En conferencia de prensa en la Ciudad de México, Wagner Moura (el personaje Pablo Escobar), Damián Alcázar (Gilberto Rodríguez Orejuela), Paulina Gaitán (Tata) y Pedro Pascal (Javier Peña) se reunieron para hablar de la segunda temporada de la súper producción de Netflix Narcos, cuyo estreno se espera en septiembre en la plataforma de transmisión en línea.

“Pasé dos años con este personaje. Dediqué mucho de mi vida a Narcos”, comenta Moura quien se nota más delgado y que con gafas y sin bigote, poco queda del Pablo Escobar que vimos en la serie.

“Perder los kilos que subí para interpretar a Pablo era más que eso. Era quitarme este personaje porque lo que hacemos los actores pasa en nuestros cuerpos. Cuando supe que era el momento de terminar, empecé por hacer una dieta vegana para eliminar la grasa y las toxinas que me heredó este personaje, fue muy importante para mí. Ya regresé a mi vida de Wagner”, cuenta el actor con un acento entre bogotano y brasileño.

“La escena más fuerte emocionalmente para mí fue donde muere Escobar. Marca el final de una parte de mi vida. Y eso nos pasa siempre a los actores. Esa escena la hicimos en el mismo sitio donde lo mataron. Fue un momento decisivo y tenso”, agrega Wagner.

Ahora la historia girará en torno al cartel de Cali liderado por los hermanos Rodríguez Orejuela de los cuales uno es interpretado por el primer actor, Damián Alcázar.

“Apenas empiezo el proceso. He hecho ocho escenas. Mi personaje está en otra ciudad. Hay mucha información acerca de los hermanos que ahora están en la cárcel. Para mí significa entrar a una historia tan interesante que hay que desmenuzar y, aunque es ficción, está basada en hechos reales. Me toca adquirir el acento. No quiero hacer una imitación. Toda imitación esta muerta. Quiero hacer un verdadero acento caleño. Los libros y la prensa son mis dos minas de información. Cuando veo hacia el norte veo que la serie tendría que venir para acá porque es hacia donde fue la ruta de la cocaína”.

Y respecto al debatido tema sobre ensalzar a los villanos de la historia, Damián tiene un punto de vista claro.

“No hay que pensar a Escobar como un animal. Es un ser humano, como todos. Habría que ver a todos esos ‘buenos’ que están matando a cientos de seres humanos por sus ‘buenas causas’. Me encantaría hacer una película sobre los 43 desaparecidos, porque hay que hablar de las cosas, hay que mostrarlas.

Hacer puras historias bonitas es cerrar los ojos”, comenta Alcázar a lo que Wagner apunta, “El arte, como dice Hamlet, tiene que ser un espejo de la realidad. El arte entendiendo el teatro, el cine y ahora la televisión”.  

Por su parte Pedro Pascal, el actor chileno-norteamericano, que incluso visitó las instalaciones de Quantico para presenciar el entrenamiento que reciben los agente de la DEA, comentó al respecto. “La serie no es blanco y negro. No es tan fácil identificar quiénes son los héroes y quiénes los villanos”, puntualizó Pascal.

Por su parte, a Paulina Gaytán le llama la atención que su personaje representa la parte femenina enamorada de un villano y que pocos entienden este tipo de relación.

“Todas las mujeres que conoce Escobar y se enamoran de él, en realidad se enamoran del poder. En el caso de Tata, se entiende un poco más que su amor es por alguien que la trata bien y es buen padre. Al final Tata, se empodera al defender a su familia. Es cuando sale su verdadero carácter”, comenta la actriz mexicana.

Pedro, Wagner, Damián y Paulina estarán presentes en la nueva temporada de Narcos, que se estrena el viernes 2 de septiembre en Netflix.

Así lo dijo

“Estudié lo más que pude sobre Pablo Escobar para luego olvidarlo y crear mi propio personaje”.
Wagner Moura, interpreta a Pablo Escobar en la serie.