Hace dos semanas, cuando la ex miss República Dominicana Universo 2015 pasó a la final del concurso Nuestra Belleza Latina VIP, los dominicanos residentes aquí, en Nueva York, New Jersey, Connecticut y otras ciudades de Estados Unidos se hicieron eco de esta buena noticia. Fue así, como en un –efecto dominó–, activaron sus redes sociales para conseguir su objetivo.

Los resultados están más que celebrados. Clarissa Molina logró el primer Back to Back, en la historia del concurso. En medio de un estallido de nervios, aplausos y algarabía, Francisca Lachapel coronó a la décima reina del reality y a la segunda representante del país en ganar la preciada corona.

Durante la gala, calificada como infartante, las finalistas modelaron vestidos de noche al compás del tema “Se puede amar”, interpretado en vivo por el cantante español Pablo Alborán.

En el escenario, a la beldad dominicana se le vio con un desempeño y desenvolvimiento magistral. Como símbolo de amistad y compañerismo, al momento de ser coronada compartió su felicidad con Setareh Khatibi, Catherine Castro y Bárbara Turbay, primera, segunda y tercera finalista, respectivamente.

Talento dominicano a la cima

En el transcurso de este concurso que comenzó en febrero, las participantes demostraron a los jueces y al público, sus dotes de modelaje, canto, presentación y actuación. Clarissa Molina superó todas las pruebas.

La santiaguera, a quien el jurado halagaba por tener una personalidad imponente, desfiló ondeando la bandera nacional, la misma que junto a la corona de Nuestra Belleza Latina VIP llevará para el Bronx.

Tanto Francisca Lachapel como Clarissa Molina se adueñaron de Univisión y del corazón de la audiencia hispana que les sigue en sus diferentes presentaciones. Para ambas, haber participado en NBL les preparó para que su futuro profesional sea exitoso.

En la mira de sus sueños

Con el 53 % de los votos recibidos por el público, Clarissa Molina tiene muchos sueños y retos por cumplir. “Mis sueños siempre han sido destacarme en el modelaje y en los concursos de belleza, y como ganadora de la décima edición de Nuestra Belleza Latina y el contrato que me otorga la cadena Univisión, podré seguir escalando en lo que le apasiona”, afirmó la nueva Miss Belleza Latina.

Agradecida y perseverante

“Gracias al público que votó, porque esta corona es de ustedes, no es solamente mía… Gracias de corazón, hicimos historia (risas)”, afirmó Molina al coronarse en este certamen que organiza la cadena Univisión. Vale destacar que se le vio muy emocionada.

La perseverancia tiene sus frutos, porque en muchas ocasiones Clarissa declaró que no tenía intención de volver al reality, ya que en 2015 quedó en la final. Una vacante le permitió entrar este año a la competencia cuando creía que ya no tenía tiempo. “El corazón me dijo ‘Clari, tienes que volver’”, resaltó.

“El destino me tenía esto guardado. No era el Miss Universo, sino la corona de Nuestra Belleza Latina para representar a todos los latinos por todo lo alto, y decirle a toda esa gente que está ahí sentada en su casa, viendo televisión, que hay que trabajar, luchar, hay que perseverar y hacer las cosas bien”, expresó.

Valor familiar

Clarissa Molina destacó que sus padres son el motor para luchar por sus sueños. “La situación ahora mismo no está fácil. La corona es solo el objeto, lo que hay detrás de la corona es lo más importante: estabilidad, ayudar a mi familia, ser la voz de muchas organizaciones, colaborar con muchas personas, ayudar”, destacó.

Al expresar que una de las cosas más importantes que logró con su participación en Nuestra Belleza Latina fue unir a sus padres, reiteró: “No pensé que tenía ese poder, pero sí en el corazón. Yo pensaba que algún día quizás iba a poder unirlos y que ellos celebraran la fiesta en paz, pero no sabía de qué manera iba a ser”.