Una fanática irlandesa de Piratas del Caribe quería lucir como su ídolo Jack Sparrow, por lo que invirtió cerca de seis mil dólares para su transformación.

Amanda Larges se tatuó y hasta se puso dientes de oro para adquirir el mayor parecido con el protagonista de la película.

Solo bastó que viera la primera película para que la madre de cuatro pequeños quisiera imitar al pirata.

A sus 43 años la vendedora decidió poner en marcha un nuevo negocio como imitadora de Jack Sparrow.

Ella asegura que se identifica con el personaje con su forma de ser y de actuar, informó "Mirror".

"A mis cuatro hijos les encanta, pero mi padre piensa que yo soy demasiado vieja para vestirme como un pirata”.