¿Cómo te han tratado los años en Camila?

Ha sido la mejor etapa de mi vida, desde hace 12 años cuando empezamos. Ha sido una carrera increíble, llena de sorpresas. ¡En mi vida me imaginé que me iba a pasar algo así! No pensé que la música me iba a abrir tantas puertas, que me iba a llevar a recorrer el mundo haciendo lo que más amo. Y estoy muy feliz haciendo canciones y viviendo esta experiencia.  

Han pasado muchos procesos como agrupación. ¿Qué crees que Camila debió hacer diferente?

Creo que nada. Todo es por algo y todas las decisiones que se toman traen un aprendizaje y abren caminos distintos. Cada cosa que nos ha pasado ha sido perfecta, aunque en su momento fuera concebida como algo malo o negativo. Creo que hemos tenido la fortuna de que la mayoría de las cosas han sido buenas. Y hemos sabido diferenciar lo bueno y lo malo. Desde que empezamos hasta el día de hoy no me arrepiento de nada.

¿Cuál es el consejo que les darías a los músicos que inician una banda?

Prepararse es lo primero. Hay que tomar clases, ver tutoriales, desarrollar técnicas y buscar su sonido. En principio, cuando estás aprendiendo a tocar un instrumento, tratas de emular a los artistas que admiras. Yo aprendí sacando canciones de mis bandas favoritas y eso me dio un lenguaje, y eventualmente eso me dio mi propio sonido y estilo. Lo más importante en una banda es tener buenas letras y crear un sonido propio, diferenciarse del resto.

¿Y en la parte emotiva, para poder congeniar diferentes caracteres en la unión de un agrupación?

La tolerancia, el respeto y la buena comunicación son la clave. Es como un matrimonio: al final debes tener una comunicación efectiva donde quede claro lo que se va a hacer, saber escuchar a los demás y llegar a un consenso. Siempre con respeto, pero diciendo lo que pensamos, siendo tolerantes.

Llegaste a hacer versiones tocando rock y también te has involucrado en el teatro musical. ¿Te animarías a iniciar algún proyecto musical paralelo a Camila?

Esa puerta siempre ha estado abierta. Camila nos ha consumido tanto tiempo de nuestras vidas que, de pronto, es muy difícil pensar en un proyecto alterno. Afortunadamente, hemos tenido giras largas que nos han mantenido ocupados. Sí te digo que las oportunidades han llegado; Mario (segundo integrante de Camila) ha producido para otros artistas y yo recientemente produje una canción para  la mexicana Patty Cantú que saldrá próximamente. También Mario y yo trabajamos una canción para el próximo disco de Alejandro Fernández y, bueno, siempre es importante tener esa libertad de hacer cosas fuera de la banda que quizás no vayan con la línea de la agrupación y colaborar con otros músicos y estilos. Son cosas que como ser humano uno quiere explorar y si tuviera tiempo me gustaría hacerlo.  

¿Qué quieres aportar a la historia de la música como Pablo?

Pienso que hay muchas ideas.  Algunas las he aterrizado en Camila y otras no. Me gustaría hacer mucha música, hasta que me muera. Quiero hacer muchos proyectos que me llenen como músico y persona. El mundo de la guitarra es enorme y fascinante, nunca acabas de explorarlo. He estado trabajando muchísimo en el sonido, en los efectos y distintos amplificadores, así como toda la parte electrónica. Estoy en constante aprendizaje, en constante crecimiento y con muchas ganas de aplicarlo a cosas nuevas.

¿Y qué viene de nuevo en Camila?

Estamos trabajando en ello, será una sorpresa y cuando sea el momento adecuado lo diremos. Sí te digo que hay canciones escalofriantes, y tiene una esencia muy padre, una profundidad y sencillez a la vez que me encanta, y tengo ganas de experimentar con diferentes sonidos para estos temas.

Se nos acaba el tiempo. ¿Hay un género que jamás harías?

(Risas) Tal vez me voy a echar gente en contra, pero el reggaeton. Respeto mucho a quien lo hace y no tengo nada en contra, pero no es un género en el que me sentiría cómodo colaborando. Siempre he tratado de mantenerme congruente con mis gustos musicales y mis influencias.

“Camila nos ha consumido tanto tiempo de nuestras vidas que, de pronto, es muy difícil pensar en un proyecto alterno”. Pablo Hurtado