Mañana te presentarás en Hard Rock Café con Diomary La Mala. Háblanos sobre esto.

El concepto es básicamente que “a la mala” nos imponemos, precisamente,  en ese momento en que te dicen “No”. Se burlan en tu cara o no creen en tí, en tus ideales, tus sueños.

Es ahí cuando todo el cuerpo y la mente reaccionan. Es ahí cuando más aprendemos, pues logramos determinar nuestros puntos fuertes, lo que nos volverá grandes, buenos.

Cuando te pasa algo malo es cuando todos tus mecanismos de defensa se activan y puedes ver con más claridad las cosas, si pones la debida atención.

¿Cómo se dio esta oportunidad y qué podrá ver el público? 

“Buena a la mala” surge de una conversación que tuvimos Diomary y yo en un camerino. Fue tan buena la vibra y química entre nosotras ese día que nos conocimos, que dijimos que no podíamos quedarnos simplemente en conocernos.

Entonces, intercambiamos teléfonos y fue cuando entendimos que debíamos hacer algo juntas. Sin pensarlo pusimos fecha y así surgió esta idea.

En escena, verán a dos artistas a corazón abierto. Mostraremos canciones inéditas propias, las canciones que nos dieron a conocer al inicio de nuestras carreras, y lo mejor es que será una noche en la que queremos que la gente se sumerja junto a nosotras en ese viaje emocional que solo te lo da la música.

¿Qué tal la experiencia de trabajar al lado de Diomary?

Como si nos conociéramos de años atrás.  Fue fácil trabajar con una persona llevadera, que siempre busca una solución a cualquier percance.

Este proceso de trabajo ha creado una muy bonita amistad.

En otro tenor, ¿qué disfrutas más, componer o cantar?

Increíblemente no me habían hecho esta pregunta antes.

Me pone a pensar, y la verdad es que nunca empecé a escribir pensando que cantaría mis historias. Simplemente se fueron dando las cosas.

Cuando comencé a cantar, con covers, siempre traté de ponerle mi estilo, darle un toque diferente, me encantaba subirme al escenario y sentir lo que el público expresaba a través de  sus miradas.

Luego empezó la curiosidad de hacer algo más, y eso se convirtió en desempolvar letras de desahogo, cartas escritas que nunca entregué, cosas viejas y nuevas se convirtieron en canciones porque quería hacer algo más, y como no conocía a ningún compositor con el que podría quizás darle voz a mis letras, entonces le puse voz a mis historias. Es difícil elegir entre una y otra.

¿Tienes algún ritual antes de salir a cantar?

Bueno, es un momento de mucha adrenalina (risas). Me gusta, unos cinco minutos antes orar con el grupo de músicos, luego que ellos van subiendo al escenario, necesito dos minutos a solas.

Me comienza un calambre en el dedo pulgar que no te lo puedo describir, pero ahí ya sé que estamos a ley de segundos para empezar, y así subo al escenario a entregarlo todo.

En las redes sociales circuló una foto con el cantante urbano Vakeró ¿Tienen pensado trabajar juntos ?

¡Ay, Vakeró! Un muchacho muy centrado y trabajador. Lo conocí en uno de mis viajes a San Pedro, en casa de unos familiares, donde tuve la oportunidad de conocerlo mas allá del cantante, y la verdad es que sí me impresionaban sus ritmos, mezclas y composiciones.

De ahí surgió una buena química, sin buscarlo, y definitivamente quedamos en hacer algo juntos. En el concierto verán una probadita de esa química.

También tienes una colaboración al lado de Wason Brazobán con la canción “Esta noche y yo”. Cuéntanos sobre esta experiencia.

Fue sumamente orgánica. Wason dijo en una entrevista que esta generación tiene mucho talento, y que si en algún momento hacía un dueto sería con Nathalie Hazim.

Pues así fue, yo ni tonta ni perezosa fui donde él y me dijo que “Esta noche y yo” era una canción que no se la sacaba de la cabeza.

No perdí tiempo y le dije para grabarla, y no pasó una semana y ya estábamos grabándola. Junto con ello, en el estudio salió el videoclip de la canción que está actualmente en Youtube. Le agradezco muchísimo su apoyo y colaboración.

¿Has pensado seguir colaborando con algún otro artista del plano local o internacional?

¡Oh claro! (Risas). Creo fielmente que cuando se unen dos artistas, cada uno trae consigo algo especial que, definitivamente, aporta más sabor en cualquier género. Así que definitivamente, sí, quiero y lo espero.

Sabemos que tienes conocimientos en el área del cine. ¿Has pensado ejercerla paralelamente con la música?

La verdad es que estudié cine en consonancia con la publicidad para, precisamente, poder aplicarlo más que todo en mi vida musical.

Es bueno saber de todo un poco en lo que uno está involucrado, pero para poder pedir con conciencia (risas), hay que tomar en cuenta las decisiones de los los maestros y expertos.

Finalmente, ¿cuáles son tus planes para el próximo año?

Ya estoy metida en el estudio junto a mis músicos de siempre, que también me han acompañado en esta travesía.

Ya componiendo ya arreglando nuevos temas, para sacarlos a principios del año 2016, y si Dios quiere, buscando nuevas mezclas musicales y ritmos, sin dejar a un lado la escénica de la melodía y la balada pop.