percaté que había mucha poesía en mis imágenes, mucha poesía en mis palabras, entonces me dije “vamos directamente a la poesía”. En Quebec no hay muchos libros de poesía pero a los niños les encanta la poesía.

Ahora con tu poemario. Cuando escribo con el corazón hay una nueva visión, hay una intensión marcada, si se quiere, sanadora. ¿Qué quieras enseñar con estos poemas?

No quería enseñar realmente; mi deseo era conmover a los niños y adultos con mis poesías.

A los niños se les insta a ser médicos, políticos... ¿Crees que debe hacerse hincapié en que las generaciones venideras tomen más en cuenta el mundo artístico, en específico, la literatura?

Creo en las artes, en general, para llevar a los niños a una vida más hermosa, con la literatura, el teatro o la música.

Si bien es cierto que el mercado de la literatura es próspero, ¿cómo es específicamente en de la literatura dedicada a los niños?

Para empezar diría que el mercado de la literatura está mutando.

Llegas a la isla por el taller “La Alegría de Escribir en palabras e imágenes”. Háblame de quiénes participaron y en qué consistió. “La alegría de escribir en palabras y en imágenes” (la joie d’ecrire en mots et en images) eran dos talleres dirigidos a los niños para descubrir la literatura a través de escribir con el corazón.

¿Cómo desarrollas estos talleres creativos con los niños?

Empiezo hablando sobre algunos puntos con la finalidad de que los niños después, experimenten ellos mismos.

Una especie de iniciación  lúdica…

Sí, invito a los niños a explorar la poesía por sí mismos, escribiendo una palabra o un poema corto para colgarlo en un árbol de poemas. Luego leo varios poemas y esbozo algunos dibujos.

Por último, ¿qué te compromete con ellos?

Mi compromiso de escribir para niños es crear consciencia sobre la importancia de los libros y el aprendizaje que deriva de la lectura. Esto le permitirá la posibilidad de una vida mejor.

Más sobre la autora:

Es licenciada en Artes Plásticas en la UQAM (Universidad de Québec en Montreal) y se dedica al campo de la literatura infantil desde hace 30 años. Comenzó con la serie de cuentos Jérémie et Mme. Ming (Jeremías y la Sra. Ming) con el que recibió el premio del Gobernador General de Canadá. Además sus cuentos Une île dans la soupe (Una isla en la sopa) y Emile Pantalon recibieron el mismo reconocimiento. Sus obras han sido seleccionadas varias veces por la Feria del Libro Infantil de Bolonia en Italia.

Admite que le gusta  encontrarse con niños y contarles sus historias para ayudarles a descubrir “la alegría de crear gracias a palabras e imágenes”. En nuestro país impartió la conferencia “Al servicio de una sola cultura francófona” y “Palabra e Imagen, compartir una experiencia dominicana en Canadá”, un taller dirigido a 20 autores dominicanos de libros infantiles.