Los sueños resumen a Paola Santana, una artista plástica que se vale del arte digital para expresarse y que al día de hoy cuenta con dos exposiciones en este 2016, ambas llamadas: “Dreams”. La primera  en uno de los cafés más populares en Washington DC, el  Tryst Café, y la  segunda en el Embassy Row Hotel,  también de esta ciudad.

Paola, quien se graduó de publicidad en la Universidad Apec y de diseño digital en la Escuela de Chavón, trabaja como animadora 2D en Washington y  crea animaciones, simulaciones  y cursos educativos para ser vistos en la web.

Define su estilo como  “mágico infantil”, lo que en Estados Unidos se conoce como “whimsical”. Un arte que refleja la infancia, la magia, los sueños, la paz, el amor, la fe y despierta nuestro niño interior, según sus palabras.

Actualmente está finalizando su maestría en animación 3D en el Academy of Art University y considera que sus creaciones son mixtas porque combinan métodos tradicionales con medios digitales: “Yo creo el concepto y mis texturas a mano en papel. Luego las escaneo y paso a la computadora y usando programas como Adobe Illustrator y Adobe Photoshop,  las edito, las combino y agrego otros elementos digitales a mi composición. Finalmente imprimo en lienzo y retoco con acrílicos”, detalla Santana.

Por qué arte digital

“A mí me encanta trabajar de manera digital, debido a que abre las puertas a un sin número de oportunidades.  Puedo imprimir en lienzo, materiales promocionales, plotear a gran escala, editarlo, modificarlo, animarlo y reusarlo cuantas veces desee”.

También aplica su arte a materiales promocionales y de decoración tales como cojines, carteras, cortinas, entre otros que están disponibles a través de su empresa “Pao Designs”.

Al indagarle sobre su afición con el tema infantil, explicó que siempre le han gustado y que lo que persigue con su trabajo es “reflejar alegría, paz, el hecho de que todo es posible, como el hecho de llegar a la luna y más allá, si te lo dispones. Recordar la infancia y esas pequeñas cosas que nos hacen más humanos y nos impulsan a seguir adelante, pero lo más importante: la fé en Dios y en Jesús”.

Inclinación educativa

Confesó que entre sus proyectos  está la creación de aplicaciones educativas y crear una línea de productos tales como cuadros, libros y ropa para niños. Pero no se limita: la joven aspira hasta a un canal de muñequitos animados propio de República Dominicana, que refleje la cultura local e incentive valores en las nuevas generaciones.