Los refranes son una expresión de la sabiduría popular. Uno de esos mensajes –que se pronuncia con cierto tono jocoso–, y que siempre escuchamos en las conversaciones con los amigos es “Lo que está para ti, nadie te lo despinta”.

El poder que transmiten estas palabras se ajusta perfectamente a la historia profesional del actor y comediante Oscar Carrasquillo, quien empezó su carrera en el cine de manera fortuita.
Veamos por qué.

Una década atrás, el “Gordo Carrasquillo”, como se le conoce en el medio artístico, era un chico que se desempeñaba como guardaespaldas, pero la filmación de la película The Good Sheeperd (El buen pastor), dirigida por el actor estadounidense Robert de Niro, cambió el curso de su historia. El hecho de estar en el lugar y la hora indicados tuvo un efecto muy positivo: le propusieron hacer un pequeño papel .

“¿Quieres hacer un extra?”

Inmediatamente, se acercaron de vestuario, maquillaje, director de casting. Ese momento de magia le hizo quedarse con las ganas de seguir grabando después de casi 12 horas de rodaje.

Con sus tres décadas de vida, 270 libras y 6 pies de altura, el “Gordo Carrasquillo” tiene en su historial más de 26 producciones cinematográficas. Aun más, su carpeta de presentación incluye dos novelas, cinco comerciales de televisión, tres cortometrajes y apariciones en varias series de televisión local.

¿Cuándo te diste cuenta de tus dotes como actor?

Desde niño me llamó la atención hacer voces, imitar personas y hasta cambiar de personalidad.

¿Tienes formación actoral?

Soy empírico; pero eso no impide que mi trabajo tenga calidad.

¿Cuáles son tus planes para perfeccionar las técnicas del cine?

He participado en talleres  que imparte Funglode, pienso tomar otros cursos porque tengo la práctica y los métodos, pero me falta mucha teoría. Estudiar fuera del país sería más difícil porque tomar una pausa es fatal para la carrera de cualquiera, y más para mí que prácticamente soy de las nuevas caras del arte.

¿Qué recuerdas de la filmación de The Good Sheeperd?

En 2006, yo cuidaba las personalidades de todos los ámbitos que llegaban al país. De Niro fue uno de ellos. Sin embargo, él fue quien en inglés me dijo unas palabras que cambiaron mi vida: “Oscar can do this scene?” Mi respuesta: “OK”. Eso se convirtió en una experiencia de pura ficción, hecha realidad.

¿A qué atribuyes que tu nombre esté inscrito en la mayoría de las películas de factura dominicana? ¿Cuántas tienes en total?

A la dicha divina, a la confianza de muchos directores. Al buen trabajo de Edna Lerebours y Miguel Fernández, mis agentes, y al esfuerzo de tantos años de trabajo, de tocar puertas.  Sin importar mi imagen… ¡Jajajá! Soy un galón no un galán.

¿Qué más piensas hacer?  

Me gustaría hacer Stand Up Comedy y, por supuesto, teatro. Aunque le tengo tanto respeto al teatro que podría llamarlo “pánico”, pero quiero sentir la emoción que dan las tablas y el aplauso bien pagado de un público conforme.

¿Cuáles han sido tus personajes emblemáticos?

He tenido la oportunidad de hacer el papel de villano en Profe por accidente; “Billy el asesino”, un trastornado adicto a la pornografía en Una breve historia de amor; “Leo el enfermito”, un travesti en El gallo; La gorda, un capo en Pueto pa’ mi; “Mingo records” y un asistente de mánager del equipo de béisbol en Los fabulosos.

¿Cómo combinas tu triple faceta de locutor, comediante y presentador?

Es fácil combinar las cosas que amas y más cuando te pagan para hacerlo. (Ríe). La radio es mi pasión; el humor mi zona de confort. Ser animador y presentador me da la dicha de compartir con la gente que consume mi trabajo y a quienes entretengo.

A veces te toca engordar o rebajar. ¿Es un sacrificio llegar al peso ideal para hacer un  personaje?

Sí, es un sacrificio. Muchas veces, para darle vida a mis personajes he tenido que someter mi cuerpo a cambios. Aunque en todos –hasta ahora me buscan como gordito–, yo trato de que el gordito se vea más rebajadito con la cabeza pelada o más gordito con una ´pelá´ caliente; el peso ideal lo haré cuando un director me lo pida para darle vida a un buen proyecto.

De la televisión diste un salto a la radio. ¿En qué medio te sientes más cómodo?

La radio es una pasión que solo quien está detrás del micrófono sabe lo que se siente; los colores sonoros que le puedes dar a cada entonación al hacer un comentario o un chiste o desarrollar algún tema me hacen sentir más cómodo que la televisión, pero la amo porque me mantiene vigente en el medio.

¿Cuéntanos de tu experiencia en el programa radial “El Destapón”?

Este mes iniciamos “El Destapón”, de la Súper 7 107.7 FM. Este proyecto permitirá que siga desarrollándome al lado de profesionales que siempre he admirado como Domingo Bautista, Lumy Lizardo, Oscar Pérez, Miguel Alcántara y Julián Fernández.

¿Cómo te sientes trabajando el equipo de “Divertido con Jochy”?

Es una gran bendición trabajar con Jochy Santos y más cuando lo veo riendo de las cosas que digo. A todos los siento como hermanos, porque de una forma u otra hemos trabajado juntos. Por ejemplo, con Aquiles Correa en Yin Yang (2009), con Albert y Eduardo en “Al aire libre”, programa donde  duramos cinco años juntos en cabina.

Desde tu experiencia como actor, ¿qué opinión te merecen las producciones cinematográficas del país?
 Vamos avanzando. Películas como La Gunguna, Pueto pa’ Mi y Los fabulosos muestran el avance del cine dominicano en sus distintos géneros.

¿Te imaginas siendo director o productor de cine?

Por el momento no, pero confieso que la mayoría de nosotros deseamos ver ese hijo fílmico nacer y crecer (entiéndase un proyecto propio).

¿Qué más puede esperar la industria del cine de ti?

Quiero más papeles de géneros distintos al humor. También quiero grabar películas internacionales de la mano con la agencia Palomera Group, con la que firmé contrato en Estados Unidos. Sus representantes están encargados de mercadearme en el mundo, excepto en la República Dominicana.

¿Piensas que la ley de cine ha favorecido la industria?

¡Claro! Sin ella no tendríamos tantas producciones ni una industria naciente en pleno crecimiento.  

¿Eres casado, tienes hijos?

Estoy felizmente enamorado de una psicóloga, con quien tengo planes de hacer una gran familia, tenemos tres años de amores y entiendo que antes del cuarto año de relación ya habremos consagrado un hermoso matrimonio. Por el momento, soy padre de dos vehículos de ocho cilindros, y de un perro.